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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáMotiva estos caracteres la preocupación por la epidemia silenciosa (literalmente) que vemos devorar los tímpanos de los trabajadores en Maldonado (y seguramente en varios otros departamentos).
Me refiero a la ausencia, primero, de cuidado personal y, luego, cuidado social de los ruidos provocados por las máquinas de cortar el césped en los jardines de todo Maldonado y de Punta del Este en particular.
He observado durante años que casi el 99% de los jardineros (cortadores de pasto) no se protegen de los ruidos causados por sus máquinas (cuatro ruedas o desmalezadoras de alto poder).
Según la ficha técnica, una bordeadora Husqvarna (modelo pequeño de 21,7 cc) emite 88 dB. Hablamos de una marca de alta calidad, con su silenciador en óptimo estado. Para los oídos del usuario, que están muy cerca, llegarán casi la totalidad de los 88 dB o más si está con poco mantenimiento. La ordenanza municipal indica un máximo de 70 dB para motores.
Una desmalezadora profesional, con motor más potente, excede muy por encima la mínima aceptable y causa un daño mucho peor a los tímpanos del usuario (art. D 346 ordenanza municipal de Maldonado).
La realidad cotidiana indica que se utilizan potentes máquinas (nivel profesional) a combustión, con muy poco mantenimiento, a unos 40 o 50 cm de sus cabezas, sin protección, 8 a 10 horas diarias, 6 días a la semana (sí, pues los sábados quizás es cuando más se trabaja).
Le agrego a esto los cortadores de pinos en altura, con sus motosierras, colgados como malabaristas sin tampoco protección acústica.
Y motos, motos, por los bulevares de Maldonado, a todo escape libre, camiones con bocinas. Basta pararse a las 6.00 a. m. por el ingreso al supermercado Devoto de Punta del Este para observar cómo los camiones de proveedores se agolpan y las sirenas de seguridad de marcha atrás de sus camiones más las sirenas se seguridad del montacargas del supermercado resuenan a varias cuadras del bulevar, siendo la hora más impropia imposible, pero ningún inspector vendrá a controlar.
Realizar una denuncia al Ministerio de Trabajo es en vano, solicitan formularios, declaraciones, testigos, etcétera.
Solo una muestra del mercado para confirmar, en la zona de las clínicas, sobre Avda. Córdoba, en los últimos 2 años se han instalado tres grandes clínicas especializadas y exclusivas de audición, que se suman a las existentes, y al sistema mutual. Ergo, el mercado habla, ¡grita!
“El dinero ama el silencio”, decía un refrán. No sé si el dinero, pero el turista sin dudas valora y paga por el silencio.
Ciudadano preocupado