N° 1900 - 05 al 11 de Enero de 2017
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáFacebook tiene una función que es la de “traer recuerdos” de viejas publicaciones que uno hizo, lo cual permite evaluar si lo augurado se dio o no en la realidad. Y para mi sorpresa, sí se dio.
El 10 de noviembre de 2012 escribí la columna “A Pluna, déjenla morir”, donde sostenía que no tiene sentido que el Estado gestione una aerolínea, que eso no nos da soberanía, no nos da conectividad, ni es una forma genuina de generar fuentes de trabajo. Cuatro año después los hechos demostraron tal verdad. Pero en el camino se perdieron 300 millones de dólares y varios bochornos, como el remate trucho con el famoso “caballero de la derecha”.
El 19 de julio de 2012 publicamos la columna “Peor ineptos que corruptos” y, unos años después, ocurrió el quiebre técnico de la monopólica Ancap en manos de Sendic y sus secuaces, las pérdidas del Fondes y el dinero dado a las “empresas compañeras” y el reciente cierre de Alas U, entre otros, que marcan claramente que la gestión no es para improvisados.
El 17/12/2015 pedíamos el cierre total del ente petrolero en “Ancap, requiescat in pace ”, donde sosteníamos que no tiene sentido “tirar dinero bueno detrás de dinero malo”. Y es lo que ha venido sucediendo. Ancap sigue dando pérdidas, aun con monopolio y con clientes que son rehenes. Recién ahora proponen vender la ridícula fábrica de bebidas alcohólicas y terminar con la aventura de Carboclor en Argentina. Y aunque usted no lo crea, ninguno de los ex directores en Ancap por la oposición jamás planteó estos temas. Son tan estatistas unos como otros. Hoy, ante la desesperación, las están cerrando.
El 12 de marzo de 2015 decíamos: “Taxistas y reguladores: ¡temblad!, llega Uber”. ¡Y vaya que temblaron! Fue muy interesante ver cómo surge lo peor del ser humano cuando le tocan el plato de comida. La actitud patotera de la patronal de taxistas, de los sindicatos y del propio gobierno municipal, dejó en evidencia la falta de profesionalismo y visión de futuro. Mientras tanto, los ciudadanos estamos encantados con Uber, Cabify, AirBnb y todas las modalidades que den libertad de elección al consumidor, mejor servicio y menores precios. Hoy, todas estas aplicaciones gozan de buena salud.
A principios del 2015 cerró Ecolat, dejando 400 empleos en el camino y una pérdida de más de 40 millones de dólares para los empresarios. Y el 30 de abril de 2015 me preguntaba: “¿Qué aprendimos con el cierre de Ecolat?”, tanto el gobierno, como los sindicalistas y los empresarios. Parece que aprendieron poco y nada. Hoy, la megainversión de UPM está en duda porque el gobierno no hace las reformas para facilitar las inversiones. Los sindicalistas siguen tirando de la piola. Y los empresarios no difunden el rol del emprendedor como deberían hacerlo.
Y sobre este último punto fuimos muy críticos con las cámaras empresariales por no defender claramente el rol del empresario, del libre mercado y la desregulación. El haber abandonado el proyecto de tener un medio de comunicación masivo con la sociedad, lo destacamos el 9 de enero de 2014 cuando escribimos “Para los empresarios que lo miran por TV”. Mientras tanto, el PIT-CNT sigue difundiendo sus ideas y en Paraguay, los empresarios tienen Canal PRO, un excelente medio para difundir sus proyectos, ideas y valores.
Y esto no ha cambiado mucho. En agosto de 2016 se creó la Confederación de Cámaras Empresariales del Uruguay, pero renga: no está la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, que debe representar a no menos del 40% de la actividad.
Entre sus objetivos están el de promover la “iniciativa privada y el espíritu emprendedor” y “unificar la participación de los sectores empresarios del país”, y quieren hacerlo, según su presidente Diego Ballestra, no desde la lucha del día a día (eso queda en manos de las actuales asociaciones), sino que “van a centrarse en temas globales, de corte general, de mediano y largo plazo, que afectan la actividad en su conjunto y que desde nuestra óptica tienen impacto en el desarrollo del país y de su gente”.
Bueno, si uno mira la página web de la CEDU (www.cedu.com.uy), estos son los temas que publican: “Entrega de premios del concurso Decorando mi ciudad en Navidad” en Florida, “Concurso de Vidrieras Navideñas en Mercedes”, “Cena de Fin de Año y 98º aniversario del Centro Comercial e Industrial de Soriano”, “Videoconferencia de ADM para escuchar a Enrique Iglesias” o “Charla informativa sobre instrumento semilla ANDE”.
Si estos son los “temas globales” que ayudan a promover la “iniciativa privada y el espíritu emprendedor” y que “tienen impacto en el desarrollo del país y de su gente”, realmente estamos en el horno.
Por esto mismo, el 10 de marzo de 2016 escribí “Cámaras Empresariales: sin rumbo ni credibilidad”, donde afirmaba que “Las Cámaras Empresariales, literalmente no existen. Son un cero a la izquierda. No marcan la agenda del debate nacional en absolutamente ningún tema. ¡Y vaya que si tienen temas donde opinar con propiedad!”.
Pasado un buen tiempo desde cada una de estas columnas, parece que tales predicciones se han venido dando. No por ser un augur, ni más sabio que otros. Es la básica lógica del mercado, la convicción liberal y el buen management. Y casi todos brillan por su ausencia.