El riesgo se puede definir de muchas maneras pero al final se entiende como un acontecimiento, suceso o evento desconocido que en caso de ocurrir presenta un efecto negativo en los objetivos de una organización.
El riesgo se puede definir de muchas maneras pero al final se entiende como un acontecimiento, suceso o evento desconocido que en caso de ocurrir presenta un efecto negativo en los objetivos de una organización.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAnte la diversidad existente, es fundamental tener una visión integral de los riesgos con los que podríamos tener que enfrentarnos. Para ello es necesario transitar un proceso ordenado que incluya a responsables de todos los niveles de la organización, permitiendo una visión amplia e inclusiva. Posteriormente será necesario determinar cuáles son los riesgos principales, sopesar su probabilidad y su impacto en los factores que impulsan cada negocio y a partir de ahí desarrollar ideas o sobre qué medidas deben tomarse para gestionarlos adecuadamente.
La mayoría de las organizaciones se enfrentan a los riesgos de manera constante, pero presentan debilidades en su proceso de Gestión de Riesgos, entre las dificultades más comunes se encuentran: la falta de conocimiento para identificación, clasificación y ponderación de los riesgos.
Un aspecto clave dentro del proceso es la definición del apetito de riesgo que la organización está dispuesta a aceptar, un marco de apetito de riesgo poco claro, mal interpretado y poco representativo puede en sí mismo plantear el riesgo de que la organización actúe sobre una imagen de riesgo engañosa.
El apetito por de riesgo debe ser una herramienta dinámica para definir el perfil de riesgo actual de una organización, asimismo, las métricas o indicadores de desempeño que se implementen constituyen un elemento clave para lograr esto.
Nuestra experiencia señala que las compañías que cuentan con un sistema de gestión de riesgos implementado y basado en buenas prácticas o metodologías reconocidas tienen un desempeño superior al de sus pares, ya que proporcionan a la organización la oportunidad de adelantarse a los desafíos planteados en diferentes ámbitos de su negocio.
¿Qué beneficios se obtiene al contar con un sistema de gestión de riesgos?
- Favorece la identificación de amenazas
- Aumenta la posibilidad de alcanzar los objetivos
- Identifica los riesgos desde el principio
- Mejora la gestión de riesgos de la organización
- Planifica e implementa la respuesta a los riesgos
- Mejora la planificación estratégica
- Desarrolla esquemas de seguimiento y medición del desempeño más eficiente, completos y justos
- Implanta una cultura de gestión de riesgos.
Sin embargo estos beneficios no se logran inmediatamente, es por esto que es indispensable que todas las organizaciones tengan definida e implementada una estrategia de gestión de riesgos que les permita entre otras cosas: identificar, analizar, evaluar y realizar un seguimiento y control de los riesgos, así como identificar los roles, responsabilidades para los procesos definidos.