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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáNE CUM – La venganza se ha cometido. Dice un Viejo proverbio árabe “cuando la ira domina tus pensamientos y la impotencia limita tus acciones, reflexiona, ponte a escribir que tu alma se iluminará”. Hoy así me siento, destruido moralmente, avasallado por la corrupción judicial e impotente ante un hecho consumado, que desoyendo la verdadera justicia han tergiversado todos los hechos y dichos.
Asesinaron al Gral. Miguel Dalmao, esto es una más de estos jueces que se creen dioses, jueces que estudiaron en la escuela, de que la Justicia es venganza, corruptos, ya que obedecen a ideologías partidarias, muchos de ellos con participación política y que ya han recibido el pago.
La fiscal actuante hoy es presidenta de ese mamarracho de Comisión de DDHH, donde recibe un suculento sueldo, más que le de Fiscal y el decadente, venal e inmoral juez, ahora es miembro del Tribunal de Apelaciones en lo Penal, bien pago por los deberes bien cumplidos.
Ya que tanto se basan en las leyes internacionales para juzgar a nuestros Militares, porque no dicen que han violado flagrantemente los artículos que prohíben que abogados, jueces o fiscales que los comprendan las “generales de la ley” no pueden intervenir en juzgamientos de esos presuntos e inventados delitos y este es el caso del Gral. Dalmao, a la fiscal aún más la comprende las generales de la ley, y que alguien lo desmienta.
El estatuto de Roma también dice que un tribunal puede juzgar solo un caso de este tipo, sin embargo la mediática fiscal es la que ha llevado casi el 90 por ciento de los casos contra los militares.
Esto es lo que existe en mi país, es en este país donde se dice que representan los Derechos Humanos, donde se atreven a dar charlas sobre los Derechos Humanos por el mundo, cuando todos saben que existen presos políticos en Uruguay.
Donde la justicia no existe para los militares, ni siquiera para los delitos comunes, ya que alcanza con ser militar, para ser condenando. Vergüenza les debería dar, si es que la tienen, a todos esos representantes, que andan pregonando por el mundo que en Uruguay se respetan los derechos humanos, mienten y lo saben muy bien, son contestes, son cómplices y colaboradores de esa venganza planificada, inventada y falaz.
Mientras tanto, como dice el proverbio “que mi alama se ilumine”, no dejo de pensar en todo el camino que he recorrido tratando de demostrar la inocencia del General. Me he juntado hasta con el diablo, he caminado por senderos peligrosos, pedido y rogado ayuda, pero la hipocresía, la venganza a ultranza, la mentira de las verdaderas historias, entre ellos se ocultan, para que el mundo, no sepa lo que verdaderamente han tramado, en los años de democracia. La destrucción moral, la encarcelación por cualquier medio de cualquier militar, aunque sea con falsas pruebas o aun sin pruebas, solo por convicción, tal como si fueran dioses.
Le pregunto al Dr. Javier Miranda, le pregunto al Prof. Gerardo Caetano. Le pregunto al benemérito doctor honoris causa Erik Kaufman, ¿dónde están los derechos humanos que atiendan al Gral. Dalmao?… porque ustedes saben muy bien que él es inocente, saben muy bien, que todo esto fue tramado y hurgado por la fiscal y el juez de la causa, apoyados por un grupo de abogados, solventados sus costes económicos por Organizaciones no Gubernamentales y a veces desde el mismo Estado, para armar un entramado, novelesco y patético.
Como que el Dr. Carámbula le hizo una “autopsia visual”, o una profesional declarando que le hizo un perfil psicológico post morten y que le permitió dictaminar que no era una persona tendiente la autoeliminación, hechos que en un juicio moral no cabría ni la menor duda que quienes presentan estos no estaban en sus cabales.
Pues para Dalmao sirvieron.
Estoy llegando al final y lo que manifesté al principio en el proverbio me ha sido contraproducente, porque cada vez siento más bronca y lo que temía, ahora soy yo el que quiero venganza.
Esta llegará, por algún medio. También sabremos esperar, también seguiremos trabajando para demostrar el prevaricato que han cometido, en el juicio al General.
Mi amigo ahora descansa en paz, pero aquellos que fueron contra él, que no duerman en paz, porque recuerden que mientras exista un amigo del General, al igual que ustedes lo hicieron, presiguiéndolos estaremos.
General Wile Purtscher
CI 1.287.812-8