• Cotizaciones
    domingo 26 de julio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Trabajadores rurales prefieren emplearse en multinacionales

    Los asalariados del campo prefieren trabajar en empresas multinacionales antes que en establecimientos de pequeños productores, debido a que consideran que son mucho mejor tratados por aquellas, según aseguró el dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Rurales y Afines (Unatra), Germán González. Este gremio nuclea a aproximadamente el 5% de los trabajadores del sector.

    Los empresarios rurales de menores proporciones suelen pagar los salarios por debajo de lo acordado y no se ajustan a los requerimientos que establece la ley, dijo el dirigente. Dentro de este grupo, señaló, los principales evasores de los aportes patronales son los tamberos, familias que emplean a uno o dos peones.

    “El productor uruguayo tiene la tendencia de decir ‘acá mando yo y se hace lo que yo digo’” y “no se adapta a los cambios” que se han producido en el medio rural, agregó por su parte la dirigente tambera de la Unatra, María Flores, en referencia a las leyes aprobadas para el campo en los últimos años, como la que fija la jornada laboral de 8 horas. 

    La diferencia entre las empresas multinacionales y los establecimientos dirigidos por productores uruguayos consiste en que, cuando tienen que tomar determinadas decisiones que conciernen a los trabajadores, “llaman al sindicato y se sientan a charlar con ellos para caminar juntos”, describió Flores. Y luego lamentó: “En la productividad de la leche es histórico que te paguen menos, y se sigue haciendo”.

    En algunos casos quienes trabajan en los tambos desconocen sus derechos, o piensan que muchos de ellos se aplican para las personas que viven en las ciudades, apuntó.

    Además, en los tambos es especialmente difícil la sindicalización de los trabajadores porque se encuentran aislados, interpretó González. Quienes se encargan de las tareas en los establecimientos lecheros son, en su mayoría, matrimonios que se encuentran “solos” en el campo y no mantienen comunicación con otros trabajadores, describió.

    Dificultad de crecimiento

    Desde que comenzó el primer gobierno del Frente Amplio en 2005, la cantidad de trabajadores rurales afiliados al sindicato creció más de cuatro veces (Campo, Nº 18). Aun así, los gremialistas en el medio rural nucleados en la Unatra, que suman 5.700, solo representan el 5% del total de asalariados del campo, una cifra que sigue resultando magra, según reconoció el propio González.

    La dificultad de organizar a los asalariados en el campo y el hecho de que muchos de ellos realicen actividades zafrales, son dos de los factores que explican esta situación, evaluó. Y contó que, incluso él, cuando ingresó a trabajar por primera vez en la granja, pensó que solo duraría unos pocas semanas hasta que consiguiera un empleo mejor. 

    “Hoy por hoy, hace 21 años que me dedico a esto”, relató, e infirió que el problema es que, como le sucedió a él al principio, las personas no toman en serio algunos trabajos rurales, como el de la granja. Por otro lado, reconoció que desconoce el motivo por el cual hay pocos trabajadores sindicalizados en la agricultura. Dijo que le extraña la situación porque se trata de gente preparada, con buenos salarios. Una de las posibles explicaciones, quizás, esté vinculada a las características del tipo de trabajo que se realiza en este rubro agrícola, donde los empleados se distancian físicamente unos de otros, por lo que prima una especie de “individualismo”, manejó el gremialista.

    Otro de los puntos que más preocupan a la Unatra es la poca cantidad de trabajadores rurales que viven en Montevideo y que tienen actividad gremial. En la capital existen alrededor de 40.000 trabajadores rurales, de los cuales solo 50 están sindicalizados, dijo a modo de autocrítica González. Situaciones como esta se pueden explicar cuando es difícil llegar a los oídos de los asalariados que están desconectados y que no tienen acceso a los medios de comunicación, como sucede en algunos departamentos, pero no en el caso de Montevideo, razonó.

    La ausencia de mano de obra calificada es otro de los temas que preocupan a los trabajadores. González opinó que la situación se generó a partir de que otros sectores de la actividad económica, como la construcción, mejoraron sus salarios por encima de lo que lo hicieron en el sector rural. 

    Para resolver el tema, sugirió plantear una estrategia entre trabajadores y productores e incrementar el sueldo de los primeros.

    Por otra parte, denunció las condiciones de vivienda de los asalariados rurales y criticó al Mevir, un plan de vivienda para trabajadores del campo instrumentado por el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial. En estas viviendas, denunció, viven, en su mayoría, personas que no tienen nada que ver con este medio.

    Representatividad y apoyo

    El Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT está representado por 15 militantes gremiales, de los cuales ninguno pertenece al sector rural. González dijo que en las elecciones anteriores la Unatra carecía de la “madurez” suficiente para tener un delegado en el máximo órgano de decisión de la central obrera, pero aseguró que en las próximas elecciones van a estar representados directamente. 

    De todas maneras, destacó que los dirigentes del Secretariado Ejecutivo prestan mucha atención a las necesidades y los reclamos de los trabajadores del campo. 

    La Unatra no tiene voto pero “tiene mucha voz” y recibe un “gran apoyo” de la central, destacó. De otra manera, el episodio en el cual la Asociación Rural prohibió la entrada de trabajadores rurales sindicalizados a la Expo Prado 2013 no hubiera alcanzado tanta repercusión, ni tampoco se hubiera logrado aprobar la ley que limitó la jornada laboral de ocho horas para el campo, ejemplificó.

    Diferencias internas por los “futuros explotadores”

    Qué posición adoptar frente a la línea política que promueve la explotación de la tierra por parte de los trabajadores es uno de los puntos en los cuales existen discrepancias entre los dirigentes de la Unión Nacional de Trabajadores Rurales y Afines (Unatra).

    Para el dirigente Germán González, a diferencia de lo que piensan algunos de sus compañeros, el sindicato debe centrarse en “defender a los asalariados rurales” y no “crear gringos” o incentivar que los trabajadores se conviertan en “futuros propietarios”, “explotadores de la clase obrera”.

    Pese a esto, dijo que las “diferencias” ideológicas  son “bienvenidas” y resueltas en la interna de la gremial.

    En tanto, la dirigente tambera María Flores dijo que el hecho de ser una dirigente sindical mujer, y “encima”  del medio rural, genera alguna tensión en las relaciones con sus compañeros. “Yo siento que a veces, en las reuniones, se me manda a lavar los platos”, afirmó en tono de broma.