Las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur para alcanzar un acuerdo demoraron más de 25 años. Sin embargo, tras su firma, el 17 de enero, y su posterior ratificación, la cuenta regresiva hacia su implementación parece ir a un ritmo vertiginoso para los actores involucrados en su puesta en marcha. Tanto, que el viernes 1° de mayo comenzará a aplicarse de manera provisional con cuestiones técnicas y políticas todavía no resueltas.
En las últimas semanas, los intercambios entre los expertos de los dos bloques han sido permanentes, ya sea por cuestiones aduaneras, fitosanitarias o de nomenclatura de los productos, así como por la incorporación al sistema de todas las líneas arancelarias incluidas en el acuerdo. En paralelo, en el Mercosur persisten las negociaciones político-técnicas para distribuir las cuotas previstas en el acuerdo, que son complicadas y podrían demorar meses en dilucidarse.
Pese a todo ello, tanto en Uruguay como en la UE son optimistas.
“Estamos intentando poner en marcha un acuerdo de una amplitud histórica básicamente en dos meses”, cuando fue ratificado por los parlamentos del Mercosur, dijo a Búsqueda Vanessa Mock, jefa de la sección Economía y Comercio de la Delegación de la Unión Europea en Uruguay. Y agregó: “No es que el viernes cambia todo de repente, es el principio de una fase intensa de implementación”.
El canciller Mario Lubetkin también dio una mirada más larga sobre lo que está por suceder. “Tengo la seguridad de que iniciamos una nueva etapa en nuestra historia. Tardará un poco más o menos en aplicarse todo el acuerdo, pero cambian las reglas de juego, y eso se verá con el paso de los años”, dijo a Búsqueda el canciller Mario Lubetkin. “¿En el año 58 se podían imaginar esa Unión Europea de seis integrantes con los 27 de hoy?”.
Las cuotas
El 1° de mayo comenzará a aplicarse el aspecto comercial del tratado, lo que implicará, según el discurso oficial, la creación de un mercado común de unos 720 millones de personas que reducirá o eliminará de forma gradual el 90% de los aranceles.
El viernes caerán los aranceles del 70% de los productos. No obstante, los dos bloques acordaron la concesión de acceso a sus mercados a través de cuotas para los bienes más sensibles, como carnes, arroz, azúcar, etanol, miel y lácteos.
Los socios del Mercosur, por ejemplo, deben negociar cómo reparten la cuota de 99.000 toneladas de ese producto que pagarán un arancel de 7,5%, menos de la mitad que la actual. Esa cuota comenzará con 9.075 toneladas una vez que entre en vigor y aumentará cada año hasta cubrir el total al final de un lustro.
Mientras no haya acuerdo con las cuotas, las exportaciones a Europa se regirán con dos modalidades: con licencia y “primero en llegar, primero servido (first come, first served)”.
Este jueves la UE tenía previsto publicar la reglamentación de las cuotas entre sus importadores. Siguiendo con el ejemplo de la carne bovina, se les darán a las empresas de distintos países europeos cuotas para la compra del producto.
Tampoco está claro cómo será la distribución de las cuotas de productos europeos que llegarán al Mercosur. El bloque sudamericano, al menos hasta el miércoles, no había comunicado cómo administrará esas cuotas, dijo Mock.
Pese a ello, los exportadores locales tienen “altas expectativas positivas” con la entrada en vigencia del acuerdo Mercosur-UE, dijo a Búsqueda la presidenta de la gremial, Carmen Porteiro. Eso, dijo, porque desde el inicio algunos productos que Uruguay exporta al continente europeo entrarán con aranceles más bajos o con 0%.
Consideró que se trata de una oportunidad para “profundizar” las oportunidades de exportación de aquellos rubros que aún no ingresan y que este convenio sirva como “diferencial” o para aquellos que perdieron posicionamiento en el mercado europeo.
“El aprovechamiento de las cuotas es un tema importante, tener avances en esa materia también sería provechoso. Todos en el ecosistema nos estamos moviendo fuerte, necesitamos avanzar en posibilidades de inversión de Europa en Uruguay, servicios y otros aspectos que amplíen nuestro relacionamiento con esa región”, señaló.
Las pequeñas empresas
En el ámbito empresarial todavía hay dudas con cuestiones técnicas. Este jueves, un día antes de la implementación, el Ministerio de Economía llevará adelante una charla para empresas y “operadores de comercio exterior” para conversar sobre “aspectos aduaneros” de la implementación del acuerdo.
Pese a que hay varias cuestiones abiertas, Mock dijo que está lejos de ser “un caos”, dado que los actores involucrados tienen experiencia en el comercio entre bloques. “Es posible que tomen un par de días para adaptar los sistemas, pero es algo que solemos hacer con otros acuerdos y no hemos tenido problemas importantes, sino que son detalles a mejorar”, añadió. “Vamos a ver los primeros cambios a partir del 1° de mayo, pero no todo, algunas cosas van a llevar meses para ponerse en marcha”.
Para Mock, es importante continuar comunicando las posibilidades que otorga el tratado, en particular entre las pequeñas empresas.
En el país, Uruguay XXI está trabajando en una plataforma informativa que muestre las oportunidades que genera el acuerdo para las mipymes que exportan, explicaron a Búsqueda fuentes del organismo. Es una plataforma dentro de la web del instituto que va a tener un módulo con información del acuerdo, otro que incluirá todo el esquema desgrabatorio según los productos, otro con los requisitos y certificaciones de la UE.
El lanzamiento de ese espacio está previsto para el próximo mes, será algo acotado al capítulo para las mipymes que tiene el acuerdo, que es mucho más complejo y abarcativo con muchas aristas, añadieron. Todas las agencias de los países de la región tienen este mandato.
Las críticas
En Uruguay hay pocas resistencias al tratado UE-Mercosur. Su ratificación fue aprobada por unanimidad en el Senado y por amplísima mayoría en Diputados. Entre las pocas voces críticas se encuentra la del PIT-CNT.
El secretario general del PIT-CNT, Joselo López, dijo ayer en radio Carve que el acuerdo puede provocar daños al sector industrial local, que ya es débil. Añadió que el tema seguramente sea mencionado en alguno de los discursos que se brindarán en el acto por el Día de los Trabajadores.
Donde hay mayor oposición al tratado es en países europeos como Francia, donde los productores agrícolas han desarrollado manifestaciones y algunas empresas anunciaron que harán un boicot a los productos del Mercosur.
Mock dijo que confía en que la implementación provisional dará resultados positivos y eso permitirá contrarrestar las críticas. “Es cierto que hemos visto más resistencia a acuerdos comerciales en los últimos años, pero también es cierto que cuando se ven los resultados, suelen ser muy positivos”, aseguró. “Soy muy optimista de que no va a ser muy distinto para este acuerdo”.