• Cotizaciones
    sábado 11 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La distribución de la riqueza

    Sr. Director:

    Sobre el capitalismo y la pobreza. Con suma atención leí la carta La distribución de la riqueza del corresponsal Sr. Raúl N. Cabo, en la edición 1.978 del 19/7/2018. Comprendo perfectamente su desazón que, según él mismo explica, tiene origen en su magra jubilación —me animo a suponer— fruto seguramente de las injusticias de un sistema previsional que nos afecta a todos por igual. Pero ese no es el tema.

    A lo largo de su nota, se queja de la desigual distribución de las riquezas generadas por el sistema capitalista en el mundo, y atribuye a este fenómeno ser la causa de la pobreza (y de otros males, como el cambio climático).

    Primer concepto a cuestionar: La riqueza de los ricos en la sociedad moderna no genera necesariamente la pobreza de los pobres. La riqueza mundial no es un activo fijo, es decir, no es una sábana que si se tironea de un lado se destapa el que duerme del otro lado. La riqueza en nuestros días se genera, aparece de la creatividad. No es preciso explotar recursos materiales o humanos, como heredar tierras, oro o títulos nobiliarios (entidades cuantificables) como en el pasado. Las fortunas más grandes del mundo actual tampoco surgieron de la explotación de esclavos coloniales o de la plusvalía de obreros industriales, sino de crear de la nada (a veces adolescentes adentro de un garaje con un par de computadoras) cosas como sistemas operativos, Google, Facebook o ventas online.

    Segundo concepto a cuestionar: El “capitalismo imperialista” es la causa de la pobreza y, peor, de una pobreza creciente. Este concepto –absolutamente falso— tan martillado por la izquierda y la derecha antiliberales a lo largo de más de un siglo, ha logrado calar hondo en la mente de la gran mayoría de las personas en el mundo. Quizás (como lo ha estudiado muy bien Steven Pinker en Enlightment now) se deba a ciertas condiciones de la mecánica cognitiva del cerebro humano, más predispuesto a cebarse en desgracias y desastres que en buenas noticias (¿qué periódico vendería un ejemplar si su titular dijera Hoy no pasó nada grave, todo está bien, sed felices?).

    Celebrando el Día Internacional por la Erradicación de la Pobreza, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, emitió un mensaje (colgado en YouTube, y que increíblemente solo tuvo 3.876 visitas, lo cual es muy sugestivo). Allí dedica su mensaje a los 800 millones de personas que aún viven en la extrema pobreza, pero resalta los enormes avances que se registran desde 1990. En su mensaje, anima a todos los habitantes del mundo a erradicar el flagelo.

    ¿Es esto una fantasía? Responderé con hechos, hechos duros, tomados de estadísticas confiables. Todas ellas ubicables a través de Internet.

    La velocidad de erradicación de la pobreza a escala mundial en los últimos 25 años en países con sistemas capitalistas tiene niveles históricos sin precedentes. Claro, se habla de proporción de pobres, no de números absolutos (los números absolutos van atados al total de la población). En 1820, 94% de la población vivía en la extrema pobreza (menos de US$ 1,90 diarios a valores actuales). En 1990 las cifras de pobres se redujeron a 34,8%, y en 2015 a 9,6% de la población mundial. En los últimos 25 años, 1.250 millones de personas escaparon de la extrema pobreza, que son 138.000 por día. Si le tomó cinco minutos leer esta carta, al mismo tiempo se libraron del flagelo 480.

    En 2013 había 746 millones de personas viviendo en extrema pobreza. 380 millones en África (86 millones solo en Nigeria), 327 millones en Asia (218 en India y 25 en China), En Sudamérica 19 millones, en Norteamérica 13 millones, en Oceanía 2,5 millones, y en Europa 0,7 millones.

    India, desde la reforma liberal de1991, viene incrementando su ingreso promedio en 7,5% por año (o sea que se triplicó en 25 años), y los beneficios recayeron sobre todo en su casta baja, que se redujo un 31%. En Nigeria, desde 2000 el ingreso aumentó 800%, de US$ 270 a US$ 2.450. Entre 2012 y 2017, en China salieron de la pobreza a 68,53 millones de campesinos, mientras la tasa de pobreza cayó del 10,2% al 3,1%.

    Conclusión: Pese a que —sin duda— hay todavía mucho por resolver, es evidente que en los países donde existe el capitalismo liberal, este sistema, lejos de generar pobreza, ha contribuido en forma contundente a aliviarla, generando riqueza como nunca antes en la historia. Y con ello, mejores condiciones de vida para la humanidad, claramente evidentes si uno se toma la molestia de abandonar sus preconceptos y buscar los datos. Y sería deseable que si algún día fuera desplazado, lo sea por un nuevo sistema elegido con cuidado, porque los que actualmente se ofrecen como sustitutos, a la vista está que serían una pésima elección, ninguno ha funcionado.

    Agradezco a Human Progress.org y a Hans Rosling (Factfulness) por evitarme la molestia de recopilar los datos.

    Álvaro García