En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La columna de Cantera Carlomagno, de inevitable y a veces acerba lectura, ha enfocado últimamente un asunto de enorme interés y cuya “actualidad” viene durando más de un siglo. Me refiero a la aversión que buena parte de los latinoamericanos sienten por los Estados Unidos. Mejor dicho, creen sentir, ya que claramente es una aversión inducida por intelectuales y políticos.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En las primeras columnas de la serie es representada, nada menos que por D. F. Sarmiento y J. P. Varela, la contracara admirativa, exaltadamente admirativa, de dicho menosprecio. Luego el francoargentino Paul Groussac, el nicaragüense Rubén Darío y el oriental Rodó desembozan su menosprecio, no menos exaltado y aun ligeramente histérico. En otros lares, antes y después de los susodichos, fueron profundamente despectivos (mis amados) Charles Dickens y Knut Hamsun, enarrando sendas visitas a la tierra de los yanquis.
En cuanto a mí, que me precio de comprender ambas actitudes, quisiera tan solo hacer un aporte. En 1929 (Discusiones, El otro Whitman), J. L. Borges remata su nota en el curso de la cual nos regala una traducción personal de tres poemas de Walt Whitman, con este párrafo:
“Una sugestión última. Estoy pensando que Whitman —hombre de infinitos inventos, simplificado por la ajena visión en mero gigante— es un abreviado símbolo de su patria. La historia mágica de los árboles que tapan el bosque puede servir, invertida mágicamente, para declarar mi intención. Porque una vez hubo una selva tan infinita que nadie recordó que era de árboles; porque entre dos mares hay una nación de hombres tan fuerte que nadie suele recordar que es de hombres. De hombres de humana condición”.