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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el Río de la Plata, en sus márgenes, se habla un idioma parecido al castellano.
La diferencia tiene varios aspectos:
— Los verbos se conjugan mal: vos sos = tú eres, vos tenés = tú tienes, vos podés = tú puedes...
Los adverbios se modifican: con vos = contigo, para vos = para ti...
Se coloca acentos donde no corresponde: tomá = toma, comé = come, colocá = coloca..
Se suprimen acentos que son correctos: fijate = fíjate, sacalo = sácalo, calmate = cálmate, ...
Se inventan palabras nuevas, a pesar de que ya existe su equivalente en castellano: chorra = ladrona...
Es triste observar que en la comunicación verbal se utiliza este lenguaje deformado (que podría definirse como el lunfardo argentino), pero más tristeza produce aún, observar que este lenguaje bastardo se utiliza en forma escrita, en la prensa, en la cartelería, en la televisión, etc.
La identidad de nuestra República se vería beneficiada si no imitásemos tanto el modelo porteño.
Los versos que siguen vienen al caso y además nos hacen sonreír.
Por odio a la ortografía / que olvidó si la sabía / mi buen amigo Barrientos / ha dado en la atroz manía / de suprimir los acentos / Ayer desde Pentacosa / esta postdata me endosa / al pié de un pliego enlutado / Chico, me tiene alelado / la perdida de mi esposa /
El destrozo de nuestro idioma, mencionado al comienzo, tiene una agradable excepción: los subtítulos de las películas extranjeras son traducciones correctas al idioma castellano.
Ing. Ruben Castro Rivera
CI 352.474-8