En la misma ceremonia, el presidente José Mujica dijo que “el mundo rico está enfermo” y las “olas están llegando” a la región.
Agregó que “más allá de cualquier matiz político”, los gobernantes de la región han “aprendido” que “no se puede jugar con lo fiscal, que no se puede jugar con la inflación, que no se puede gastar lo que no se tiene, que se debe luchar por invertir. ¿Eso alcanza? No, no alcanza. Porque entramos en otra etapa, porque tenemos que ser mejores” e incrementar la productividad para elevar los niveles de desarrollo económico.
Luego subió la voz cuando se refirió a los problemas en el Mercosur, sobre el cual dijo que sus miembros respetan “poco (...). ¡Pero ay de nosotros si no existiera! En nuestro país, ¿a quién le venderíamos esos autitos que armamos nosotros? ¿A Alemania?, ¿a Estados Unidos?”.
“Los defectos del Mercosur los vamos a pelear a muerte, sin concesiones”, dijo casi gritando Mujica, y surgieron aplausos desde la platea.
El presidente del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, afirmó en esa ceremonia que si bien los “peores temores sobre el retorno de una recesión generalizada” se debilitaron, “la crisis aún no ha sido superada”. Y afirmó: “Aunque la complacencia es tentadora, es nuestro mayor peligro”. E instó a “utilizar esta ventana de oportunidad (...) no para aumentar el gasto y ganar aplausos, sino para hacer reformas pendientes” en América Latina que constituyen un “cuello de botella” para su desarrollo.
“La casa se arregla cuando no está lloviendo”, dijo en una línea similar el exembajador estadounidense en Uruguay, Frank Baxter, durante una disertación organizada el sábado 17 por el Instituto Internacional de Finanzas en el Club Uruguay, al margen de la reunión del BID.
“Nubarrones”
Al inaugurar en la mañana de ese sábado el seminario titulado “Navegando las tormentas financieras”, Moreno dio un mensaje de cauto optimismo. Dijo que la región “está pisando terreno firme”, pero advirtió que “hay ciertos riesgos” en un contexto de “altísima volatilidad” mundial.
Si “los problemas de Europa se agudizan y la desaceleración (de la economía) china es más rápida”, Estados Unidos “podría verse arrastrado a una nueva recesión y la región podría verse afectada”, añadió.
En un documento titulado “El mundo de los senderos que se bifurcan”, presentado el domingo 18 en el marco de esta Asamblea, el BID señala que uno de esos caminos —el escenario más probable— es que América Latina crezca 3,6% este año. El otro es el de la hipótesis de un enlentecimiento mayor de China y una crisis en Europa de intensidad similar a la que se verificó en 2008 con la quiebra del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers, en cuyo caso habría una recesión “relativamente moderada” en las economías latinoamericanas y caribeñas. Los países de Sudamérica serían los más afectados, agrega.
“Somos cautamente optimistas respecto de América Latina y el Caribe”, comentó Andew Powell, asesor principal del Departamento de Investigación del BID y coordinador del documento. “Aunque los escenarios económicos actuales no anticipan ni una crisis importante en Europa ni una fuerte desaceleración en China, el mundo es muy incierto en este momento; realmente, estamos hablando de senderos que se bifurcan”, agregó.
Dijo que la región “aumentó su resistencia” pero “perduran ciertas vulnerabilidades que podrían limitar el alcance de las políticas anticíclicas de empeorar la crisis en Europa”.
De 23 países de América Latina y el Caribe, solo cuatro (Argentina, Belice, Bolivia y Nicaragua) cuentan con márgenes “amplios” para poder usar el gasto público como combustible de la economía ante un eventual agravamiento de la crisis internacional. Según los modelos elaborados por el BID, para Uruguay el espacio para hacer políticas contracíclicas es amplio solamente en un escenario “optimista” y es “intermedio” cuando el contexto de la simulación es “central” y “pesimista”.
Una visión cauta y hasta de cierto tono pesimista se vio en uno de los seminarios efectuados el fin de semana en el marco de esta Asamblea.
El moderador del panel sobre perspectivas globales efectuado el sábado, el editor para América Latina de la revista inglesa “The Economist”, Michael Reid, aludió también a un escenario de incertidumbre: la situación se asemeja a una pintura de José Cúneo, con lunas rodeadas por “nubarrones que podrían opacar el brillo” que mostró en los últimos años esta región.
Barry Eichengreen, profesor de la Universidad de California, empleó otra metáfora más aterradora: América Latina “va a tener que ser muy afortunada para superar los monstruos marinos” que están sumergidos en las economías avanzadas.
El director general adjunto del Banco Santander, José Juan Ruiz, aseguró por su parte que su visión sobre Europa hoy es “not good”, pero transmitió optimismo a largo plazo, porque “no se va a romper y volverá a crecer”. La recuperación, sin embargo, será dolorosa, ya que deberán arreglarse varios “entuertos”, como conseguir establecer una moneda única simultáneamente con un “único soberano”; lograr una “consolidación fiscal”; rediseñar “de arriba a abajo” el Estado de bienestar”,y elevar la productividad dejando de lado la excusa de la “euroesclerosis”.
Luego dio un consejo a los gobernantes latinoamericanos a partir de la actual crisis en Europa: “Muchos pensábamos que lo estábamos haciendo muy bien. (…) Esas apariencias, no corregir tu situación fiscal, de vulnerabilidad por la situación del ciclo… No se crean todo lo que ven. Hacer las reformas creciendo al 4 o 5% es mucho mejor que hacerlas cayendo”.
La visión desde la región la dieron dos expresidentes de Bancos Centrales.
El brasileño Henrique Meirelles dijo que la economía de su país es “sólida” porque el nivel de deuda pública es “bueno” —al igual que la disponibilidad de reservas— y el sistema bancario es “saludable”. Como un “desafío” planteó que Brasil debe aumentar su productividad.
El chileno José De Gregorio resaltó que en la región se están aplicando “mejores políticas fiscales y monetarias y, por supuesto, flexibilidad cambiaria”. Planteó como una “regla de oro” que los países tengan monedas fuertes cuando sus economías también lo son: “El problema es cuando se tiene una moneda fuerte en un país débil. Eso está ocurriendo en América Latina. Eso va a estar presionando más” a esta región, sostuvo.
En el momento de las preguntas surgió el único aplauso espontáneo del público durante el seminario, cuando De Gregorio expresó su preocupación por las “arbitrariedades” que están adoptando algunos gobiernos de la región que obstaculizan el comercio.
Jóvenes.
La situación de la juventud fue uno de los temas centrales en torno a esta Asamblea.
América Latina tiene una población de 27 años en promedio y en varios países se verifica una explosión demográfica de los sectores jóvenes. Según el BID, si bien eso es un activo con que cuenta la región, puede convertirse en un “riesgo” si no se ofrece acceso a las oportunidades para ese grupo de la población. De hecho, entre los jóvenes la desocupación es tres veces más alta que entre los adultos y 30 millones se encuentran actualmente desocupados.
Ese problema fue abordado en el seminario efectuado el viernes 16 titulado “Explosión de jóvenes: ¿riesgo u oportunidad?”, en el marco de la Asamblea, básicamente desde la perspectiva de los proyectos de capacitación financiados por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), el brazo del BID para las alianzas con el sector privado. Cerca de un centenar de personas, algunas jóvenes, no llegaron a completar la sala Hugo Balzo del Auditorio Adela Reta del Sodre.
Adriana de Almeida Salles Mariano, gerente del Instituto Walmart de Brasil, dijo que la “gran bandera de la inversión” en los años noventa fueron los niños, mientras que ahora están siendo los jóvenes. “La juventud tiene que ser vista como parte de la solución, no del problema”, planteó durante el foro.
La directora de programas de la Fundación Internacional para la Juventud, Susan Pezzullo, aseguró que la baja inversión en los jóvenes afecta el crecimiento económico y genera “costos” en términos de “violencia” y “seguridad”.
Kia Motors de Ecuador tuvo una experiencia exitosa al reclutar a jóvenes de capas sociales bajas capacitados en el marco de los programas apoyados por el Fomin, dijo en el panel el gerente de Recursos Humanos de esa automotriz, José Páez Andrade. Reconoció, no obstante, que “hay temor” entre los empresarios en contratar a esos muchachos.
Infraestructura.
La temática de la infraestructura, que fue abordada en otros seminarios organizados en el marco de la Asamblea, tuvo mayor concurrencia de público y algunos asistentes debieron escuchar de pie o sentados en las escaleras. La inversión en ese rubro en América Latina ronda el 2% del PBI, lo que es menos de la mitad de lo necesario, según cálculos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Cada vez más factores conexos con la infraestructura, como los gastos de transporte y logística, son definitorios para la competitividad comercial de los países, señala el BID.
En un seminario efectuado el viernes se analizó el régimen de asociación público-privada (APP), que tiene años de aplicación en varias partes del mundo y en Uruguay es impulsado por el gobierno para construir cárceles y carreteras financiadas.
Antonio López Corral, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, dijo que en España se verificó una “explosión” de estos proyectos financiados por privados bajo una especie de concesión de servicios públicos. Agregó que si bien la mayoría fueron exitosos, contó que una autopista en Madrid resultó un “fracaso notable” y la obra se encuentra “soterrada”.
“Hay un auténtico manantial de proyectos para ser desarrollados en los países emergentes”, graficó.
Luego analizó el caso uruguayo. “Uruguay tiene un programa en este momento y lo están haciendo en forma concienzuda. Las APP requieren de un nivel de expertiz importante. Los mercados financieros y los inversores tienen que estar preparados. Lo que preveo, hasta donde conozco, es que el lanzamiento va a resultar exitoso. Han elegido pocos proyectos muy elaborados (…) y la sensación es que quieren asegurarse el éxito”. Y agregó: “No puedes equivocarte, porque eso crea una especie de vacuna contra el sistema”.
Fabricio Longhin, argentino que trabaja para la firma estadounidense Clifford Chance, consideró positivo que los países incorporen legislaciones específicas para el régimen de APP que aseguren “reglas claras”.
Añadió que se verifica un “movimiento muy fuerte a ampliar lo que se denomina infraestructura social, que ya no son caminos y puentes. Es por ejemplo educación manejada por privados” o también la gestión de las cárceles. Dijo que las experiencias han sido exitosas.
Alertó como un potencial problema el financiamiento de las obras en América Latina. “En el mundo actual la banca comercial tiene cada vez menos liquidez. Tenemos grandes necesidades de infraestructura, tenemos voluntad del sector público y privado, (pero) no tenemos financiamiento. ¿Qué hacemos?”, preguntó. La solución, dijo, puede ser la búsqueda de fondos a través de los mercados de capitales. “Si una empresa quiere hacer una ruta por peaje en Uruguay puede emitir bonos, pero su calificación, dado que el proyecto no está construido todavía, no será muy buena. Si hay garantía del BID, el riesgo de la emisión de la compañía uruguaya se mezcla con la triple A del BID”, puede captar el “apetito” de, por ejemplo, fondos de inversión internacionales, sugirió como idea.
Federico Patiño, director del estatal Banco Nacional de Obras y Servicios de México, informó que ese país está desarrollando un programa nacional de infraestructura con 58% de financiamiento del sector privado. “Lo que se imaginan se puede hacer a través de las APP”, ilustró. Calidad de los proyectos, alto retorno y estabilidad en los países es lo que atrae a los inversores, dijo.
En otro seminario sobre la infraestructura, la española Fuensanta Díaz Cobacho, directora gerente del banco de inversión WestLB para Estados Unidos, aseguró que los gobiernos deben ofrecer “flexibilidad” para atraer capitales que financien proyectos en esa área. Y mencionó lo que ha hecho Perú en años recientes como modelo.
Juan Pulido, gerente general de la concesionaria de las operaciones de la terminal aérea de cargas de El Dorado, en Colombia, dijo en el mismo foro que “lo que se viene con los aeropuertos” es lo que ocurrió con los puertos dos décadas atrás, vaticinando un fuerte impulso a su desarrollo por la vía de las concesiones.
La próxima Asamblea anual será en Panamá.