• Cotizaciones
    martes 28 de julio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La televisión

    Sr. Director:

    Juicio a la TV. La gente, en buena proporción dentro de lo relativo, tiende a exponer sus comentarios, críticas o pareceres sobre distintos temas a través de algunos medios, en su mayoría los escritos. Aborda muchos asuntos, los políticos, los económicos, los referidos a la salud, a la seguridad, los personales, los sociales o los de la actualidad del momento. Casi nunca o muy rara vez esa gente se ocupa de comentar o analizar algo que lo monopoliza, que lo tiene a la vista y al oído todos los días y que de alguna manera —y de qué manera— le ha modificado su vida, sus costumbres y su capacidad de opinión si es que alguna vez se animó a expresarse públicamente sobre los hechos y acontecimientos del diario vivir.

    Ese factor tiene un nombre concreto y definido: la TV. Sumisamente la gente acepta o tolera todo lo que la televisión le ofrece. La “abierta” y la “cerrada” de los cables. Aquella, las telenovelas interminables que alcanzan respetables niveles de rating, los frívolos programas animados en medio de grandes sonrisas y un jolgorio siempre optimista, algunas “latas” argentinas con particular uso de palabrotas de mal gusto y unos informativos  alargados a una hora y media que se repiten entre sí, que los mismos canales reiteran de la mañana a la noche o de la noche a la mañana, con los mismos protagonistas, los mismos periodistas y las mismas palabras de la visión anterior.

    Los canales de cable ofrecen más posibilidades, no tanto por calidad, sino por cantidad. Así es fácil relativamente conformar a los consumidores aunque los aficionados al cine pueden tener que ver cómo una misma película pasa de un canal a otro sin solución de continuidad, totalizando decenas y decenas de exhibiciones. Entre ellas lo que ha dado en denominarse “animadas”, con las cuales la industria del cine —en particular la “hollywoodense”— se ahorra el pago a las grandes estrellas y se conquistó el más seguro público infantil y, por “arrastre”, padres, tíos o abuelos. El “cable” ofrece otras variadas alternativas fáciles de tener a mano.

    Pero nuestra intención es centrarnos en ciertos aspectos de la TV “abierta” y en forma particularísima, en lo que allí se ofrece en los espacios informativos puntuales donde, muchas veces en cosas también puntuales que se registran regularmente en determinadas fechas del calendario nacional, nos abruman con datos, cifras e informaciones que a nadie le importan, salvo a los encuestadores del Estado. Así como rechina y resulta inaceptable que para encarar asuntos importantes del quehacer nacional, los informativos del caso recurran y se refugien habilidosamente en lo que ese día o el anterior publicó un medio escrito. Lo cual ocurre muy a menudo.

    Sin embargo, la tolerancia de los televidentes llega a límites infinitos y nunca o muy pocas veces, se encuentra en algún medio escrito alguien que se sienta en el derecho de opinar o criticar lo que la TV le ofrece. Como por ejemplo podría hacerlo para comentar o rechazar el comportamiento que la televisión “abierta” tiene y ha tenido con los espacios, minutos y segundos que en los respectivos informativos, desde muchas semanas atrás, les ha dedicado a los protagonistas directos e indirectos de la campaña electoral.

    No hablamos de los espacios contratados. Nos referimos a los espacios informativos, en los que se ha dado invariablemente mucho más tiempo, más minutos, más segundos al oficialismo en desmedro de la oposición. Se parte de la base que en tales informativos con sentido básico de un periodismo sincero, honesto y objetivo, el tratamiento informativo en materia de espacio y tiempo, debería ser parejo para todos. Pero no es así.

    Alguien, no sabemos quién, debería tener un cronómetro a mano.

    Juan A. Miraglia

    CI 412.011-5

    Maldonado