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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa ley, el tránsito y los conejos. En su obra “La Ley”, Federico Bastiat escribe: “Ninguna sociedad puede existir si no impera en algún grado el respeto a las leyes; pero es el caso que lo que da más seguridad para que sean respetadas las leyes, es que sean respetables”.
No escapan a este principio las leyes de circulación vial, cuyo fin es preservar la funcionalidad del tránsito, protegiendo la vida, el orden y la seguridad públicos. Para que esas leyes sean respetadas, básicamente deben tener en cuenta la naturaleza de los “humanos”, para quienes son escritas.
De las preferencias de paso, en cruces de calles de igual importancia sin señalización, es norma elemental cuando dos vehículos se aproximan por vías diferentes que el que se aproxima por la derecha tenga la preferencia de paso. Se sobreentiende que para poder ejercer ese derecho, el paso debe estar libre de vehículos cruzando. La ley contempla este segundo caso, dando prioridad de paso al que está cruzando frente a los que después se aproximen (Art. 15.6 Decreto 118/984).
En el caso de accidentes, a pesar de la norma escrita no derogada a la fecha, se han dictado resoluciones judiciales otorgando prioridad de paso al que después se aproxima por la derecha y condenando al conductor que está cruzando y ya saliendo del cruce, con penas que pueden consistir en su inhabilitación para manejar y/o mandarlo a la cárcel por un tiempo.
Ante estas penas tan severas, aquellos jueces que así proceden deberían fundamentar su desapego a lo que está escrito e instruir a los conductores que están cruzando ya casi saliendo de la encrucijada, a cómo esquivar, para darle el paso, al vehículo que se aproxime por su derecha, siendo que por su ubicación relativa, es imposible verlo. El campo visual de los “humanos” no es por ahora como el de los conejos, que abarca casi 360 grados.
Y como aún no somos conejos, esperamos instrucciones de los jueces que no se atienen a lo decretado.
Cristina Piñeiro
CI 4.927.054-5
Balneario El Chorro (Maldonado)