En Uruguay, si bien las cosas no son tan extremas, al presidente José Mujica le tocaron dos mundiales y la coincidencia de Brasil 2014 con el año electoral agrega aún más color.
Celebraciones públicas e íntimas.
Las opiniones respecto a la incidencia de los resultados están divididas. Para el politólogo Luis Eduardo González “si a Uruguay le va bien o muy bien, eso puede ser bueno para el partido de gobierno” porque “puede ayudar a definir un mundo más optimista”. (Búsqueda Nº 1758)
Pero los académicos, en general, han sido muy escépticos a la hora de asociar éxitos deportivos con políticos.
El sociólogo especializado en deporte Leonardo Mendiondo dijo a Búsqueda que los buenos resultados en el campo de juego “nos ayudan a vivir pero no nos distraen de los asuntos políticos ni influyen tanto” porque “igual que luego de la Navidad, cuando se acaba la fiesta, se vuelve a la realidad”.
Mendiondo reconoció, sin embargo, que la mejora en el estado de ánimo “puede hacernos más corteses en el tránsito, más solidarios”.
El director de Opinión Pública de Equipos, Ignacio Zuasnábar, también evaluó que el mundial tendrá un “impacto moderado” en los votantes.
“El fútbol, por la forma en que es vivido en Uruguay, puede modificar el humor colectivo. Si ese humor está bien, la gente tiende a ver todo de manera más optimista. Es notorio que el Mundial genera cambios de humor, positivos o negativos. Pero en este caso hay que ver la magnitud y la duración” de ese impacto.
“Hasta ahora, los estudios muestran que los impactos han sido moderados, sólo hubo un cambio importante en la Copa América del 95 que se jugó acá”, recordó.
Zuasnábar consideró el período que transcurre entre una cosa y otra. “También hay que tener en cuenta el tiempo. Estamos hablando de un lapso que va de julio a octubre, y por tanto el impacto llegaría en menor intensidad”.
El fútbol no solo está vinculado a la política, también a la vida sexual. Un estudio publicado en el British Medical Journal y divulgado por el diario argentino “La Nación” reveló que éxitos deportivos como los pasados del club Barcelona aumentaron en 16% la natalidad en Cataluña. Eso se debe a la mejora en el estado de ánimo, el sentido de manada que lleva a querer compartir la alegría y “el mayor interés de las mujeres por los partidos y sobre todo por los jugadores, que erotizan y mucho a las fanáticas y propician los encuentros sexuales”, explicó el especialista Patricio Gómez Di Leiva.
Políticos agazapados.
Los políticos uruguayos permanecen atentos y agazapados. En el comando de campaña de Tabaré Vázquez la intención de salir a la cancha electoral fue cambiando al mismo tiempo que el estado de ánimo del hincha. El equipo de trabajo se reunió el lunes 9 antes del partido de los celestes contra Costa Rica. Allí se planteó la idea de no descansar. “No hay vacaciones, seguimos de largo”, comentó Vázquez, según explicaron a Búsqueda participantes en el encuentro. La idea tomó mayor fuerza una semana después, cuando se conocía la derrota de Uruguay ante el seleccionado costarricense.
Allí se dejó en claro que la campaña “pueblo a pueblo” arrancaría en la primera semana de julio, pero que de igual manera se generarían actividades con organizaciones sociales en los días previos para mantener la actividad electoral. Sin embargo, los encargados de armar la gira admitieron que estuvieron muy atentos —no solo como hinchas de Uruguay— al partido con Inglaterra. “Donde marchemos arranca todo ya”, comentó entonces uno de los integrantes del comando. En ese momento las expectativas por un pasaje de la selección uruguaya a la segunda fase eran pocas.
Pero los últimos dos resultados cambiaron las cosas: “Ahora hay que esperar qué pasa con el Mundial. No podemos obviar que la atención del país y los medios está allí, y no sería inteligente generar cosas para un público que tiene la atención en otro tema”, dijo uno de los consultados.
Por eso, los dirigentes frenteamplistas de Montevideo que preparaban una reunión del plenario departamental pidieron un fixture para prever qué días jugará Uruguay si sigue pasando de fases. “Ojalá no podamos arrancar el lunes la campaña. Ojalá podamos festejar y que la gente festeje”, expresó un integrante del staff del ex presidente Vázquez.
Su expresión comprendía no solo el deseo del hincha del fútbol uruguayo, sino que si a la selección uruguaya le va bien en el Mundial, la gente muestra un estado de ánimo alentador para el resto del año. El dirigente recordó lo que pasó en el Mundial de fútbol de Sudáfrica en 2010.
El candidato presidencial colorado, Pedro Bordaberry, explicó que la disputa del Mundial les “da aire en el trabajo”.
“Pero no solo porque está teniendo lugar en este momento sino que obligó a adelantar las internas. Entonces en los hechos tenemos un mes más para tomar mejores decisiones y prepararnos”.
Pocos días después de las internas, Bordaberry comenzó una gira por todo el país conversando con sus dirigentes para evaluar a quién habría que poner como candidato a vicepresidente. Entre ayer miércoles y la semana próxima, Bordaberry está recorriendo Flores, Paysandú, Salto, Artigas, Durazno, Florida, Rivera, Cerro Largo, Treinta y Tres, Rocha y Colonia.
En cuanto a la influencia del resultado de Uruguay en el Mundial, Bordaberry dijo que no tiene claro cuál sería el impacto. “No me parece que incida, pero no lo sé”, dijo.
Fixture en mano.
El Mundial y sus consecuencias estuvo presente también en la reunión de los lunes en el comando de Luis Lacalle Pou. Un día antes del partido contra Italia, cuando aún no se sabía si la selección iba a avanzar en la copa, se analizó el impacto del fútbol en el devenir de la campaña. Todos coincidieron en que el “trabajo continúa”, pero que la “actividad pública fuerte” no comenzará mientras Uruguay siga en Brasil. “Hay un trabajo más de organización. En un país futbolero como este, al que se le ocurra hacer campaña política con Uruguay en octavos de final hay que cambiarle la cédula de identidad”, comentó a Búsqueda el diputado blanco Javier García.
Para el diputado nacionalista Álvaro Delgado, quien coordina las reuniones programáticas de la fórmula presidencial, la actividad “no se detiene, pero cambia”.
“No somos extraterrestres, el fútbol atraviesa los partidos y las posiciones. Estamos pendientes de lo que ocurra, pero igual seguimos haciendo un trabajo interno, más de planificación y de organización que de campaña”, dijo Delgado. El diputado comentó que las pocas actividades públicas que se realizan por estos días —recorridas o visitas a sedes partidarias, por ejemplo— se “adaptan” a lo que esté pasando en el Mundial. “Vamos con el fixture en la mano para no coincidir con algún partido importante”.
El comando de la fórmula Lacalle Pou-Jorge Larrañaga todavía no se ha reunido para delinear las estrategias de campaña de cara a las elecciones de octubre.
Contratapa
2014-06-26T00:00:00
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