Aunque las calificaciones del país están mejorando a los ojos de Standard & Poor’s (S&P), persisten una serie de riesgos asociados al crédito en la economía, la alta dolarización y la posible formación de “burbujas de activos”.
Aunque las calificaciones del país están mejorando a los ojos de Standard & Poor’s (S&P), persisten una serie de riesgos asociados al crédito en la economía, la alta dolarización y la posible formación de “burbujas de activos”.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa industria bancaria uruguaya paso del grupo 8 al 7, así como el riesgo asociado a la misma, informó esa agencia el lunes 14. En ese nivel están también los sistemas de Rusia, El Salvador, Portugal e Irlanda.
Esas notas van desde 1 (el riesgo más bajo) a 10 (el mayor).
La calificadora reevaluó la nota del sistema bancario uruguayo, luego de haberle otorgado en abril a la deuda pública del país la categoría de libre de riesgo (investment grade).
También evaluó el riesgo económico de Uruguay, que pasó del grupo 7 al 6. Ello se explica, según S&P, por un “riesgo intermedio en términos de su resiliencia económica y sus desequilibrios económicos”, y uno “muy alto” en relalción al riesgo de crédito de la economía”.
Si bien en el informe destacan aspectos positivos sobre la economía del país y la política económica, los analistas de la agencia señalaron que la dolarización es muy alta y también lo es la participación de los bancos estatales en el mercado, lo que puede generar “distorsiones”.
La elevada dolarización junto con la baja capacidad de endeudamiento del sector privado —dado su ingreso per cápita— generan un “riesgo significativo” si una depreciación deteriora la capacidad de pago de los agentes, explican.
Asimismo, S&P destaca la posibilidad de que se formen “burbujas de (precios de los) activos” y los elevados déficits de cuenta corriente, aunque ven que el riesgo de la industria bancaria es limitado si eso último ocurriese.
La calificadora afirma, entre otras cosas, que la regulación bancaria mejoró, pero aun está “retrasada” en su cumplimiento de Basilea II, un acuerdo internacional en la materia.
A su vez, opina que los gobiernos uruguayos han tenido un “historial pobre en anticiparse a las crisis” y en “reducir las inestabilidades en los períodos de turbulencias”.
En abril los bancos mostraron caídas en los créditos y depósitos, aunque se asocian más que nada al efecto que tiene sobre la medición el aumento del valor del dólar ese mes. Al mismo tiempo se dio una mejora de los resultados en la mayoría de los casos, según los balances divulgados el martes 15 por el Banco Central.
En los depósitos y otras obligaciones se produjo un descenso de cerca de U$S 139 millones.
En los créditos, la caída fue de U$S 205 millones respecto a marzo, y obedeció principalmente a la reducción del saldo de préstamos del Banco República al sector público.
En conjunto, las instituciones bancarias ganaron U$S 50 millones en abril y U$S 166 millones en todo el cuatrimestre. Solo Bandes y Surinvest tuvieron pérdidas en ese lapso, aunque muy pequeñas en el último caso.