Un documento interno de Ancap sobre la situación económica y financiera reconoció que los resultados negativos se deben a tres aspectos: “ i) política tarifaria y precios, ii) estrategia de financiamiento y iii) gestión”.
Un documento interno de Ancap sobre la situación económica y financiera reconoció que los resultados negativos se deben a tres aspectos: “ i) política tarifaria y precios, ii) estrategia de financiamiento y iii) gestión”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl documento, difundido a nivel gerencial en agosto pasado, sostiene que “las autoridades de Ancap son responsables por los elementos internos, efectos endógenos y las situaciones controladas por la empresa” en referencia a la polémica en el oficialismo acerca del papel del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en torno “al control de la inflación”, un desafío que “Ancap compartió y comparte”.
El documento, al que tuvo acceso Búsqueda, reconoce que el resultado negativo obligó a “tomar endeudamiento de corto plazo de alrededor de U$S 350.000.000 para mantener el proceso productivo.”
Los redactores del informe concluyeron que “este combate a la inflación llevó a que diferentes costos no se trasladaran al precio final” y que “en el período 2011-2014 Ancap no percibió cerca de U$S 800.000.000 que quedaron en la sociedad, que no fueron trasladados a precio”. Según este cálculo, en 2011 habrían sido U$S 150 millones, en 2012 y 2013, U$S 200 millones en cada uno y en 2014 la cifra habría llegado a U$S 250 millones.
Desde la perspectiva de Ancap, un 50% se debió al incremento de los costos de distribución, un 25% por costos logísticos de Ancap vinculados al aumento de la demanda y por inversiones, un 12,5% (100 millones de dólares) al pago de intereses del financiamiento de endeudamiento y otro 12,5% “por variación del tipo de cambio, precio del petróleo y biocombustibles mirado en conjunto”.
También se hace un repaso de las inversiones realizadas: U$S 1.282 millones . En la planta desulfurizadora se reconocen U$S 405 millones; U$S 251 millones fueron a las plantas de portland de Minas y Paysandú, U$S 148 millones se invirtieron en dos plantas de cal en Treinta y Tres, U$S 248 millones en las cuatro plantas de biocombustibles y otros U$S 212 millones fueron destinados a la compra de la red de estaciones de Texaco, camiones tanque y otros aspectos logísticos.
Según el documento, “las inversiones contribuyeron al desarrollo social y ambiental del país, en particular en departamentos como Artigas, Paysandú, Lavalleja y Treinta y Tres” con una inversión en promedio de U$S 125 millones por año, “donde tenía una utilidad razonable de 30 millones o sea que estaba en descubierto en 95 millones por año” y por lo tanto “esta capitalización debería haberse pedido en el quinquenio pasado”.
En otra parte del informe se indica que “cuando el crudo cayó un 40% y eso podría impactar con el sistema anterior de precios en una disminución del 14% se bajo un 4% porque se reconocieron todos esos costos que durante el período 2011-2014 no se habían reconocido”.
Durante la última comparecencia en la comisión investigadora del Senado, el presidente de Ancap, José Coya, dijo que debido a la situación creada, el haber pasado de “500:000.000 (de litros) que se vendieron en 2011 a 750:000.000 que vendemos hoy” representó “desde el punto de vista de los costos, (que) cada vez que vendíamos más gasolina, teníamos un problema mayor”.