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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEsta noche de sábado de Carnaval, para no llegar tarde al cine con mi nieto hice una cortada por los Cuernos de Batlle.
¡Para qué! Cortado por los semáforos de General Flores, Valladolid, Gualeguay, entrada al shopping, Marne y después por los que traban cada 30 metros la circulación alrededor de la rotonda, a pesar de que no había mucha gente, demoramos cinco minutos en girar alrededor de Luis Batlle.
Mi nieto estudia medicina, pero es racional y me escucha cuando razonamos problemas de ingeniería.
—¡No era que se hacen rotondas para que los tráficos se mezclen y no se detengan, como en Propios y General Flores? Ahora parece un árbol de Navidad y todos tienen que esperar. Es horrible. ¿Siempre fue así?
—No, no siempre. Antes la intendencia tenía como asesor a un señor profesor en Ingeniería de Tránsito Urbano. Cuando un gran grupo francés quiso instalar un gran supermercado en un lugar que, aunque no tan poblado, interferiría con el transito de avenida Italia, el estudio de tránsito le negó el permiso.
Cuando Vázquez ganó la intendencia de Montevideo, algunos brillantes ingenieros de la IM sintieron la presión para dejar pasar lo técnico, por causas nunca claras; yo mismo lo viví apoyando a la Facultad de Ingeniería en la reparación del muro marítimo de la rambla Sur en los 90. Hice el anteproyecto gratis, pero me dejaron afuera en la obra para que no controlara la calidad. Mi deflector funcionó, pero no se hizo bien.
La confluencia de bulevar Artigas, Larrañaga vieja y José Pedro Varela es el centro de gravedad de Montevideo. Todos los flujos transversales pasan por allí, y con la rotonda alrededor del monumento funcionaba.
Cuando de la mano de Cutcsa y de otros inversores se trajo la idea de un nuevo shopping, justo allí, me acordé del grupo Casino y cómo lo habían corrido de Carrasco. ¡Era imposible!
Colocar un shopping en el cruce de avenidas de entrada y salida más importante no solamente es contra el más elemental urbanismo, es ilegal. El estudio previo de viabilidad urbana, ambiental y social es absolutamente negativo; interfiere además con el tránsito interdepartamental e internacional de ómnibus por bulevar Artigas hacia Tres Cruces.
Sin embargo, la administración arregló con sus amigos masones caminos secretos que nunca se vieron y, a costo de reformar el barrio y complicar para siempre el tráfico de Montevideo, los intereses particulares prevalecieron sobre los intereses de la ciudad. Mala señal para una administración que comenzaba: esta aprobación irregular a unos conocidos aportadores de la campaña de Vazquez es un síntoma inequívoco de corrupción que los ingenieros debemos tratar como una enfermedad y buscarle cura.
Cuando se habla de lo político sobre lo técnico, sobre lo científico o sobre la justicia, ¡cuidado!
Hay veces que los tumores hay que señalarlos para poder después extirparlos a fuego.
Hay otros lugares no lejos, incluso de la misma Cutcsa, donde podría mudarse el Nuevo Centro…
Ing, José M. Zorrilla