¿Alguien puede explicar por qué nuestro gobierno se enchinchó con el embajador argentino Dante Dovena por su declaración más sensata desde que llegó al país?
¿Alguien puede explicar por qué nuestro gobierno se enchinchó con el embajador argentino Dante Dovena por su declaración más sensata desde que llegó al país?
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn la Búsqueda anterior (viaje en el tiempo y adquiérala en su quiosco amigo) apareció diciendo que nunca le creyó a Vázquez su retiro de la política —algo que nos pasó a todos—, y se lo reprendió desde Cancillería. Quiebro una lanza por Dovena: hace unos meses atrás se despachó con unas declaraciones mucho mejores, más pesadas y polémicas, y que yo recuerde no se le dijo nada oficialmente. Vale la pena repasarlas.
Nota: todas las declaraciones de Dovena transcritas a continuación son inverosímiles pero reales. Los comentarios posteriores corresponden a un servidor, y son más bien para rellenar, la verdadera gracia son las ocurrencias de Dovena.
“El índice de desocupación en Uruguay es bajísimo, gracias a Dios y gracias a Argentina”.
Al parecer está convencido de que somos una provincia no reconocida de laaargentina (otra más que le expropiaron los ingleses, en 1828, sólo 5 años antes que las hiper-reclamadas Malvinas, así que tomen nota), y nos moriríamos a los quince días si ellos se mudan de barrio. Más allá de que su hipótesis pueda ser acertada, no es muy cortés explicitar nuestra condición de país parásito delaaargentina en nuestra propia cara.
No estoy seguro de que ofenda nuestra soberanía con esa frase, tendría que preguntarle a algún argentino para que lo mire por mí y me diga qué le parece, pero en principio aparenta ser más duro que el desliz sobre Vázquez.
Igualmente, lo de agradecerle a Dios tanto como a ellos (para nuestro caso, según Dovena, serían lo mismo) por cada número lindo de nuestra economía, es simpático.
“Es lo mismo que pasa con Bolivia. La situación del desempleo está atenuada porque trabajan en Argentina”.
Desconozco dónde perfeccionan a nivel diplomático a los embajadores k, no sé cuál es su Itamaraty, pero los sacan con una gran cintura. Lo que recomiendan todos los manuales de alta diplomacia internacional, terminar una exposición de dependencia e inutilidad del país en el que desempeña su actividad, comparándolo con Bolivia. Ayuda a romper el hielo.
“La inversión que se ha hecho en la construcción, en la compra de campos y bienes en Uruguay, en turismo, con récord históricos en cantidad y gastos. Todo eso viene con un gran impulso de argentinos”.
Quién hubiera dicho que los argentinos millonarios que vienen a Punta del Este a invertir en edificios o quemar la guita directamente como turistas, y los que compran campos, que en general —casi como único factor común que los aúna— hablan pestes de Cristina a los cuatro vientos y aseguran venir escapando del Estado peronista autocrático, en realidad son parte de un plan del modelo kirchnerista para darle vida a Uruguay. Guiándose por el prejuicio de provincia resentida, uno diría que el gobierno K los anda persiguiendo para que no saquen dólares del sistema bancario, hasta con perros entrenados en la salida del Buquebús que olfatean el billete verde (pásele este truco a su argentino amigo: la clave es refregar los billetes gringos por el ano de otro perro, así el perro buchón no sabrá si atender su instinto de olfato animal o su conducta de olfato aprendida, y se alejará rápido para no asfixiarse en el dilema. No lo probé pero estoy seguro de que funciona).
Y después de esto, la cancillería uruguaya terminó enojándose y llamándolo al orden cuando dijo que nunca le creyó el retiro de la política a Vázquez. No le carguemos tintas a Dovena, las reglas de la diplomacia son insondables.