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    domingo 09 de junio de 2024

    Inteligencia artificial: ¿Génesis 3?

    Sr. Director:

    Hace unos días, leí en Búsqueda (22/2/24) una entrevista sobre la inteligencia artificial (IA) hecha a uno de esos gurús informáticos, quien, entre otras cosas, dice que la tendencia será “que el mundo digital esté en mi día a día, de forma más invisible, gestionado por el espacio digital, pero está embebido de forma transparente”, clarito ¿verdad?

    No es lo primero que leo u oigo acerca de la IA, pero esta descripción sobre cómo será mi vida, a partir de aquella, me hizo correr un frío por la espalda.

    ¿No estaremos acercándonos al relato del Génesis?

    Obvio que no, pero obvio también que no tenemos cabal idea de lo que se nos viene. Aunque una cosa parece clara: vendrán cambios descomunales.

    Algunos serán para bien, otros probablemente no, y de los primeros, como ha ocurrido históricamente, para alcanzar sus efectos buenos, nos obligarán a pasar por pruebas durísimas. La historia tiene abundantes ejemplos de cómo las transformaciones profundas provocan grandes crisis de las que algunos salen ganadores y otros perdedores. Las mayores brechas económicas y sociales se producen en los momentos de transformaciones radicales. Y esta lo será sin duda.

    No es muy difícil imaginar el impacto que sobre un país como el nuestro tendrá esto que se viene.

    Sin ir más lejos: ¿Alguien se ha puesto a imaginar qué les pasará a los cientos de miles de compatriotas empleados en tareas rutinarias, sobre todo en el área del Estado? ¿Y a todo el universo de regulaciones laborales y administrativas? ¿En qué parte de los Consejos de Salarios van a enchufar la IA? ¿Y nuestros docentes, que no quieren que les toquen sus rutinas y repeticiones, ¿cómo van a manejar alumnos enganchados con la IA? Eso es apenas parte de lo que impactará en la economía: todavía quedan áreas como la privacidad, la política, el funcionamiento de la democracia, las posibles manipulaciones genéticas.

    Se nos viene un tsunami que va a dejar chiquita la experiencia de la pandemia.

    Pero, precisamente, de esta hay algo que podemos aprender y utilizar para que la vorágine, que nos viene de afuera, no nos agarre tan despreparados como el Covid.

    El gobierno tiene la oportunidad de replicar un GACH, enfocado al tema IA. Instalar un equipo, potente, independiente de las posturas políticas, profesional, interdisciplinario, encomendándole que haga un análisis del fenómeno de la IA y una proyección de cómo impactará en Uruguay, para, de ahí, y antes de que la cosa se politice-sindicalice, hacer recomendaciones de cómo prepararnos.

    Ricardo Pascale decía que el Uruguay tiene una mala relación con el futuro. ¡Ojo, porque el futuro que se nos viene no perdonará! No dará segundas chances.

    Hay que anticipar. Prevenir. De lo contrario, nos vamos a encontrar —como otras veces— con una orquesta de quejas y reclamos, presionando por regulaciones que busquen impedir o distorsionar la realidad.

    En su discurso a la nación del pasado 2 de marzo, el presidente volvió a recordar ese lema, tan lindo, que proclamó cuatro años antes: hacerse cargo. Esta realidad de la IA es una instancia cantada para volverlo a aplicar. Otra decisión de estadista, con mirada de largo plazo, conduciendo al país al encuentro de la tormenta que se avecina. El manejo de la pandemia fue su mejor momento: este puede superarlo, en cuanto al servicio que prestaría al país.

    Ignacio De Posadas

    Cartas al director
    2024-05-29T22:22:56