Ha sido ampliamente divulgada la pertenencia de la señora Fabiana Leis a la plantilla de la Presidencia de la República, funcionaria administrativa del Poder Ejecutivo en el Palacio Estévez y vedette.
Ha sido ampliamente divulgada la pertenencia de la señora Fabiana Leis a la plantilla de la Presidencia de la República, funcionaria administrativa del Poder Ejecutivo en el Palacio Estévez y vedette.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSegún se publica en Espectador.com, la señora Leis “dice tener ‘clarísimo qué es lo que vende’ y admite que su caso ‘llamó la atención’ por su ‘trabajo en Presidencia’ y ‘por cómo es el presidente’ uruguayo, que incluso ‘bromea’ con ella ‘en los pasillos’ cuando se ven”.
En la misma fuente, se consigna: “La modelo uruguaya, soltera y de 33 años, aclaró sin embargo que es ‘apolítica’ con el argumento de que tiene ‘que trabajar con el gobierno que venga’”.
Aunque la señora Leis se confiesa “apolítica”, expresa sus valoraciones sobre la realidad política: “‘Pepe (José Mujica) es del pueblo. Cuando asumió la gente lo ovacionaba. Inclusive cuando se retiró Tabaré (Vázquez, su antecesor), también se fue ovacionado. Es impresionante cómo la gente lo quiere’, dijo en la entrevista con Noticias la vedette”.
“Lo que espero de toda esta movida de prensa es generar trabajo, no solo aparecer en las noticias, sino poderme ir a otros países a hacer alguna producción”, confesó a EFE, según Espectador.com.
Las fotos de los cuasidesnudos de la señora Fabiana Leis figuran en los medios audiovisuales nacionales y extranjeros; claro está, siempre en relación con la Presidencia de la República y con menciones al primer mandatario del Uruguay.
Me permito discrepar con la señora Fabiana Leis en cuanto a que la funcionaria es “apolítica”. Contrariamente a lo que la funcionaria expresa, la señora Leis es un zoon politikon. La señora Leis pertenece a una sociedad organizada políticamente, está sometida a sus leyes, debe pagar los impuestos establecidos por el poder político y tiene la obligación de votar (o de pagar la multa correspondiente). Esto es: la señora Fabiana Leis es un zoon politikon, según la definición de Aristóteles. La señora Leis vive en una polis, vive en una trama de relaciones sociales, económicas y políticas, aunque ella no haya caído en la cuenta de su condición.
Pero, además, casualmente, la señora Fabiana Leis es funcionaria pública, y nada menos que del órgano del Estado superior del Poder Ejecutivo. Así, goza de todos los derechos de los funcionarios públicos, está sometida al estatuto del funcionario público y cobra sus haberes de las arcas del Estado. Luego, es un zoon politikon en una dimensión suficientemente amplia.
Y afirma que “Pepe es del pueblo”, manifestación política si las hay, de manera independiente de los votos que haya emitido en los comicios desde que cumplió los dieciocho años. Asimismo, fundamenta su apoliticidad en el hecho de que “tiene que trabajar con el gobierno que venga”. No obstante, “trabajar con el gobierno que venga” es la condición de todos los funcionarios públicos, mayormente de aquellos que están más cercanos a los cargos electivos, a los magistrados de la Suprema Corte de Justicia o a los designados por el Poder Ejecutivo. Y, obviamente, su calidad de funcionarios públicos no los vuelve ipso facto en seres “apolíticos”.
De acuerdo con sus propias afirmaciones, la señora Fabiana Leis “sabe lo que vende”. Y, voluntariamente o no, su calidad de funcionaria pública de la Presidencia de la República le es muy útil como plataforma publicitaria, o vidriera de su producto en venta y de márketing sin costo.
Así las cosas, y más allá de otros análisis –seguramente ociosos–, a la Presidencia de la República, y al señor José Mujica personalmente, le cabe la responsabilidad de que un Poder del Estado y el primer magistrado electo por la ciudadanía sean utilizados o no por una vedette que vende su producto con la publicidad proveniente y agregada de ser funcionaria del Palacio Estévez.
Luego de la publicidad proveniente de su calidad de funcionaria del Poder Ejecutivo, dice la señora Leis: “He tenido llamadas de México, Colombia, Chile, España, Estados Unidos, Argentina, Paraguay, Brasil”, quien en su Twitter ha pasado “de tener 700 seguidores a 3.000 en dos días”.
¿Querrán los votantes del presidente de la República, y todos los demás ciudadanos de cualquier condición y oficio, que la Presidencia del país se vea asociada a la venta del producto de la señora Fabiana Leis y le propicie su venta?
¿La venta del producto de la señora Fabiana Leis deberá contar con el telón de fondo —y del Frente— del primer mandatario del Uruguay?
Según El Periodiquito, publicación venezolana, dice la señora Leis del presidente de la República: “[El presidente Mujica] me ve y en lugar de decirme ‘Chica Feyvi’, me dice ‘Chica Fea, qué bien estás representando al país’, y me palmea la cabeza. Es muy cariñoso”.
La señora Fabiana Leis, incluso en su creída apoliticidad, tiene su pensamiento propio en materia de modernidad y sociedad. Así se revela en sus declaraciones a El Periodiquito:
“Además, lanza [la señora Leis] un mensaje para Uruguay, país al que califica de ‘bastante pacato’ porque se escandaliza con modelos que muestran su cuerpo como ella pero ‘a su vez consume todo el tiempo los desnudos’ de los programas de entretenimiento de algunas cadenas de televisión argentinas.
“No tiene nada de malo, no es denigrarse ni es indigno hacer una producción jugada (atrevida) y mostrar determinados atributos que tiene la mujer, hay que actualizarse y modernizarse”.
Aunque no es notorio que en el Uruguay haya quienes “se escandalicen con modelos que muestran su cuerpo como ella”, no es para echar en saco roto las reflexiones sobre la pacatería uruguaya, y debe valorarse en grado sumo su prédica unida a la acción. La mejor manera de combatir la pacatería es mostrar determinados atributos de la mujer (todos, para no ser pacatamente elípticos) para aumentar el “comsumo de todo el tiempo de los desnudos” de las cadenas argentinas, pero esta vez como industria nacional. Como le dice el presidente de la República, en su innegable brega por un país productivo: “¡Qué bien estás representando al país!”
De igual modo que los almuerzos en Lindolfo o en la barbacoa de Varela del presidente y algún ministro con el señor Juan Carlos López Mena son actos políticos, la funcionaria y vedette de la Presidencia de la República elogiada por su representación del país, ¿estará participando en actos políticos? El presidente de la República, avezado, habilidoso y voluntario zoon politikon, no debe de desconocer que todos sus actos son eminentemente políticos.
Se conoce bien que en el pensamiento del presidente de la República se encuentra instalada la máxima de que lo político está por encima de lo jurídico. Por consiguiente, sería oportuno y prudente, y de responsabilidad republicana, preguntarle al presidente de la República si la funcionaria Fabiana Leis tiene su aval para valerse de su cargo de funcionaria pública y valerse de la investidura presidencial para vender su producto. Puede razonarse que si no hay legalidad ni ilegalidad en valerse de las instituciones políticas para que la señora Fabiana Leis pueda vender su producto, entonces hay algo político, digno de la atención del primer mandatario.
Como corolario, y en una estrategia de utilización racional de los recursos humanos estatales, tal vez la funcionaria Fabiana Leis, debidamente redistribuida, tuviera mucho para aportar en la publicidad del Ministerio de Deporte y Turismo en su campaña de promoción del turismo y del Uruguay Natural.
Fernando Iglesias
CI 1.393.495-7