En pocos veranos el mapa que muestra el índice del balance hídrico en el suelo uruguayo, elaborado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, se ve tan verde como este año.
En pocos veranos el mapa que muestra el índice del balance hídrico en el suelo uruguayo, elaborado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, se ve tan verde como este año.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEso es así porque el registro de lluvias en la estación estival fue intenso y bastante parejo en cuanto a su distribución, algo que tampoco es habitual.
En gran parte del área agrícola local hay más de 60% de agua disponible en el suelo, según ese mapa que va hasta los primeros días de marzo y no cubre las lluvias posteriores.
Con la tranquilidad que brinda ese insumo para la producción agrícola, los agricultores se sienten cada vez más cerca de lograr un resultado casi óptimo en cuanto a los kilos de soja que cosecharán en abril.
“Este es un año excepcional por el riego natural, pero sin eso estábamos hablando de rendimientos que estaban por debajo de los costos de producción”, dijo a Campo el vicepresidente de la Asociación Rural de Soriano (ARS), Jorge Rodríguez.
Ese factor es clave para que se concrete un récord de producción de soja en Uruguay, que fue uno de los temas tratados con más frecuencia en las conferencias y presentaciones realizadas en la ExpoActiva, que se realizó entre el miércoles 15 y el sábado 18 de marzo, a poco más de 250 kilómetros de Montevideo y a 25 kilómetros de Mercedes, departamento de Soriano.
Con un perfil agrícola pero incluyendo otros rubros como el ganadero, entre otras actividades de la agropecuaria, esa muestra organizada por la ARS es el escenario elegido por los actores del sector para dar el puntapié inicial a las cosechas de cultivos de verano, aunque lo sea en forma simbólica.
“Si uno se guía por lo que ve en las chacras, se puede arriesgar a decir que se llegará a 3.000 kilos por hectárea, pero lo único que me animo a decir de la cosecha es que no será por falta de agua que se den bajos rendimientos, tal vez por exceso”, especuló Rodríguez ante la eventual ocurrencia de más lluvias en abril.
Aconsejó, ante la ansiedad de los productores, “no apurar el fin del ciclo de desarrollo del cultivo para empezar a cosechar”. “Una buena cosecha la precisamos como nunca”, reconoció.
Otros empresarios consultados en ese evento remarcaron la gravedad del impacto que dejaron dos zafras seguidas con pérdidas en la agricultura, que derivaron en endeudamiento y en paralización de algunas firmas.
En una coyuntura de costos en alza y precios deprimidos, la superficie sembrada de soja perdió 130.000 hectáreas en 2015 y siguió reduciéndose el área en la presente zafra (cerca de 5%) en las regiones del noreste, sureste y en el centro, dijo el responsable del área de Research de LDC, Ignacio Sienra, el jueves 16 en una conferencia sobre el mercado de soja en el marco de la ExpoActiva.
Uno de los cuadros presentados por el técnico en esa oportunidad mostró las estimaciones de rendimientos en kilos por hectárea a cosechar de ese grano en los 19 departamentos del país. Entre los más destacados figuran Soriano, con 3.000 kilos, Cerro Largo con 2.900 y Río Negro con 2.800. Y luego hay seis departamentos (Colonia, Salto, Flores, Tacuarembó, San José y Treinta y Tres) con un rendimiento promedio de 2.700 kilos de soja por hectárea. El promedio más bajo corresponde a Florida con 2.300 kilos.
En la zafra del año pasado el rendimiento promedio fue de 2.000 kilos por hectárea, según LDC. El Ministerio de Ganadería calculó algo menos, 1.937 kilos, según registros de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias.
Debido al clima lluvioso favorable para su desarrollo, el rendimiento potencial de los cultivos de soja de primera y de segunda tienden a acercarse, a diferencia de lo que tradicionalmente ocurre con el rinde entre plantar el grano como principal cultivo o tenerlo como una segunda opción a otro que se siembra en invierno, según Sienra.
Para el caso de las plantaciones vinculadas a Dreyfus puso como fecha de inicio de las trillas el 5 de abril.
Entre los asuntos que despertaron el interés de los productores que llenaron la carpa de conferencias está el protocolo sanitario que firmaron los gobiernos de Uruguay y China en octubre de 2016, que implica una serie de controles y ajustes en las etapas de producción y comercialización de soja (ver Campo Nº 84).
“Hoy hay un nuevo protocolo sanitario con China que obliga a todos los actores de la cadena sojera a estar muy encima de la calidad del grano que se envía”, advirtió el responsable regional de originación de la empresa LDC, Marcos Uranga, en ese evento.
Señaló a los asistentes que para los chinos “se mantiene a Uruguay como un origen de soja de calidad diferencial respecto al grano argentino, aunque la del año pasado tuvo un impacto negativo que es necesario revertir”.
China sigue siendo el principal comprador de la soja uruguaya, acotó.
Uranga repasó algunos números respecto al peso de ese gigante asiático en el tema, como que el comercio mundial de ese grano es de 135 millones de toneladas y China este año pasará a absorber 92 millones de toneladas. En 2016 los chinos compraron 89 millones de toneladas.
En cuanto a la agricultura del Cono Sur, Uranga comentó que en cinco años la producción de soja en la región aumentó en 65 millones de toneladas, y este año llegó a 180 millones de toneladas, distribuidas en Brasil con 110 millones, Argentina con 57 millones, Paraguay casi 10 millones y Uruguay unos 3,4 millones.
Para hacer alusión a una situación complicada en términos camperos se suele decir “cuando vas con el recado en las orejas”, que vendría a ser el momento en que las piezas de la montura se mueven y “si el caballo se tropieza el jinete cae de cabeza”.
A esa frase recurrió el vicepresidente de la ARS para graficar lo incómodo que se sintió el productor en los últimos años por la baja de los precios de los granos y la pérdida de rentabilidad de ese negocio.
Por eso Rodríguez consideró que con las buenas perspectivas para la cosecha de soja “es bueno acomodar el trote y volver a poner el recado en su lugar, para poder seguir andando”.
“Los que tenemos vocación agropecuaria le vamos a encontrar la vuelta”, apostó optimista.
A modo de ejemplo ese productor valoró que las alternativas tecnológicas son una respuesta a los problemas de costos de producción.
En la ARS, que este año cumplió 125 años, “no nos quedamos en la queja de reclamar al gobierno, sino que planteamos la situación y también generamos una respuesta en cuanto a estrategias de producción”, dijo.
Recordó que “hace cuatro o cinco años, cuando el precio de la soja era muy alto, en esta exposición plantearon alternativas de producción conjunta con la ganadería para hacer sustentable la agricultura”. “Nos decían: no, estás loco, con la soja a U$S 550 la tonelada quién va a pensar en ganadería”, contó.
Valoró que “hoy algunas herramientas que se generaron sirven para desarrollar una ganadería en un escenario en el que la agricultura la está precisando”.
Consultado sobre la posibilidad de canalizar algunos planteos y preocupaciones a integrantes del gobierno en actividades realizadas en la ExpoActiva, Rodríguez señaló que los productores tienen los mecanismos institucionales para hacer llegar sus inquietudes a las autoridades del gobierno.
La propuesta de algunos sectores del Frente Amplio que implica un incremento de los impuestos que pagan ciertas actividades económicas con mayores ingresos es otro factor de incertidumbre para los ruralistas.
“Que hay gobernantes que nos quieren sacar de todos lados, es cierto, pero como a cualquier empresario, espero que no sea contra el productor rural”, reaccionó ese directivo.
Consideró que “hay una filosofía encarnada en la sociedad, alimentada por algunos, de que el empresario es malo y que el trabajador es bueno”. “Sin empresarios buenos no hay buenos trabajadores”, acotó.
Opinó que en sectores del partido de gobierno señalan que “no hay plata y hay que mirar al que tiene capacidad de generarla”. “Pero la capacidad de generarla se agota”, expresó.
Para la ARS los reclamos de los productores del agro no deben realizarse “al grito”, porque “así uno se puede quejar como en el boliche, aunque con razón, pero (eso) no terminará en algo constructivo”. Rodríguez dijo que “el gobierno escucha cuando los planteos son serios, ahora si hace o no es otra cosa”.