Escuché este término en el Discovery: los fabricantes producen artefactos condenados a muerte. Pasados unos años, morirán lentamente, o de sopetón, por desperfectos planificados.
Escuché este término en el Discovery: los fabricantes producen artefactos condenados a muerte. Pasados unos años, morirán lentamente, o de sopetón, por desperfectos planificados.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSi camino por la ciudad, entre mis conciudadanos, si me paro frente a las vidrieras, me topo a cada paso con una obsolescencia ya sea real o metafórica.
Estos días, mientras recorría las calles de Montevideo, reflexionaba sobre lo que ha caído en desuso en esta novedosa sociedad de consumo que también tiene lo peor del pasado. E hice una lista de casi finados: 1) Cocinar. Es sustituido inexorablemente por comida de rotisería. Efecto: obesidad y bandejitas voladoras en el viento. 2) Escuchar música en un soporte fetiche (léase disco de vinilo, casete o cd con bella carátula, por no hablar ya de la guitarra). Hoy se escucha música por auriculares desde un celular. Efecto: autismo. 3) Las cuatro estaciones. Han sido suplantadas por miles de aparatos de aire acondicionado que cuelgan de los balcones. Banderas de calentamiento global. 4) Escribir. No hablemos ya del mail como sustituto de una bella carta de amor. Hablemos de la práctica concreta de la escritura, pensamiento y lenguaje: hace 10 años mis alumnos escribían en los escritos varias carillas; hoy muchos escriben solo media. “Profe ¡me cuesta escribir!”. 5) Hacerlo sin faltas de ortografía. Las maestras ya no corrigen con rojo ni mandan escribir cien veces el vocablo, porque los chicos se traumaban. Efecto: mensajes de texto abreviados, facebook. 6) Lavado a mano de ropa interior. Las lavadoras, según Zygmunt Bauman, han sido uno de los grandes inventos de la Humanidad (totalmente de acuerdo). Pero en caso de no contar con una cerca hay bombachitas tiradas en los rincones. 7) Asiduidad laboral. Sé que en un supermercado prefieren contratar empleadas de más de 50 años porque los nuevos trabajadores concurren a trabajar un día sí un día no. 8) Carpinteros. Necesito uno urgente para varios trabajos en mi casa y el de toda la vida se jubiló. 9) Fotos de bebés en álbumes y de antepasados. Las miles de selfies, de fondos de pantalla de laptop o celular, morirán junto a su soporte. 10) Leer. Asombrada, observo que alumnos universitarios solo leen el capítulo de un libro en lugar de un libro entero. 11) Estudiar para un examen. Una encuesta reveló que en una facultad el promedio de estudio para un examen era de dos días; un “traga” estudiaba... ¡una semana! 12) Los libros. Je, je. Son el ojo del huracán. Se habla de su sustitución por el formato digital, aunque todo el mundo tiene en su casa antiguos mamotretos fotocopiados con rulos asesinos. 13) La prensa de papel. Porque las noticias en Internet circulan, aunque son solo titulares. 14) Los cuadros. Las exposiciones a las que entro tienen pantallas, ruidos extraños, maderitas, arena, objetos inverosímiles y no hay rastro de una tela con pincel. 15) La confianza en los políticos. Horror. La esperanza hecha añicos. Sin ilusión… esperar las elecciones.
