N° 1779 - 28 de Agosto al 03 de Setiembre de 2014
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl índice de precios de productos alimenticios que realiza Naciones Unidas a través de la FAO (Food and Agriculture Organization), muestra la evolución mensual de precios de un grupo de cinco alimentos ponderados por las cuotas medias de exportación de cada uno de ellos. Al igual que venía observándose en meses anteriores, se agudiza la tendencia a la baja de los principales commodities que inciden fuertemente en la economía de nuestro país, con excepción de la carne que muestra una evolución inversa. ¿Qué explica éste comportamiento y qué implicancias tiene?
A pesar de haber factores vinculados al fortalecimiento de la moneda estadounidense, el comportamiento especulativo de los fondos de inversión tras mejoras en las tasas de interés en Estados Unidos, el enfriamiento de algunas economías emergentes o las distorsiones comerciales generadas por aspectos sanitarios o de índole directamente comercial, los fundamentos de éste comportamiento se resumen en gran medida por un balance entre la oferta y la demanda de productos en el corto y mediano plazo
El caso más crítico tal vez sea el de los productos lácteos, con una caída sostenida en el precio de la leche en polvo. Los argumentos de ese comportamiento son el aumento de la producción a nivel mundial, especialmente por la recuperación que está teniendo Nueva Zelanda luego de haber sufrido una fuerte sequía durante 2013 así como una menor demanda de Medio Oriente, Rusia y China respecto a lo observado meses atrás. En el caso de los granos y los aceites vegetales, las proyecciones de muy buenas expectativas de cosecha tanto de la soja como del maíz en Estados Unidos presionan a la baja los precios a valores que se sitúan lejos de los observados poco tiempo atrás.
Pero no ha pasado lo mismo con la carne bovina. A contra pelo de lo que sucede con los demás commodities (con excepción del azúcar que debido a las dudas respecto la producción futura de Brasil e India los precios se mantienen firmes) la carne vacuna tiene sus propios argumentos para mantenerse viva en medio de malas noticias para el resto de los alimentos. Una producción que se mueve lenta por sus ciclos biológicos más largos, con el principal productor mundial de carne (Estados Unidos) con el stock más bajo de hace 60 años, Australia (tercer exportador mundial) en un proceso de retención luego de la liquidación de ganado producto de un período prolongado de sequía, la Unión Europea (tercer productor mundial) que año tras año crece en su dependencia de las importaciones y la dificultad (a pesar del intento) de Rusia y China por crecer en la producción interna, entre otros factores, generan un escenario positivo frente a una demanda insatisfecha que se fortalece por mejoras en su poder adquisitivo.
Uruguay deberá aprovechar este buen escenario mientras dure, ya que los ciclos de precios existen y los buenos momentos tarde o temprano pasan. La baja en el precio de los granos también podría influir en un incremento de la producción de carnes sustitutas como pollo y cerdo a precios más competitivos, así como un aumento en la producción de carne bovina por un uso más intensivo granos y sus derivados. Otro gran debe en el cual generamos un rezago que lo sufriremos en el futuro es en el avance de acuerdos comerciales para una mejor inserción internacional, siendo Australia un ejemplo claro de quien nos lleva la delantera en ese aspecto. Pero ese tema será seguramente motivo de otra columna por su amplitud e importancia.
(*) El autor es ingeniero agrónomo, especialista en el mercado cárnico y docente de la Universidad ORT