Uruguay mantiene una canasta de exportación relativamente concentrada en productos —carne, granos, lácteos, pasta de celulosa, etc.— y también en empresas, si bien su número aumentó en años recientes. Al comienzo de 2015, 290 firmas concretaron menos envíos que en 2014 entre un total de medio millar que exportaron.
Y se dieron caídas en 14 de las 20 que el año pasado lideraron el ranking de mayores exportadores de 2014.
Los empresarios ven con preocupación este panorama, que lo atribuyen al deterioro de la competitividad comercial —aunque en abril aumentó 5% y lo hizo 1% en mayo, según cálculos de Búsqueda— y a los valores más bajos de algunos productos estandarizados (commodities) que exporta Uruguay. El índice de Precios de las Materias Primas de Búsqueda (IPMP-B) registró en abril un retroceso de 3,3% y fue el quinto descenso mensual consecutivo.
Desde el gobierno le quitan dramatismo a la baja de las ventas de mercaderías al exterior, que ha sido “moderada”, según dijo el ministro de Economía, Danilo Astori, en ocasión de la celebración del Día de la Exportación organizada el jueves 4 por la Unión que agrupa a los empresarios del sector.
Mes a mes el Instituto Uruguay XXI difunde, en base a datos de la Dirección de Aduanas, la información del monto global de las exportaciones tramitadas, así como una apertura para los principales rubros y destinos. En los primeros cinco meses del año sumaron U$S 3.949 millones, lo que supuso una caída de 7,8% respecto al mismo lapso de 2014.
Datos detallados referidos a las empresas que exportaron más de U$S 50.000 el año pasado proporcionados a Búsqueda, permiten profundizar en el análisis. De un total de 500, 290 (58%) redujeron el monto de sus envíos en enero-mayo pasado respecto a un año atrás, mientras que las otras 210 firmas los incrementaron.
Una veintena de empresas concentra aproximadamente el 40% de las exportaciones de bienes del país. Entre ese grupo el desempeño fue en general negativo, con bajas en el monto de los negocios en catorce y aumento en las otras seis.
La cooperativa láctea Conaprole, que se llevó en 2014 el reconocimiento al mayor exportador entregado por el Banco República, tramitó envíos por U$S 194 millones en los primeros cinco meses, una caída de 25% frente a un año atrás.
Crop Uruguay, del rubro granelero, le sigue en el ranking: sus exportaciones cayeron 13% (de U$S 155 millones en enero-mayo de 2014 a U$S 135 millones en los mismos meses del año en curso).
Barraca Jorge W. Erro, del mismo sector, exportó por casi U$S 100 millones, 19% menos que en los primeros cinco meses del año pasado.
Las otras 17 empresas del ranking tramitaron envíos por montos de dos dígitos en millones de dólares.
Registraron caídas relativamente fuertes Cereoil Uruguay (–55%), la arrocera Saman (–26%), Kilafen (–57%), y los frigoríficos Establecimientos Colonia (–46%) y PUL (–4%). También exportaron menos en enero-mayo pasado la curtiembre Zenda (–34%), los frigoríficos Las Piedras (–3%), San Jacinto (–5%) y Matadero Carrasco (–9%), así como Cristalpet (–18%).
Las firmas que integraron el ranking que aumentaron las ventas al exterior en los primeros cinco meses fueron: Compañía Forestal Oriental (2%), LDC Uruguay (19%), los frigoríficos Tacuarembó (8%), Canelones (17%) y Breeders & Packers (25%), y la forestal Eufores (342%).
Por fuera de las principales, se dieron en otros casos variaciones significativas en las exportaciones: Chery-Socma, que cerró su planta ensambladora en mayo, concretó envíos por poco más de U$S 2 millones en enero-mayo pasado, cuando un año atrás había colocado U$S 23,3 millones (caída de 91%). La baja porcentual fue similar (93%) en Ecolat, otra planta que cesó su actividad recientemente.
Urupanel, adquirida este año por el grupo chileno Frutifor tras bordear el cierre, exportó menos de un millón de dólares, frente a los U$S 10,7 millones de enero-mayo de 2014 (caída de 99%).
Commodities y competitividad.
El descenso de los montos exportados se explica en parte porque los productos están valiendo menos que en años anteriores tomando como unidad de medida el dólar (que, a su vez, se ha valorizado).
Durante el año pasado el IPMP-B disminuyó 6,6% y esa tendencia se mantuvo en el comienzo de 2015. Registró bajas en cada uno de los meses; en abril fue de 3,3% frente a marzo, lo que determinó un descenso de 9,1% en el cuatrimestre.
En ese último período (acumulado del año) cayó 19,3% la soja, 14,3% el maíz, 11,1% el cuero, 9,9% el trigo, 8,9% la lana, 7,6% la carne bovina y 3,8% el arroz. La madera y la pasta de celulosa mostraron estabilidad.
Mientras, la capacidad de competencia comercial del país —medida por el índice de Tipo de Cambio Real— mejoró 1% en mayo, respecto a abril. Fue la segunda suba mensual consecutiva y, por tanto, la competitividad quedó 1,5% por encima del nivel de diciembre pasado (aunque se ubicó 1,6% por debajo de mayo de 2014).
Según los cálculos de Búsqueda efectuados con la misma metodología que usa el Banco Central, el aumento del índice en mayo fue por la mejora en la competitividad respecto a todos los socios comerciales principales incluidos, salvo México (–0,1%).