Recuadro de la entrevista con Javier Miranda
Recuadro de la entrevista con Javier Miranda
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá—¿Qué va a hacer el Frente Amplio con la situación del exvicepresidente Raúl Sendic?
—Es un hecho político innegable. Hay que resolverlo.
—¿El Frente Amplio lo va a sancionar?
—No sé si lo va a sancionar porque no quiero hacer pronóstico. Ahora, la peor sanción ya la tuvo: renunció a la vicepresidencia de la República. ¿Hay mayor sanción?
—Pero el mismo día que Sendic presentó su renuncia usted planteó que el Frente Amplio siguiera adelante y lo sancionaran.
—Claro, porque creo que si habíamos llegado a un acuerdo había que plasmarlo. Acá hay un tema central que es que el Tribunal de Conducta Política se expresó, yo lo respaldo y hago mío el dictamen porque defiendo la institucionalidad partidaria. Fue un error no resolver el 9 de setiembre. No obtuve los acuerdos políticos para eso y un año después vengo arrastrando este problema. Este es el dato político duro. Por esto hay que resolver.
—¿Que Sendic pueda ser candidato en 2019 no abona la sensación de pérdida de prestigio de la política ante la opinión pública?
—Puede abonar. Creo que sectores de la población así lo sienten y además así lo expresan.
—En una entrevista con Búsqueda, el director de Equipos Consultores, Ignacio Zuasnabar, dijo que estaba ganando terreno el “no nos gusta ninguno” de los políticos.
—Exactamente. La falta de actuación de los partidos en las conductas políticas de sus integrantes, de todos, del Frente Amplio, del Partido Nacional, abonan eso. Cuando a uno le plantean hasta el hartazgo el tema Sendic, tiene la tentación de salir a decir: “Pero Bascou, pero Caram, pero la intendenta de Lavalleja, pero Maldonado”. Uno tiene esa tentación porque le sale como un mecanismo de defensa ante los cuestionamientos al Frente Amplio. Pero el riesgo es que contribuís a generar la corriente de opinión de que son todos una manga de corruptos y que hay que echarlos a todos. Ese sentimiento está en nuestras sociedades contemporáneas. Hay que ser muy cuidadoso. No hay que abonarlo, por un lado, y por otro, que los partidos asuman su responsabilidad.
—¿Si es tan claro, por qué no convence en la interna del Frente Amplio?
—Parece que tengo poca capacidad de persuasión en algunas cosas. ¡Yo qué sé! No me lo tenés que preguntar a mí. La peor sanción ya está dada, lo importante es resolver el problema. No se puede barrer para abajo de la alfombra.
—Para usted, ¿Sendic suma o resta?
—El problema político lo tengo recurrentemente y hay que tomar resoluciones políticas partidarias e individuales. A raíz de un diputado del Frente Amplio que me cuestionaba fuertemente a través de los medios, yo puse el tema en la Mesa Política. ¿Por qué? Todos los cargos políticos de conducción se basan en el respaldo político que pueda tener. No es porque seas un fenómeno. En consecuencia, están sometidos al escrutinio de ese respaldo y tenés que valorar si lo tenés. Y si no lo tenés, si tu actuación complica, tenés que tener la renuncia arriba de la mesa siempre.
—¿Pero suma o resta?
—El debate sobre la situación del exvicepresidente complica al Frente Amplio. Hay que resolver.