Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn cuánto influye una pericia psiquitrica pediátrica en el destino de un niño/a
¡¡¡En todo!!!
Solo que la perito diga que no le gustó cómo el niño relata el hecho, el tono de voz, si llora o no, si dice exactamente las mismas palabras que su hermana en este caso, para que al niño abusado lo convierta en un mentiroso. Dejándolo al abusador y su familia en una pobre víctima de sus víctimas. ¡¡¡Una locura!!! Y la Sra. Fiscal cierra abruptamente el caso por la pericia Santa de una perito corrupta. Si tomo como corrupción, no solo la económica sino también la moral. O ambas. Para qué tenemos jueces y fiscales si con una pericia corrupta de una semidiosa exponen a dos niñas al desamparo, desilución y al borde de la desesperación porque no les creen.
Qué Justicia tenemos. Con dolor lo digo ninguna, ni para nuestros niños que debemos proteger sobre todo, ni para nadie.
Que me diga alguien cómo se cría a un niño que no solo carga de por vida con un abuso que le produce vergüenza y que cuando se anima a decirlo no solo no le creen, lo juzgan. No hay ayuda posible de profesionales que los hagan vivir medianamente felices, en este caso, la adolescencia. ¡¡¡Es desesperante!!!
No graban, no filman. Es solo un niño frente a una perito omnipotente, poderosa y malvada.
Y después nos quejamos de que tenemos la tasa más alta de suicidios adolescentes. No les queda otra más que escribir una carta y matarse porque nadie los oye. Los que deben velar por nuestros niños y adolescentes no lo hacen.
¡¡¡Lamentable!!!
¡¡¡S.O.S!!!
Hagamos algo. Si no, vamos a seguir perdiendo lo más valioso que tenemos. Nuestro futuro. Los que nos siguen por orden de vida. Nuestros niños.
María del Carmen Gómez
Abuela desesperada de cuatro nietos de 21, 18, 12 y 11 años