El objetivo de la Corona española en las Indias era aumentar el prestigio familiar y reforzar las arcas privadas. La evangelización fue una condición papal para otorgarle a Castilla la propiedad del nuevo mundo.
El objetivo de la Corona española en las Indias era aumentar el prestigio familiar y reforzar las arcas privadas. La evangelización fue una condición papal para otorgarle a Castilla la propiedad del nuevo mundo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLos conquistadores eran aventureros y empresarios: arriesgaban su vida para obtener ganancias inmensas y títulos de nobleza. Recibían el derecho sobre un determinado territorio, otorgándole a la Corona el 20% de las riquezas obtenidas.
Los funcionarios reales, de virreyes hasta carceleros, compraban sus cargos como inversión. Para adquirirlos solían endeudarse. Su principal preocupación era pagar la deuda y enriquecerse. Así se transfirieron a Europa riquezas inconmensurables, pero no se construyó una infraestructura productiva.
La independencia política no implicó una revolución económica o social. Quienes ya controlaban la tierra, el comercio y la minería mantuvieron su posición en alianza con nuevos grupos. La sociedad continuó apoyándose en la Iglesia y las Fuerzas Armadas. En países como Uruguay, Iglesia y Ejército perdieron peso frente a una clase política más independiente pero incapaz de articular un proyecto nacional.
A comienzos del siglo XX, gracias a la exportación, la inmigración masiva de Europa y el batllismo, Uruguay construyó sobre el lomo de las vacas un estado de bienestar social ambicioso pero endeble. Pero a partir de 1950, el populismo y la crisis mundial erosionaron las bases de estas estructuras.
El aumento de la crisis y la incapacidad de la clase política latinoamericanizaron al país, con guerrilla, protestas sociales y dictadura militar incluida. El retorno de la democracia demostró que no se habían aprendido las lecciones del pasado. Hoy, a pesar de un nuevo boom exportador, la uruguaya es una sociedad fuertemente golpeada por la criminalidad, la fractura social, la crisis educacional y la falta de esperanzas.
(*) El autor es doctor en Historia y escritor