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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUna flor para Paco. Francisco Casal, hombre exitoso si los hay. Personaje dotado con una gran inteligencia, una habilidad superlativa para realizar negocios y una experiencia forjada en la denominada “universidad de la calle”, construyó su éxito en el mundo del fútbol. Dicha actividad lo llevó a ser una persona pública de gran porte, ya que la sociedad uruguaya, como la mayoría en el mundo, respira esa pasión y adrenalina que solo la “globa” puede despertar.
Desde larga data que es criticado, en algunos casos ferozmente, por numerosos medios de prensa ya sean orales o escritos. Siempre que su nombre suena provoca un “ruido” y despierta una alarma social que lo único que persigue es defenestrar su imagen y difamarlo e injuriarlo sin ningún tipo de escrúpulo. Él rara vez se ocupó de la prensa, por lo general no vierte declaraciones ni entra en el juego que muchos periodistas persiguen mojándole la oreja. Si tiene algo que decir, lo hace frente al medio de prensa que él quiera, o si diera lugar frente a la Justicia.
Recientemente los medios de prensa se volvieron a encargar de su persona en referencia a la famosa demanda que le inició la DGI en el año 2008. Los titulares de la prensa indicaban claramente que el Estado “condona” o “perdona” a Casal la deuda que supuestamente mantenía con DGI.
De lo que poco se habló fue que la defensa del empresario presentó frente al TCA todos los méritos y pruebas necesarias para dejar sentado que la presunta evasión por la cual se lo acusaba no existía y por ende la demanda iniciada por Nelson Hernández en el año 2008 no tenía asidero jurídico.
En el último trimestre del 2013 se conoció “off the record” que el TCA fallaría a favor de Casal y declararía nula la deuda que pretendía la demanda, quedando el proceso sin objeto jurídico. Desde la Torre Ejecutiva la noticia corrió como reguero de pólvora para que el fallo del TCA no se hiciera público y se archivaran las actuaciones, algo que lógicamente debía contar con el consentimiento del empresario.
Finalmente lograron el archivo y Casal firmó un documento por el cual se comprometía a no iniciar juicio contra el Estado. Casal podría haber tomado otra medida y demandar al Estado por una suma millonaria por los negocios perdidos, daño moral, daños y perjuicios, etc. Hizo todo lo contrario y hasta la fecha está esperando que le levanten los embargos que fueron trabados en el año 2008.
Es Casal quien condona al Estado y no el Estado quien condona a Casal.
Es de público conocimiento los gravísimos errores que se cometieron en estos años por la gestión económica del “Astorismo”.
Recientemente en un acto de campaña del precandidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou afirmó que los errores del gobierno los paga “Juan Pueblo”. Es este caso “Juan Pueblo” debería agradecerle a Casal la medida adoptada.
¿No es hora de tirarle una flor después de tanto “palo” que ha recibido a lo largo de su carrera empresarial?
Justino Risso Ramos
CI 4.092.632-3