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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPermítame comenzar esta carta con el trozo del inicio de una canción de una banda de rock conocida que dice: “Voces, solo voces, como ecos; como atroces chistes sin gracia”. Sí, esas son las voces que circulan sobre las reformas militares que circulan ya sea al sistema previsional como a la orgánica de la misma.
Son murmullos que corren, los cuales el gobierno se apresta a demoler las Fuerzas Armadas, o adaptarlas a los paradigmas ideológicos de la izquierda como forma de venganza del pasado reciente, en donde a los alumnos de los niveles de enseñanza se los adoctrina diciendo que los militares fueron los malos de la tira. Al contrario, ellos fueron los que combatieron al enemigo interior que predominaba por entonces, y eso es lo que los “draculianos” agarran para hacer leña del árbol caído.
Con el texto de la reforma de la caja militar, que es un viejo anhelo de la izquierda, lo que se hace es estirar el tiempo de permanencia y extender la agonía de cada aportante, como existe la trampa de que se elimina lo de los aportes a los familiares de un efectivo, cuando muere en actos de servicio.
Lo que dice el oficialismo es que pretende “igualar”, el típico término que usa la izquierda para que todos sean iguales, con la visión de igualar hacia abajo.
Esa es la idea, el pretexto de inyectar al sistema previsional más oxígeno se debe más que nada a la venganza hacia los militares, como también tapar el déficit que tienen de las malas gestiones en Ancap, Pluna, Fondes, ingreso desmesurado de funcionarios públicos, etc.
Con respecto a la orgánica, eso es alarmante. Con las ideas que tienen sobre reformar la orgánica se pretende un modelo afín a la ideología de ellos con una alta intervención de lo ideológico sobre lo militar.
Tanto es así que la llegada de 200 militares venezolanos que sucedió en el año 2012 fue un suceso en donde se puso de manifiesto la imposición de la lealtad a un régimen que confinó a un pueblo a la miseria y que hoy está pasando por los peores momentos, el chavista. El ingreso de los 200 se debió a un intercambio en materia de defensa para refrendar la unidad latinoamericana, según filas oficialistas; en cambio, fue un acto de adoctrinamiento y una falta de respeto que se les imponga ser leales a la ideología en vez de a los principios que juraron cuando egresaron para servir al país y defenderlo.
Sobre la situación en materia de sueldos, siempre son los más postergados. Un soldado está cobrando en la mano aproximadamente unos $ 16.000, cifra que no le alcanza para lograr un alquiler y una vida decorosa. Es así que termina viviendo en la unidad, renunciando a muchas cosas.
El tema de los sueldos sumergidos es una cuestión de la represalia contra los verdaderos defensores de la patria en cada momento, cuando los llaman a combatir y a dar apoyo a los que atraviesan catástrofes naturales.
Sin embargo, hay una trampa en las ideas de reformar la orgánica, la cual sería que el tener dos empleos es ilegal, o sea que también va a trabajar en negro la persona en lo privado, lo cual sería una falta de respeto.
Yo pregunto: ¿Qué hace un soldado o marinero con $ 16.000? Vive en la indigencia, con los alquileres y la canasta básica por las nubes, con necesidades insatisfechas, y manda a sus hijos a escuelas de contexto crítico por el hecho de no tener oportunidades para poder desarrollarse. Se van a lo privado donde tienen importantes remuneraciones.
Con respecto al material, es imperioso una reforma del mismo, tenemos buques con casi 50 años de antigüedad, aeronaves que están al límite de su vida útil. En estos años de gobierno de izquierda no hubo inversiones significativas para equiparlas. A las pruebas me remito. Cuando tuvimos que ir a alta mar en nuestro mar territorial en un buque con medio siglo de antigüedad a buscar y rescatar un buque que se hundió en la mitad del océano, y pedirles apoyo a nuestros vecinos y a Sudáfrica porque ellos tienen material de última generación y buen capital humano y nosotros por taradeces ideológicas no lo tenemos.
Finalizo con la frase de Brézhnev: “Cuando una fuerza se hostiliza contra otra, el problema no es exclusivo de cada una, sino un problema para toda la humanidad”. Ese es el problema que engendraron cuando la izquierda llegó al poder para destruir a las Fuerzas Armadas.
S.D.V.
CI 4.206.531-9