Con una economía planchada, la pérdida de empleos y el estancamiento del poder adquisitivo salarial empujó a más personas a la pobreza, a la vez que amplió la brecha de ingresos en la sociedad el año pasado.
Con una economía planchada, la pérdida de empleos y el estancamiento del poder adquisitivo salarial empujó a más personas a la pobreza, a la vez que amplió la brecha de ingresos en la sociedad el año pasado.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEstos indicadores socioeconómicos habían mejorado en los primeros años del gobierno de Tabaré Vázquez, pero se deterioraron desde 2018. En el último año calendario del período (2019) el 8,8% de las personas eran pobres; eso representa a 309.633 individuos cuyos ingresos eran insuficientes para adquirir una canasta básica de alimentos y servicios (valuada a diciembre por el Instituto Nacional de Estadística-INE en $ 14.651 para Montevideo y $ 9.518 para el interior). En 2018 los pobres eran 283.985.
El porcentaje de personas bajo la “línea de pobreza” se ubicaba en 9,7% en el primer año de la administración Vázquez, bajó a 9,4% en 2016 y a 7,9% en 2017. En 2018 aumentó a 8,1% y esa tendencia se profundizó al año siguiente, según los resultados de la medición a partir de la Encuesta Continua de Hogares divulgada este martes por el INE.
Los indigentes son, desde el punto de vista estadístico, aquellos a los que ni siquiera les alcanza para adquirir una canasta alimentaria (con una “línea” que el INE fijaba en diciembre pasado en $ 3.805 para Montevideo y $ 3.507 para el interior urbano). En 2019 eran 7.037, el 0,2% de las personas; se duplicó frente al año anterior (3.506 y 0,1%).
La incidencia de la pobreza presenta una distribución heterogénea en el territorio uruguayo. En 2019, los mayores registros estaban principalmente al norte y noreste del país, en Rivera, Treinta y Tres y Montevideo, con porcentajes iguales o superiores al 8%, seguidos por Artigas, Cerro Largo, Durazno y Tacuarembó. Los menores niveles de pobreza correspondían a departamentos del centro sur.
La pobreza afectaba en mayor medida a los más jóvenes y, en particular, a los menores de seis años (17%) y los de seis a 12 años (16,5%), independientemente de la región del país.
Otra dimensión socioeconómica relevante es la desigualdad de ingresos entre la población; usualmente se mide con el Índice de Gini, que varía entre cero y uno (cuanto más cercano a uno es el valor, mayor es el grado de iniquidad). Pasó de 0,380 en 2018 a 0,383 en 2019.
En 2015, el primer año del gobierno de Vázquez, el índice se ubicaba en 0,386.