¿Quieren saber cómo va nuestro ranking de viejos que chocan con el mundo actual y son linchados públicamente por la sociedad tolerante y abierta?
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el puesto Nº3, puesto al que descendió la semana pasada, se mantiene el flamante Presidente de la República: ¡Tabaré Vázquez!
Por si no recuerdan, a una semana de haber asumido, Tabaré chocó con un camión cargado de feministas. Dijo, en el día de la mujer, que el cigarro mata más mujeres que la violencia doméstica (sí, es una pelotudez lineal e incomprobable, pero no sé si daba para lincharlo). Se le fueron al humo las “marxistas de la vulva”. Para ellas la historia de la humanidad se reduce a una sola explicación: la lucha de sexos. Las mujeres son sometidas por los hombres y ese sometimiento es el mismísimo motor que explica el devenir. Gente de un pensamiento tan rudimentario que considera que ser mujer es un valor en sí mismo.
¡Bienvenido al mundo de las redes sociales, Tabaré! El linchamiento público es mucho más rápido ahora que cuando usted fue presidente por última vez. Lo único que hizo fue hablar de su batalla personal con el sesgo y la carga de mentira habitual de los médicos; hizo lo que hacemos todos los seres humanos: llevó agua para su molino, pero le costó un escrache.
En el puesto Nº2, por segunda semana consecutiva: ¡el viejo de la plaza Fabini que vive en 1930!
Se le dio por censurar un baile entre dos mujeres y se ganó un escarnio público full equipe. El viejo mucho no se debe haber enterado porque seguro ni pisa internet —eso de vivir en 1930 tiene sus ventajas—, y los linchamientos cobran vida en ese ambiente. La resolución de la Intendencia lo obliga a “reconocer públicamente el error” y participar en “acciones de formación en políticas de género e inclusión”. Pregunto: ¿Le vamos a regalar un traje anaranjado para que se ponga cuando tenga que concurrir a ese sistema de torturas o ni siquiera le damos el beneficio de los presos de Guantánamo y los decapitados del Estado Islámico? Lo van a quebrar al viejo, a la segunda sesión lo dejan doblado para el resto de la cuenta, se termina colgando en la plaza Fabini con el encordado de una raqueta de Martina Navratilova.
En el puesto Nº1 ¡El Toto Da Silveira, por duodécima semana consecutiva! El linchamiento público del año, difícil que alguien lo supere. Hizo su gracia habitual (destrozar jugadores por su vida privada), pero esta vez lo mató la globalización. Otra víctima de internet.
Pocas cosas reconfortan más a la sociedad que linchar a alguien públicamente, es un gusto que a menudo se dan las comunidades. La gente se siente tan honesta, tan digna, tan plena por someter a alguien al escarnio, que sería cruel quitarle a las masas ese placer colectivo. Sin embargo, habría que cuidar más al linchamiento público, llevamos tres y ni siquiera terminó marzo. Si por cada uno que se tuerce un poquito vamos a armar un escrache, llega un día en el que el linchamiento público pasa a ser algo natural, casi rutinario; hay que proteger la dinámica, no queremos que pierda su efecto de unión comunitaria.
Por último, debo admitir que noto un patrón en este ranking, un denominador común del tipo: “Diario de la Guerra del Cerdo”. En este 2015 vienen cayendo viejos que no se adaptan a la nueva moda moral, uno tras otro. Disculpen si me doy por aludido y me siento un poco en el cadalso, en la fila de los viejos al borde del sistema que serán ajusticiados en breve. Por las dudas les digo: fue un placer conocernos, el mundo nunca fue nuestro, y cuando veas la sonda de tu vecino arder pon tu próstata en remojo.