A medida que la economía estadounidense fue consolidando su recuperación, el dólar retomó fuerza en el año que acaba de terminar. Se valorizó, en particular, frente a algunas divisas de Sudamérica, aunque no tanto ante el peso uruguayo.
A medida que la economía estadounidense fue consolidando su recuperación, el dólar retomó fuerza en el año que acaba de terminar. Se valorizó, en particular, frente a algunas divisas de Sudamérica, aunque no tanto ante el peso uruguayo.
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon la inflación en aumento que empezaba a ser un problema en Estados Unidos, su Reserva Federal fue dando mensajes cada vez más claros de que se acercaba el final de la fase de expansión monetaria: dejaría de comparar activos en el mercado y empezaría a subir las tasas de interés de referencia, con lo que el dólar tendería a subir. Esa idea se fortaleció todavía más esta semana.
El año pasado, varios países de América del Sur fueron de los que vieron más afectado el precio de su moneda respecto al dólar, según un ranking de monedas realizado por Búsqueda con información del BCU. En promedio, en estas economías el tipo de cambio subió casi 60%, mientras que en el resto del mundo la variación media apenas superó el 10%. Incluso si no se toma en cuenta a Venezuela (371%), que atraviesa una larga y grave crisis económica, política y social, el promedio regional fue de 11,8%.
Al bolívar venezolano se le quitaron seis ceros el año pasado, una práctica que ya se había tomado antes para que cargar billetes devaluados se hiciera menos pesado ante una inflación rampante. La lira turca fue la segunda moneda que más se depreció respecto del dólar (120%). Le siguieron las divisas de otras tres economías sudamericanas: el peso argentino (22%), el chileno (20%) y el colombiano (18%). En esos casos incidió la inestabilidad política, en particular en Argentina.
La moneda uruguaya se ubicó dentro del grupo que menos valor perdió el año pasado, con una depreciación de 5,6%. El último día de operativa —el 30 de diciembre— el tipo de cambio se operó en el circuito interbancario a $ 44,695, en promedio; el 2022 comenzó con tendencia al alza y ayer miércoles 5 los negocios se hicieron a $ 44,731. Es el valor más alto desde marzo del 2020.
En 2021 también hubo algunas que se apreciaron frente a la divisa estadounidense, como el yuan chino (1,26%) y el guaraní paraguayo (0,89%).
