El ex intendente de Montevideo Oscar Víctor Rachetti, quien durante más tiempo ejerciera la jefatura del gobierno departamental capitalino, falleció el martes 6 a los 88 años de edad.
El ex intendente de Montevideo Oscar Víctor Rachetti, quien durante más tiempo ejerciera la jefatura del gobierno departamental capitalino, falleció el martes 6 a los 88 años de edad.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáGraduado de abogado en 1951, Rachetti realizó una maestría en Derecho Comercial en la Universidad de La Sorbona en París.
Vinculado al Partido Colorado desde su juventud, en 1966 fue electo segundo suplente del Intendente montevideano Glauco Segovia. El gobierno del presidente Oscar Gestido le designó meses después vicepresidente del Banco de la República y en enero de 1969 pasó a ocupar la presidencia de dicha institución oficial.

En octubre de ese año, ante la renuncia del entonces intendente montevideano Carlos Bartolomé Herrera, quien había reemplazado al también dimitente Glauco Segovia, Rachetti fue convocado a asumir la titularidad de la Intendencia capitalina.
Desde entonces y durante 14 años ocupó el cargo, salvo un breve interregno en 1971, en que debió renunciar para poder postularse para un nuevo mandato apoyado por el movimiento pachequista.
Al igual que otros 17 intendentes colorados y blancos permaneció en el cargo tras el golpe de Estado de junio de 1973, e incluso luego que las Fuerzas Armadas destituyeran al presidente Juan M. Bordaberry en junio de 1976. Renunció en enero de 1983 ante presiones ejercidas por el gobierno militar encabezado por el general retirado Gregorio Álvarez, quien en su lugar designó al abogado Juan Carlos Paysé.
Durante su gestión Rachetti puso orden en la administración y las finanzas de la comuna, terminó varias obras inconclusas en Montevideo, incluso el edificio del Palacio Municipal, y encaró importantes obras en la capital como la pavimentación en doble vía de Avenida Italia. Al retirarse dejó las arcas municipales con un importante superávit.
Fue un administrador paciente y laborioso, que mantuvo una política amistosa y de buen relacionamiento con el personal.