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El histórico dirigente tupamaro Julio Marenales murió en la noche del martes 14, en Salto, a los 89 años. “Es su voluntad que no se realice ningún tipo de velatorio con el cuerpo presente, y que desea entregar su cuerpo a la ciencia”, expresa en su declaración jurada, reveló el comité ejecutivo del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), que destacó entre sus “virtudes” el carácter “revulsivo” y “transgresor” de sus ideas.
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Julio Ángel Marenales nació en Montevideo el 24 de enero de 1930. A los 16 años ingresó al Partido Socialista y en la década de 1960 integró El Coordinador, del que luego surgió el MLN-T. Fue varias veces preso antes del golpe de Estado de 1973, y durante la dictadura (1973-1985) fue uno de los “nueve rehenes” tupamaros.
Recuperada la democracia, Marenales fue uno de los fundadores del Movimiento de Participación Popular (MPP), sector del que llegó a ser muy crítico —dijo que a algunos de sus militantes se les “transformó la cabeza” al asumir cargos— y también cuestionó a todos los gobiernos del Frente Amplio.
Ya a principios de este siglo, el exguerrillero dijo que no estaba dispuesto a pedir perdón por lo ocurrido cuando empuñó las armas en los años 60 y 70. “Yo no voy a pedir perdón. Y no creo que el MLN pida perdón. No hay que pedir perdón por nada. Todo se hizo convencido.(...) No considero a nadie de los presentes con autoridad para juzgarme. Así nomás. Ya estuve 12 años preso. Si quieren fusilarme, que me fusilen”, afirmó.
Marenales murió convencido de que nunca se encontrará una solución definitiva para el tema de los desaparecidos. “La solución tendría que ser más bien simbólica porque quizás se pueda saber dónde están algunos cuerpos. En ese caso se podría tomar ese lugar como símbolo de todos los que cayeron y ta. Porque otros cuerpos posiblemente fueron tirados al mar y se los comieron los pescados”, dijo. (Búsqueda Nº 1.044)