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Corría julio del 2009 cuando el entonces candidato presidencial del Frente Amplio, José Mujica, decidió seguir un consejo de su amigo, el en ese momento primer mandatario brasileño, Luiz Inacio “Lula” Da Silva. “Cuando me puse traje, gané la Presidencia”, le dijo el ex sindicalista metalúrgico, que antes había perdido tres elecciones a la Presidencia del país más grande de América Latina. Mujica le hizo caso a “un petiso bárbaro”, como identifica a Lula, y decidió vestir traje cuando lo visitó en agosto del 2009 a Brasilia.
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Esta vez fue Lula el que recurrió a la figura de Mujica para adquirir otra vez un rol político protagónico, en momentos que arrecian detenciones, investigaciones y marchas contra él, contra la presidenta Dilma Rousseff, y contra varios jerarcas de los gobiernos de ambos. Al lado de Lula, Mujica dijo que es preciso “luchar por partidos republicanos, donde los líderes aprendan a vivir como la mayor parte del país y no como la minoría”.
Mujica fue invitado por Lula en mayo, el mismo día en que se presentó en Montevideo el libro “Una oveja negra al poder. Confesiones e intimidades de Pepe Mujica”. En esa publicación, Mujica cuenta que Lula le contó que durante su gobierno tuvo que “lidiar con chantajes y cuestiones inmorales”.
Colaboradores de ambos recordaron a Búsqueda estos días que así como Mujica respalda ahora a Lula “en las difíciles”, lo mismo hizo el brasileño tiempo atrás en Montevideo. El 4 de abril del 2013, un micrófono abierto en un acto en Florida le jugó una mala pasada al entonces presidente Mujica. “Esta vieja es peor que el tuerto” se lo escuchó decir sobre la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner. Horas después de esos dichos, el ex jefe de Estado brasileño compartió escenario con Mujica en un evento organizado en el Edificio del Mercosur por la Fundación Friedich Ebert (Fesur) y el Instituto Lula. Antes de hablar en público, Mujica y Lula conversaron en privado, junto con Luis Dulzi, hombre de confianza del brasileño, Mónica Xavier, Lucía Topolansky y el director de Fesur, Álvaro Padrón. Luego de darle su apoyo en el conflicto con Argentina, Lula dijo a Mujica: “Pepe, yo creo que llegó el final del ciclo para el PT y hay que crear algo nuevo. Y nuestra referencia es el Frente Amplio.
El de la semana pasada no será el último periplo de Mujica por Brasil este año. Volverá el 12 de octubre a San Pablo para participar en la reunión del Consejo General —principal órgano de la conducción— de la Confederación Sindical Internacional (CSI). La CSI agrupa a 328 centrales sindicales de 162 países, que cuentan con un total de más de 100 millones de afiliados. Por primera vez desde su creación, la CSI tiene como presidente a João Felicio, ex secretario general de la Central Única de Trabajadores (CUT) de Brasil, central fundada por Lula hace treinta años
Dos días después, también en San Pablo, Mujica dará una conferencia ante el 12º congreso de la CUT.