Productividad y gestión. Esas dos palabras suenan en la cabeza del presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, casi todo el día. Es que el titular de la estatal eléctrica se transformó en el sponsor de un proyecto que considera “vital” para el futuro de la empresa: el cambio en la forma de gestionar y trabajar de todos sus funcionarios.
Con las principales inversiones ya “en proceso”, Casaravilla entiende que lo que queda de su período al frente de UTE tendrá que ver en gran parte con los temas de gestión. “Cómo gestionamos mejor la demanda a través de redes inteligentes y cómo gestionamos mejor nuestros recursos humanos”, dijo el jerarca a Búsqueda.
Además, le queda por solucionar otro tema “muy difícil”: la regularización de los 70.000 hogares que hoy están “colgados” del sistema eléctrico.
Gestión y más gestión.
“Las grandes inversiones ya están tomadas y en proceso. Hay cosas que hay que acompañar y terminar de la mejor forma, como el ciclo combinado, o la línea de interconexión de extra alta tensión entre Tacuarembó y Melo. Ahora tenemos que saberlas gestionar y aprender a movernos en los nuevos tiempos de las empresas de energía eléctrica”, dijo Casaravilla.
Para el jerarca “hoy la defensa de las empresas públicas es la productividad”.
“Hoy su defensa no pasa por otro lugar: tratar de lograr obtener el mejor beneficio, los mejores resultados económicos, y las mejores condiciones de trabajo. Al final del día, el trabajo de una empresa pública es en pos de un objetivo empresarial: suministrar energía eléctrica a todo el Uruguay. Y cada trabajador tiene que saber proyectar desde su lugar a este objetivo”, añadió.
Casaravilla explicó que el negocio eléctrico “viene cambiando” de manera “precipitada” y que eso exige que sus gestores “estén a la altura” de esos cambios.
“Necesitamos una visión prospectiva, innovadora y desestructurada para poder gestionar el cambio del negocio que se viene. Ya no estamos hablando de un negocio eléctrico como el que se hizo hasta ahora: hablamos de las redes eléctricas inteligentes, una buena gestión de la demanda, un panorama dinámico y cambiante”, dijo.
Según el titular de UTE, hoy “los tiempos de cada negocio” y hasta “la respuesta a los incidentes” exigen “una flexibilidad muy diferente” a la actual.
Como ejemplos citó la gestión de toda la energía renovable que se incorporó en los últimos siete años a la matriz energética uruguaya y mencionó el camino hacia redes eléctricas “inteligentes”, donde las tarifas ya no serán doble horario sino “multihorarias”, los 365 días del año, adaptándose a la necesidad de consumo de cada situación puntual.
Revolución.
Casaravilla elogió el cambio de gestión que tuvo la empresa en los años 90: “UTE dio un salto cualitativo haciendo un proyecto de mejora de la gestión y fue lo que todos los uruguayos vimos: que UTE en los 90 se dio vuelta y cambió de tener usuarios a tener clientes”.
“Hoy esta es la segunda revolución en la gestión. Además de que esto es virtuoso en sí mismo, está cambiando el negocio. Y si no nos despertamos y nos preparamos para estos cambios que se están dando, vamos a quedar en el camino”, sostuvo.
Para el jerarca los cambios son necesarios para evitar “la muerte” de la empresa o que esta quede “estancada”.
Para ello lanzaron un proyecto de “gestión del talento gerencial” para los 80 gerentes que tiene UTE, que busca mejorar las competencias del día a día de estos funcionarios junto con “un tema muy importante” que es el de “las relaciones y los incentivos entre jefe y subalterno”.
“Hay que lograr que toda la gente trabaje en pos de los objetivos estratégicos de la empresa y que cada trabajador sepa que hace lo que hace por una razón. Cada trabajador tiene que saber en qué pedacito de la estrategia de la empresa su tarea repercute en forma directa”, dijo Casaravilla, que definió este proyecto como “prioritario”. El jerarca designó al gerente general Carlos Pombo para que junto a él supervise su desarrollo e implementación.
“El futuro es eléctrico, pero va a estar movido. Entonces para eso precisas a las personas con las capacidades adecuadas”, dijo Casaravilla. Esas capacidades tienen que ver con “cómo se trabaja” con todos los funcionarios para lograr “la mayor productividad” y “a largo plazo, bajar los costos”, explicó.
“Si tenemos una mejor gestión de la demanda, si podemos responder a pedidos y ofrecer formas de consumo diferentes a las que tenemos hoy, eso pospone inversiones que se hacen por los picos de consumo. Si emparejamos la demanda, reducimos costos”, agregó.
Además, Casarvilla entiende que el momento para hacer los cambios es “ahora” porque “en los próximos dos años cerca del 40% de los altos gerentes se jubilan” lo que implica un recambio generacional.
Para ese cambio en la forma de gestión Casaravilla apelará a cursos y capacitaciones, junto con actividades específicas que “impulsen una mentalidad prospectiva y adaptada a cambios rápidos”.
Su idea es ir avanzando desde los gerentes hacia “abajo” por toda la estructura, para que la idea “permee” y alcance a los 6.800 funcionarios del ente.
Dinamismo eléctrico.
Una de las nuevas modalidades que se están aplicando a nivel mundial y que Uruguay posee hace varios años es la denominada “tarifa inteligente”, que busca desplazar la demanda de energía a las horas donde hay excedentes mediante beneficios en su costo.
“Eso generalizado de manera absoluta a todo lo vinculado al mercado eléctrico es la gestión de la demanda moderna. Antes solo se manejaba la idea de optimizar las redes eléctricas, hoy eso sigue en pie pero el componente de la demanda es tan importante como ese”, explicó Casaravilla.
Estos cambios también se orientan hacia un consumo que bate récords todos los años y que exige no solo inversiones en generación, sino una mejor gestión de los picos de consumo para no desbordar al sistema.
Los cambios en el mercado llevarán a que sean máquinas automáticas las que aprovechen todos estos cambios en la oferta y la demanda en beneficio del usuario. Con una tarifa dinámica flexible por hora, por ejemplo, los calefones inteligentes ya no serán con timers que prendan o apaguen cada muchas horas, sino que se aprovecharán los momentos de menor costo.
UTE ya comenzó con planes piloto para mejorar la demanda. Uno fue con grandes consumidores de energía, con los que acordaron que si ellos usaban energía a las horas convenidas con el ente, tendrían descuentos de hasta el 60%.
“Hubo industrias que bajaron sus costos porque hicieron buen aprovechamiento de este proyecto”, dijo el jerarca.
Para Casaravilla ese plan se debería implementar también en el sector residencial.