En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Soy miembro del personal subalterno de la Armada y estoy retirado desde hace varios años por lo cual me siento libre de decir lo que pienso. Sufrí como muchos al ver a nuestra Armada mancillada hace unos años por lo que algunos hicieron. Y sufro ahora también al ver la forma como se mezcla a mucha gente honorable en esas cosas.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Serví de joven con el contraalmirante Hugo Viglietti cuando él era un simple guardiamarina y yo cabo. Luego, ya mayores ambos, volvimos a navegar juntos, él en cargos de comando y yo en el final de mis años activo. Puedo decir entonces que lo conozco de toda una vida y dar fe de su honestidad y rectitud.
Pero no es eso lo que me motivó a escribir esta carta, sino ver que ponen la palabra “fraude” junto a su nombre. Poca gente sabe que hace unos años, cuando el buque “Artigas” tuvo que ir a Panamá y a Haití a llevar a la gente de la Misión de Paz, el expediente con que se tramitaron los viáticos a la tripulación, es decir la ley que pasa por varios ministerios y que debería llegar previa a la zarpada, estaba lenta. Sé que el almirante pidió que apuraran o que adelantaran ese importe y no lo consiguió. Alguien que desconoce la realidad social del personal subalterno habrá dicho “se les girará cuando llegue”, sin darse cuenta de que eran casi tres meses que iban a estar esos hombres fuera de sus hogares. Sin saber tampoco que a diferencia de otros tiempos, hoy los marineros dejan acá todo su viático a sus familias que, muchas, viven en situación precaria. Y como no tuvo suerte el almirante en convencer a nadie, agarró los papeles y se fue a pedir un préstamo personal a una financiera de plaza ofreciendo su casa en garantía. Y así la gente pudo dejar acá a su familia lo que por ley le correspondía.
¿Y a este hombre que no dudó en arriesgar su casa por sus subordinados lo están acusando de fraude? Hay alguien que se está equivocando feo.