• Cotizaciones
    jueves 09 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Poeta de Irlanda

    Columnista de Búsqueda

    N° 1845 - 10 al 16 de Diciembre de 2015

    Este año se ha de recordar con justicia los 150 años del nacimiento de uno de los grandes poetas modernos, el irlandés William Buttler Yeats, autor de decenas de magníficos poemas, pero principalmente del poema Sailing to Byzantium (Navegando a Bizancio), donde dice: “Consumid mi corazón; enfermo de deseo y atado a un animal agonizante, no sabe qué es…”.

    Padre del nacionalismo cultural irlandés, mentor y difusor prematuro de Joyce, hombre de conversación lenta y discursos altivos, fundador de la decisiva Sociedad Nacional Teatral Irlandesa, teósofo militante, solitario flâneur de las noches de Luna quieta de París como en su momento lo supo ser Stephen Dedalus, ensayista de nota, incomparable animador cultural y voz elevada del lirismo simbolista, Yeats fue también un crítico fino y un entusiasta pedagogo que supo defender a ciertos autores y producir cercanía a personajes que no siempre la historia midió con suficiente atención. Sus aventuras rurales le permitieron conocer el tesoro de la honda literatura popular irlandesa que echa sus raíces en los antiguos chamanes gaélicos que curaban los males del cuerpo y del alma con la palabra cantada, con versos inocentes y vigorosos que hablaban de peces, de torres, de piedras misteriosas, de ríos que se perdían en los torrentes de sangre de una comunidad.

    Tengo varios libros de Yeats en un lugar de privilegio de mi biblioteca; un par de ellos son su autobiografía (Monte Ávila editores) bajo dos títulos: Ensueños sobre la infancia y la juventud y El estremecimiento del velo. Pero también tengo una excelente edición bilingüe de su Antología poética  que propone Losada y varios ensayos dispersos, aparecidos principalmente en la prensa continental reunidos en el misceláneo libro Irlandeses (Alianza Editorial), que recoge una representación parcial pero decorosa de textos que le rinden honrosa compañía a cargo  de Swift, Goldsmith, Burke, Synge, Wilde, Joyce.

    Entre los ensayos más interesantes que se reproducen (los hay sobre el simbolismo en poesía, sobre la poesía popular, sobre el regionalismo artístico) destaco el consagrado al obispo Berkeley, prestidigitador sublime del idealismo moderno. Una de esas páginas creo que vale por todo testimonio de la calidad de ese estudio; dice así:Berkeley describió en su juventud al summum bonum y a la realidad del Cielo como un placer físico, y pensó que esta concepción sería más comprensible para los hombres simples. Y aunque al final de su vida la abandonara, y no meramente porque era incompatible con la máscara, uno vuelve a ella recordando la charla de Blake de “extendidos y numerosos sentidos”, su descripción del Cielo como un incremento de sentido, la denuncia de Lake Harris refiriéndose a Awedenborg como un semi-hombre, “una mitad vio, una mitad sintió, una mitad gustó el Reino de los Cielos”. Berkeley buscaba a tientas su camino en una época más sencilla. Pienso en la expectación del monje zen, aunque tal vez no fuera más que una inducción a la pasividad, en el olor de flores desconocidas como la contemplación alcanzado su clímax, en el pintor zen uniendo en el mismo ritmo poderoso todas aquellas cosas que en la obra de su predecesor configuraban sólidas presencias. Cuando Berkeley abandonó esa primera opinión no exaltó en lugar de la percepción ninguna ley o pensamiento abstracto sino una siempre indefinida aprensión de los espíritus y sus relaciones. Buscando una clave, pienso en el contraste de Coleridge entre el aya de Julieta y Hamlet, recuerdo que Shakespeare compuso al aya a partir de la observación, de la impresión pasiva de los sentidos, pero Hamlet, la corte, toda la obra de arte, surgió de su ser como un puro acto indivisible. Sin duda ha habido místicos que pensaron que conocían mediante un conocimiento muy directo las criaturas de su vecindad, compartiendo por decirlo así del acto sin tiempo de su creación, y una vez visité a un cabalista que se pasaba el día tratando de mirar por el ojo de su canario; anunció al caer la noche que todas las cosas tenían para este color, pero ningún diseño. Su método de contemplación era probablemente erróneo”.

    Yeats, que luchó tanto por la independencia de Irlanda, murió el 28 de enero de 1939 a las dos y media de la madrugada, lejos de su patria, en Roquebrune, en una pequeña habitación de arriba en el Hôtel Idéal Séjour en Roquebrune-Cap-Martin, mirando hacia el Mediterráneo. La esposa de Yeats, George, y su última amante, Edith Shackleton Heald, le rindieron obediente vigilia durante su larga y triste agonía.

    // Leer el objeto desde localStorage