• Cotizaciones
    miércoles 15 de julio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Mamografías obligatorias (III)

    Sr. Director:

    ¿Medicina preventiva o violación de derechos individuales? Para empezar: la mamografía no previene el cáncer. Se trata de una técnica radiológica para la detección precoz del mismo, un análisis con un buen porcentaje de resultados falsos positivos y de falsos negativos (con el alto impacto sicológico y físico que éstos pueden ocasionar). Se trata de radiación con rayos X (una mamografía equivale a 4 radiografías de tórax) y probado está (reconocido internacionalmente y por prestigiosos oncólogos como el Dr. Tabaré Vázquez) que la exposición a la misma puede provocar lo que paradójicamente está tratando de diagnosticar.

    Cuando el Dr. Febles habla de riesgo “teórico muy bajo” y “basados en modelos matemáticos nunca comprobados”, quien confunde a la población es él ya que desestima lo que ha sido y sigue siendo aquí y en todo el mundo una práctica habitual de protección contra la radiación por rayos X, tanto hacia los pacientes como al personal que trabaja con la misma.

    Cabe preguntarse, entonces, por qué, ya que la radiación no es inocua, se incluye como diagnóstico preventivo obligatorio sin hacer un estudio de riesgo/beneficio, sin considerar los factores de riesgo que cada una de nosotros posee, como aquellos relacionados con nuestra genética, edad, condiciones ambientales a las que nos encontramos sometidas, hábitos, medicación, etc.

    Se obliga así a mujeres sin factores de riesgo, asintomáticas y a las cuales no se les ha practicado siquiera una revisación médica previa, a realizarse un test de diagnóstico controvertido.

    El hecho de estar vivos hace que todos corramos el riesgo de contraer múltiples enfermedades. Lo que hace a unos más vulnerables que a otros a determinada enfermedad son justamente estos factores de riesgos.

    La medicina preventiva debería empezar por tener en cuenta esos factores de riesgo y no someter indiscriminadamente y compulsivamente a todas las mujeres a determinadas prácticas de diagnóstico.

    En la medicina preventiva juegan un rol importantísimo los médicos de cabecera, que son quienes debieran conocer nuestra historia, hacer el seguimiento de nuestras enfermedades, aconsejarnos e informarnos. No es la medicina de “actos médicos” aislados los que conducen a la medicina preventiva.

    ¿Acaso alguien puede creer que nuestro carné de salud hace medicina preventiva? Un carné con un análisis de sangre que no contiene un hemograma, el más elemental y sencillo análisis, y que sin embargo dice mucho de la salud de una persona. Un carné de salud donde nos ve un médico, en un acto más administrativo que médico, que nunca nos vio ni volverá a ver, y nos pregunta cada vez que lo renovamos, nuevamente, si hemos tenido o tenemos tal o cual enfermedad.

    Un carné que no exige electrocardiograma para las personas mayores de 40 años y eso que el mismo habilita para realizar actividad física en los clubes deportivos.

    Así es: las mujeres podemos quedar secas en un gimnasio de cualquier club por una falla cardíaca (una de las principales causas de muerte en el Uruguay, antes que el cáncer) pero eso sí: ¡con la mamografía al día!

    ¿Acaso la medicina preventiva pasa solo por la atención del cáncer, al punto de tomarlo como una epidemia incontrolable por la que debamos pasar por encima de los consentimientos de las propias mujeres?

    ¿Por qué no prevenir y estudiar otras enfermedades con alta incidencia o con incidencia en aumento entre las mujeres y la población en general, como la depresión y otras enfermedades siquiátricas? ¿Existen o se plantean estrategias para ellas?

    Queda claro: el obligar a las mujeres a que se realicen mamografías periódicamente no significa que exista realmente medicina preventiva en este país.

    Ahora hablemos de derechos porque en esencia de eso se trata: ¿por qué, si la ley 18.335 le da al individuo la libertad de oponerse a cualquier tratamiento o diagnóstico, existe un decreto (Nº 571/006) que cercena ese derecho a las mujeres?

    Entre otros artículos de dicha ley, el número 11 establece: “Todo procedimiento de atención médica será acordado entre el paciente o su representante —luego de recibir información adecuada, suficiente y continua— y el profesional de la salud. El consentimiento informado del paciente a someterse a procedimientos diagnósticos o terapéuticos estará consignado en la historia clínica en forma expresa. Éste puede ser revocado en cualquier momento”.

    ¿Cuál es el derecho que tiene el Estado en obligar a una mujer a someter a su cuerpo a un ensayo con radiaciones siendo que el cáncer no es una enfermedad transmisible (por lo cual cursar esa terrible enfermedad no significa un riesgo para el resto de la población)?

    ¿Alguno de los férreos defensores de la mamografía obligatoria fue sometido compulsivamente a realizarse una terapia o estudio sobre su cuerpo? Yo sí y les puedo decir con propiedad que una se siente violada, maltratada y subestimada en su capacidad de discernimiento.

    En el Uruguay, las mujeres no podemos decidir no realizarnos la mamografía, como sugiere el Dr. Febles en su carta, porque nos quitan el derecho a trabajar. Y si, como él dice, el riesgo de cánceres autoinducidos es teórico y no ha sido comprobado, el atropello es aún mayor: ¿cómo es que nos someten a toda la población femenina uruguaya mayor de 40 años sin su consentimiento a correr el riesgo de comprobarlo?

    Tengo más de una razón personal para no querer realizarme la mamografía pero no lo voy a exponer, ni difundir, sencillamente porque no tengo por qué hacerlo; es una decisión que involucra a mi cuerpo y no afecta a ninguna otra persona. Es un derecho que debo tener y debo ser respetada.

    Respeto mucho los conocimientos técnicos de los médicos, como respeto mucho los conocimientos técnicos de todos los otros profesionales, pero nuestros conocimientos no nos dan derecho de pasar por encima de los derechos individuales de los demás.

    Quím. Farm. Karina Cassinelli

    CI 1.519.949-0