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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDesde la cuchilla. Dentro del Partido Nacional existen dos grandes corrientes, Alianza Nacional, de origen wilsonista, y el Herrerismo, hoy remozado y convertido en Todos para Adelante, que se han disputado el liderazgo del partido desde hace varios años.
Atrás de estos sectores no hay solo una lucha por el poder. Lo que hay, a mi juicio, son algunos perfiles y matices que provienen desde su génesis y que realmente los hacen diferentes.
En estos días, a través de las distintas declaraciones de Lacalle Pou y Larrañaga sobre la propuesta realizada por el recientemente electo presidente Tabaré Vázquez, en cuanto a los cargos a ocupar en los distintos organismos, volvieron a surgir diferencias.
Veamos parte de las declaraciones hechas por Lacalle Pou en referencia a este tema.
Según Búsqueda en su edición del día 29 de enero del corriente, el líder del sector Todos Hacia Adelante, decía: “En la sangre de muchos blancos, la romántica, la linda, es que se los lleven todos (a los cargos). ¿Y después?”, preguntó. “Hay 15 días de intensidad partidaria en que nos aflora la rebeldía y las cuchillas. Hay cuchillas para 15 días y pérdida de libertades para parte del país por cinco años”.
En estos conceptos se marcan algunas de esas diferencias entre los blancos a las que me refería al inicio de estos comentarios. “Pararse en las cuchillas” puede ser visto de manera casi peyorativa, pero esta expresión para muchos representa la defensa de nuestros principios.
¿Quién puede afirmar que la defensa de las libertades no pasa por la defensa de nuestros principios? ¿Únicamente desde esos cargos se lleva adelante el control del gobierno?
Aceptar esos cargos implica dar apoyo a una nueva fórmula de reparto en la que, aparentando abrir el juego al consenso y al diálogo, en los hechos se los está cercenando.
Hace algún tiempo escribí una carta publicada en este semanario en la que planteaba que el nuevo bipartidismo se va a reformular, ubicando de un lado al Frente Amplio y del otro a quienes no quieran emparejar para abajo y defiendan algunos valores que este gobierno ha colaborado para que se perdieran en estos últimos diez años.
El Partido Nacional tiene la hermosa posibilidad de poder representar a estos últimos.
Por lo tanto, no debemos seguir el juego a Vázquez. Quedémonos en la vereda de enfrente, no para tirar piedras, sino para mostrarle al país que hay actitudes diferentes, no solo visiones para resolver estos temas.
Jorge Regueira Hirigoyen
CI 1.894.903-0