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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSobre realidad y utopía. ¿Por qué apoyar a Sanguinetti?
Según afirman estos días diversos politólogos de larga trayectoria (Factum, Cifra, etc.), la candidatura presidencial del Dr. Sanguinetti ha determinado que el partido de los republicanos, el Partido Colorado, haya duplicado su preferencia en las encuestas (de 8% a 16%) y haya salido así de su grave peligro de extinción.
1. Salvar al partido de los republicanos.
En nuestra opinión, debemos apoyar la opción política de Sanguinetti quienes como republicanos priorizamos la vigencia del Partido Colorado. Puesto que esa opción salvaguarda al país de la desaparición de ese pistón republicano fundamental de su identidad: la sensibilidad colorada del partido de Batlle y Ordóñez. Esa ha de ser, creemos, una función histórica que cumplirá el Dr. Sanguinetti.
En efecto, a nuestro juicio, Sanguinetti será recordado tanto por su insustituible labor en la transición democrática —traerle democracia al país, nada menos— como por haber contribuido decisivamente ahora a mantener con vida al partido de los republicanos. Espacio político que cumplirá primero una función articuladora central en el futuro gobierno de coalición de la actual oposición. Y espacio político luego de que inexorablemente dará en el futuro —dado el potencial republicano, médula patria— profundas propuestas de cambio nacional.
La plataforma republicana ha sido históricamente —y lo será en el porvenir— la más fértil del itinerario nacional.
Durante años José Batlle y Ordóñez publicó artículos sobre la historia del republicanismo universal desde donde —y haciendo pie en una rica tradición del Uruguay del siglo XIX— propuso su proyecto republicano radical. Por eso hablamos del partido de los republicanos, convencidos de que vamos, además, hacia un tripartidismo con un partido nacionalista, un partido socialista y un partido republicano como marco ideológico, más allá de que esos componentes inter influyen en todos los partidos. Tripartidismo donde el centro político decisor estará en el Partido Colorado.
2. Hacer ganar a la oposición.
El crecimiento del Partido Colorado en este momento es, en perspectiva, absolutamente clave. No solo porque dota de fortaleza a un actor imprescindible en la vida nacional como es el partido de los republicanos sino porque ese crecimiento es lo único que hace posible el cambio político real en el país.
En efecto, les guste a unos o les disguste a otros, lo cierto es que solo el crecimiento del Partido Colorado sector Batllistas determinará y asegurará el triunfo de la oposición. Un Partido Colorado débil supone obviamente la continuidad del Frente Amplio.
El país precisa que la suma de sus partidos históricos, blancos y colorados, pase el 50% y se logre así una coalición ágil.
3. Salvar al país de un Frente Amplio radicalizado.
La alternancia en el poder es imprescindible ahora, además, por la propia deriva que ha tomado el Frente Amplio. La opción radical en el mismo ha ahogado el espacio moderado del Frente Amplio, desdibujando su opción más juiciosa. La que estuvo impedida incluso de presentar su tradicional candidatura presidencial en la elección interna.
Desaparecido Astori, lo que asoma en el Frente Amplio es una corriente mayoritaria de admiradores de Cuba y Venezuela —que para ellos son democracias— aupados además por un equívoco discurso de la central sindical en el mismo sentido. A nosotros el camino que proponen se nos presenta como lanzar al país al abismo. Al precipicio de la izquierda radical y corporativista, al barro populista.
Por eso, el Dr. Sanguinetti, ya veterano, se pone el Partido Colorado al hombro y sale a servir al país por todos los barrios y rincones. Es justo reconocer esa labor y así lo hacen muchos ciudadanos incluso pertenecientes a otros partidos políticos opositores.
Salvar al partido de los republicanos, hacer ganar a la oposición política y salvar al país de un FA que se ha radicalizado. Esa es la tarea a la que hoy convoca la mencionada candidatura. Tamaña y decisiva tarea.
4. Fortalecer la futura coalición gobernante.
El primer gesto político al que procedió el Dr. Sanguinetti ni bien empezó sus actividades partidarias fue reunirse con los líderes nacionalistas para trasmitirle al país la vivencia de una coalición viable. Racionalizando así de un solo golpe todo el escenario político.
Precipitando, también, en el imaginario nacional una salida ante la actual situación de agotamiento político que gana el corazón desesperanzado de muchos ciudadanos.
Desde luego en la historia de todos estos años hemos coincidido con el Dr Sanguinetti —lucha contra la dictadura y proceso de transición democrático, algunas políticas sociales relevantes, por ejemplo— y también hemos discrepado. La pasión que, en su hora, se pudo sentir en lo interno, sin embargo, se ha transformado ahora en la pasión común por salvar al partido de los republicanos, por provocar el cambio político y por evitar el despeñadero al país. Prioridades impostergables.
Nosotros, tal vez, siempre hemos tenido una idea del Partido Colorado y de sus propuestas algo más utópica, con lo bueno y con lo malo que ello implica. Seguiremos en esa línea haciendo nuestro aporte, puesto que siempre nos ha parecido fecundo meter la utopía que se pueda en la realidad.
5. Las políticas sociales requeridas: liceos de tiempo completo. Así, por ejemplo, hemos de insistir en un par de temas que hemos incorporado al programa del Partido Colorado ya en 2014, después de proponerlos públicamente.
Concibiendo la integración social como un rasgo de identidad básico del batllismo propusimos —y así lo recoge el programa vigente del Partido Colorado, 2014— que se continuará en la línea de los CAIF y de las escuelas de tiempo completo que los gobiernos del Dr. Sanguinetti incorporaron a la realidad uruguaya.
Que se continuará esa línea, dice la propuesta incorporada al programa, mediante unos 100 liceos de tiempo completo en zonas de contexto crítico, que incluyen, además de la formación liceal, alimentación, formación tecnológica y ayuda en los estudios, en las 10 horas diarias de concurrencia liceal (página 23 del programa del Partido Colorado vigente desde 2014).
Con posterioridad el Dr. Talvi ha puesto justo énfasis en la propuesta incorporada hace cinco años al programa del Partido.
Dos de cada tres jóvenes no termina liceo y, de los que terminan, más de la mitad no aprueban estándares mínimos de conocimientos, medidos por diferentes entidades internacionales con pruebas en diferentes momentos del trayecto educativo.
El sistema solo educa, pues, a uno de cada seis jóvenes. A los otros cinco los expulsa del sistema. Puesto que o no terminaron liceo o lo terminaron sin contar con los conocimientos mínimos.
En los sectores vulnerables de la sociedad —en el 10% de ciudadanos con menos ingresos, por ejemplo— el sistema educa mucho menos pues allí menos de uno de cada diez jóvenes termina el liceo y menos de uno de cada veinte jóvenes egresa con estándares mínimos de conocimientos.
Hoy el sistema educativo es, pues, para la mayoría de los jóvenes, una gran fábrica de frustración. Produce un país rajado socialmente y sin futuro: el anti-Uruguay que crece.
La educación actual es, pues, el mayor sistema de regresión y reproducción de injusticia social en el Uruguay de hoy. Durante 130 años una clave del país, por el contrario, fue que el Partido Colorado le dio buenos modelos educativos a la nación desde Varela en más. Tenemos esa función y a ella debemos ser leales.
6. Las políticas sociales requeridas: propuesta para la igualdad de oportunidades. La segunda propuesta que incorporamos al programa del Batllismo en 2014, en el sentido de darle cohesión social al país e igualdad de oportunidades a nuestra sociedad, es esencial a nuestro juicio.
Se trata de la construcción en zonas sociales de contexto crítico de plazas de integración social (Plais, en el programa del Partido) en que los ciudadanos tuvieran liceos y escuelas de tiempo completo, aulas de UTU, comisarías, juzgados, policlínicas, centros de desintoxicación de adicciones, plazas de deportes, espacios de formación cultural, musical y artística, etc. (página 62 del programa del Partido Colorado 2014). Generar 50 de esas plazas dice el programa del partido.
Lo que Sanguinetti ha llamado estos días “shock de presencia del Estado” en las zonas vulnerables de la sociedad uruguaya. Construcción de ciudadanía allí donde no la hay. Propio del cariz socialdemócrata que el batllismo no debe perder sino fortalecer, adecuado, claro, a la modernidad económica.
7. La modernidad económica para el desarrollo productivo.
Naturalmente debe reconocerse la revisión del concepto del Estado que arroja la modernidad. No entenderlo termina postrando al país y perjudicando también a los ciudadanos más vulnerables.
Se ha visto en múltiples experiencias y países que un Estado grande y gordo termina siendo un impuesto del que no pueden defenderse los ciudadanos más pobres. Se ha visto que la ineficiencia de ese Estado se trasunta en un peso fiscal insoportable que ahoga al país productivo y condena así a los ciudadanos más vulnerables.
No se pueden ignorar estas lecciones de la realidad. Se ha visto que un Estado desmesurado y consecuentemente caro asfixia las inversiones posibles, al punto que las inversiones solo vienen hoy al Uruguay si se las exonera de impuestos.
El Estado gestor se ha demostrado ineficiente, deteriorando calidades y aumentando los precios de sus servicios fuera de las cotizaciones de mercado y perjudicando así frecuentemente el bienestar general.
La mayoría actual del FA, presa de ideologismo socialista, no entiende estos procesos de la modernidad y, entonces, la producción nacional y los sectores más vulnerables de la población reciben una catarata de costos de un Estado aplastante. Costos de los que no pueden recuperarse.
8. La unidad del Partido Colorado. Los años nos han enseñado, asimismo, la importancia de trabajar siempre por la unidad del Partido Colorado de modo de convertirlo en un instrumento más eficaz al servicio del país.
Es claro, a nuestro juicio, que más allá de la competencia en las elecciones internas, las diferentes corrientes deben terminar unidas, particularmente las que encabezan los Dres. Sanguinetti y Talvi, entre las que ha habido algún cortocircuito. No. Unidad y unidad para el resurgimiento republicano.
Colocar lo partidario por encima de lo sectorial, sin espacio para desavenencias importantes, dado que lo que el país necesita imprescindiblemente es la acumulación política del vigor republicano.
El Dr. Sanguinetti. Atentos a la salvaguarda del Partido Colorado y al crecimiento de su función histórica, entonces, con el aliento republicano, reformista y socialdemócrata del batllismo de siempre y con mirada moderna de la economía, pues, damos el paso hoy de apoyar la candidatura presidencial del Dr. Sanguinetti.
El mejor antídoto, por otra parte, ante los reflejos antirrepublicanos crecientes en nuestra política y en nuestra sociedad.
Manuel Flores Silva