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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Uruguay, primera nación totalmente libre de supersticiones religiosas”.
Esta frase deberá ser un objetivo nacional.
Las creencias religiosas son supersticiones irracionales que chocan con el conocimiento científico.
La oración llamada el Credo describe esas creencias: “Creo en Dios Padre, todopoderoso, creador del cielo y de la tierra…”.
¿Cómo podemos alcanzar ese objetivo?
En primer lugar, el gobierno, en defensa de los derechos del niño, deberá prohibir que los niños reciban enseñanza religiosa.
En segundo lugar será necesario abstenerse de practicar cualquier forma de culto religioso.
¿Por qué hay tantas religiones?
Porque cualquier persona puede constituir su propia religión.
Con un poco de ingenio podrá imaginar un conjunto de supersticiones atractivas sin preocuparse de lo extravagantes que sean, porque las supersticiones no se demuestran.
Tal vez nuestro entusiasmo nos traiga problemas con la señora.
Para convencerla, le diremos: “Observa toda esa tecnología que hoy hace más agradable nuestra vida. Esa tecnología proviene de la ciencia, que, a su vez, deriva de la razón, esa misma razón que la religión tanto ignora.
Por otra parte, y por supuesto, siempre conservaremos las normas morales del cristianismo, que tanto embellecen nuestra cultura.
También podemos conservar la idea de Dios, pero despojada de supersticiones (algo semejante a la idea del alma)”.
Puede dar resultado; la veleidad femenina hoy es un tópico en vía de extinción.
Hay otra realidad que no podemos ignorar.
La oración y las plegarias cubren el espíritu de los creyentes con una calma sublime; alientan sus esperanzas en los momentos de angustia y proporcionan consuelo en los infortunios.
Lamentablemente, esos beneficios que otorga la fe ya no serán posibles con un Dios despojado de supersticiones.
En cambio, cuando la humanidad abandone las supersticiones religiosas habrá desaparecido para siempre ese tópico infame, que en forma sangrienta enfrenta a millones de creyentes: “Mi religión es la única verdadera, y todas las demás religiones son falsas”.
Ing. Ruben Castro Rivera