Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDesde hace unos días he escuchado y leído diversos comentarios y opiniones sobre un proyecto de ley que se presentó en la cámara de diputados, a través del cual se despenaliza la práctica de la eutanasia por los médicos.
Esta conducta, es bueno que lo sepan los legisladores, no está solamente penada por el Código Penal, sino también por el Código de Ética Médica, que debemos respetar y cuidar todos los médicos para que el ejercicio de la medicina no pierda la nobleza que requiere. Este artículo del Código de Ética Médica, referente a la eutanasia, está señalado ya en el Juramento Hipocrático y reafirma la naturaleza de la acción que el médico debe tener siempre con su paciente y que nunca pasa por matarlo o enseñarle cómo puede suicidarse.
Por eso me parecen lamentables las opiniones de algún médico del Sindicato Medico que hasta sugiere cambiar el Código de Ética Médica para que los médicos puedan practicar la eutanasia, o de otros que manifiestan no tener nada contra la eutanasia, cuando ello distorsiona y cambia totalmente la práctica de la medicina y por eso está señalada como contraria a la ética médica.
Creo que lo que debemos hacer para que ningún paciente, en su desesperación cuando cursa una condición sanitaria irreversible, pida que lo maten es promover la medicina paliativa con todo su desarrollo actual, en todo el país. Esa medicina paliativa está llena de los valores que la medicina no puede perder nunca, no se afana por usar recursos terapéuticos desproporcionados y extraordinarios, centra su atención en cuidar a la totalidad de la persona, aliviando su sufrimiento, controlando su dolor con eficacia y ante todo acompañando al paciente terminal en el seno de su familia durante los episodios finales como en la etapa posterior del duelo. Escuchar con empatía, atender con reverencia la fragilidad y la vulnerabilidad humanas.
También deberíamos tener en cuenta lo que está pasando en los países que despenalizaron la eutanasia, donde los pacientes añosos o con enfermedades serias temen o no quieren ser internados por temor a que los maten sin su solicitud, porque esos son hechos que ocurren. También temo que la aprobación del suicidio asistido sea una pendiente resbaladiza en nuestro país, que tiene cifras de suicidio inadmisibles.
Espero que el Colegio Médico, que debe velar por el estricto cumplimiento del Código de Etica Médica, se pronuncie contra la eutanasia, que si se aprueba puede distorsionar gravemente el ejercicio de la medicina. Los pacientes ya no nos buscarán confiados en que siempre les haremos el bien, sino en que podemos llegar a matarlos.
Promovamos la medicina paliativa, que no solo está cambiando la perspectiva del paciente terminal, sino que también está colaborando a humanizar la medicina en una época en que el desarrollo tecnológico puede hacernos olvidar del enfermo, ese ser humano sufriente que debe estar siempre por arriba de todos nosotros.
Dr. Justo A. Ongay
CI 1.304.191-6