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Montevideo, 11 de abril de 2029 (de nuestras agencias). La presidenta Constanza Moreira reunió hoy en esta capital a una multitud de dirigentes, politólogos y políticos de varios países, para celebrar el décimo aniversario de la creación del llamado Mecanismo de Montevideo, un extraordinario sistema de coordinación internacional destinado a lograr la pacificación y democratización de Venezuela, hermano país del continente que enfrenta desde hace muchos años una crisis social, política y humanitaria.
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En efecto, diez años atrás, la iniciativa de Uruguay y de México, dos países fuertemente comprometidos con la institucionalidad y la vocación pacífica, se plasmó ante la disolvente propuesta del llamado Grupo de Lima, un conjunto de 14 países conducidos por gobiernos neoliberales antipatriotas que pretendían, impulsados por el imperialismo yanqui, el alejamiento del presidente (hoy presidente vitalicio) Nicolás Maduro Moros, llamando a unas inoportunas e inventadas “elecciones libres”. Todo ello impulsado desde la triste OEA por el vasallo del imperialismo, Luis Almagro, un títere del capitalismo trasnochado de otrora.
Según recuerdan sin duda nuestros lectores, el Mecanismo de Montevideo logró importantes avances a lo largo de estos años, lo cual se demuestra con una simple evaluación del progreso y la consolidación del socialismo del siglo XXI que se viene dando en la tierra de Bolívar.
En noviembre de 2019, ante las arremetidas pseudodemocráticas del esbirro proyanqui Juan Guaidó, que se autoproclamaba “presidente encargado”, violando el espíritu de la Constitución chavista, impulsado por más de 50 países antidemocráticos y despistados, ignorantes del destino manifiesto de la patria del libertador, el Mecanismo de Montevideo celebró una reunión de trabajo en Cancún, México, convocada por el valiente e iluminado Andrés Manuel López Obrador, también conocido como AMLO.
El Uruguay envió una delegación presidida por el Canciller Nin Novoa (en uno de sus últimos viajes oficiales, pues había trascendido entonces que se incorporaría al Cirque du Soleil como equilibrista de cuerda floja, cosa que ocurrió meses más tarde con extraordinario éxito) e integrada por el entonces líder sindical Marcelo Abdala, hoy ministro de Trabajo, y el entonces novel intendente de Montevideo, César (a) Magnolia di Candia, un experto en ruidos callejeros en boliches nocturnos, antecedente que lo calificaba en forma destacada dada la cantidad de ruidos callejeros generados por los manifestantes antichavistas en las calles de Caracas.
De este encuentro surgió la llamada Declaración de Cancún, en la que se expresó “la más decidida vocación pacifista del Mecanismo de Montevideo, subrayándose la imperiosa necesidad del diálogo constructivo, tendiente al apaciguamiento de los espíritus inflamados, necesidad imperiosa para la prosecución de las negociaciones, en un clima de respeto y equidistancia entre las fuerzas en pugna, reconociéndose los esfuerzos del gobierno del presidente Maduro por aclarar la situación en su país, aclaración que será posible en la medida en que pueda hacer volver la luz a su país en medio de los crueles apagones gestados por la acción terrorista de gobierno del liberticida Donald Trump, quien, a través de sus esbirros colombianos y chilenos, envía ondas ciberelectromagnéticas haciendo saltar los fusibles de las centrales eléctricas venezolanas con el fin de expandir el terror y la desesperación en el pueblo”.
En los meses siguientes a tan reconfortante y auspiciosa declaración, el gobierno del presidente Maduro logró aniquilar varios focos de resistencia antichavista, dando muerte en legítima defensa popular a numerosos terroristas que pretendían hacer creer que la gente se alimentaba sacando comida de la basura, en un escenario armado por el imperialismo para sembrar la inseguridad entre la gente humilde.
Dos millones más de venezolanos emigraron hacia los países vecinos, financiados por el Fondo Monetario Internacional, que les entregaba a los desertores fondos con el fin de que se alejaran de su querida patria, con su conciencia vendida al bajo precio de su miserable codicia. Más de diez mil venezolanos murieron entonces por la falta de medicamentos y tratamientos en los hospitales, debido al criminal engaño y la cruel mentira de la “ayuda humanitaria” yanqui propiciada por el esbirro Guaidó, que no era otra cosa que comida envenenada y medicinas vencidas y contaminadas con virus cancerígenos, las cuales fueron incendiadas por las brigadas de la defensa bolivariana, para evitar males mayores, en presencia de la bióloga y abogada Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela.
Durante la presidencia del Ing. Daniel Martínez se llevó a cabo otro encuentro del Mecanismo de Montevideo en Jaureguiberry, Canelones, Uruguay, a la que por México asistió AMLO, su equipo probolivariano de asesores expertos en libertad solidaria, y por Uruguay la senadora y politóloga Constanza Moreira (que ya asomaba como presidenciable, cosa que se concretó años más tarde), los politólogos Braulio Elprogre Sista, Maripepa Queses Gada y Dinorah Lazur Delli, todos integrantes del gabinete asesor del canciller Bernardo Delagauche, un joven y brillante diplomático surgido de las filas del MPP.
El Acta de Jaureguiberry refrendó la vocación democrática de este Mecanismo uruguayo-mexicano, estableciendo, entre otras cosas, que “los esfuerzos que se vienen realizando por parte de las fuerzas solidarias y democráticas de los países intervinientes se refuerza con los que lleva a cabo sin descanso el gobierno bolivariano del presidente Maduro, ya confirmado como presidente vitalicio por las elecciones del 11 de marzo de 2023, en las que obtuvo el 104% de los votos emitidos, ratificando así el deseo incontenible del pueblo venezolano de consagrarlo al frente del gobierno. No obstante, el diálogo deberá continuar, ya que el mandato del Mecanismo de Montevideo no tiene fecha límite. Dicho sea esto más allá de las denuncias infundadas echadas a rodar por las menguadas fuerzas opositoras, como las que aluden a la total falta de agua corriente y potable, lo cual es falso, ya que el gobierno ha asegurado dos litros semanales de agua para cada ciudadano que presente el Carnet de la Patria debidamente sellado por el comandante Diosdado Cabello”.
La presidenta Constanza Moreira ha declarado hoy a la prensa que el encuentro de Montevideo no hará otra cosa que refrendar el espíritu constructivo de este grupo binacional, neutral y equidistante, que tiene por objetivo seguir dialogando en la búsqueda de la paz y la felicidad del pueblo venezolano, con total prescindencia de las presiones liberticidas y antidemocráticas de las fuerzas del mal que anidan en los oscuros mundos del neoliberalismo imperialista.
Se descuenta que la declaración que surgirá de este encuentro volverá a ratificar este designio.