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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáMotiva esta carta la noticia publicada en un matutino y comentada el pasado 13 de julio por la columnista Paula Delgado Iglesias de título Un hombre embarazado. Intenté sin éxito abstenerme de la controversia.
A modo de introducción y para evitar sesgos, aclaro que soy atea, estoy a favor del aborto, de la eutanasia y soy practicante de la filosofía que me enseñó una de mis abuelas: “Que cada cual haga de su c… un pito”.
Pero… En la nota la columnista pareciera que pretende justificar el asesinato cometido por una madre. Es habitual enterarnos de la violencia doméstica ejercida por los hombres sobre su familia, de violaciones, de asesinatos y nadie ha intentado de justificarlos en una infancia difícil ni por desamparo económico. Esta vez la perpetradora fue una madre. Pero como consecuencia de la presión de los defensores de la ideología de género el matutino omitió ponerle nombre a las cosas y la columnista la pretende justificar o excusar.
Pongámoslo en su justo término. Es intrascendente si el recién nacido tenía 36 semanas de gestación (según el matutino) o cinco meses (según la columnista), lo cierto es que los peritos constataron que del parto el bebé nació vivo, respiró y fue asesinado (fallecido, según la columnista) por su madre, cuando podría haber sido dado en adopción. Hubo un parto, no una expulsión en los términos del matutino.
Observo que los defensores de la ideología de género tienen tal fuerza que han logrado que los hechos se maquillen, que no se hablen, que se invierta el valor de los bienes jurídicos tutelables, que se deshumanicen las situaciones por los términos empleados. Pareciera que ahora tiene más valor y fuerza el derecho a la opción sexual que el derecho a la vida.
Seamos conscientes de que esta persona habría incurrido en un delito de homicidio especialmente agravado por haber asesinado a su hijo (art. 311 literal a del Código Penal), que de configurarse el agravante podría ser castigado con entre 10 y 24 años de prisión. Prescindo de la obviedad de que ese embarazo no tuvo seguimiento sanitario, con el consecuente riesgo de salud de la madre y su bebé, y que el parto se desarrolló en un recinto del Estado, supongo que las funcionarias estaban obligadas a respetar el derecho de esa persona a ser tratada como un varón… No olvidemos que hoy el aborto está legalmente admitido (incluso en el antiguo Código Penal para los casos de violación), lo ofrecen en el sistema nacional de salud, incluso en ASSE, pero esta persona descartó este recurso. En su lugar optó por llegar a término la gestación y parir (no explusar) el bebé para luego matarlo.
Si me preguntan, la parturienta podría ser calificada como inimputable y habría que institucionalizarla en lugar de castigarla; pero, claro, esta alternativa es descartada porque implicaría admitir que aquella mujer que se autopercibe hombre y que descartó denunciar la violación, el aborto y el seguimiento de ese embarazo (los hombres no se embarazan) tiene un “problemita”, con lo que la ideología de género caería.
Las visiones extremas de la ideología de género están invadiendo todas las esferas de lo cotidiano y rayando el absurdo.
Así: a) ya ocurre en nuestro país que en las emergencias los médicos tienen dificultades en abordar un dolor abdominal porque no es lo mismo ese dolor en el cuerpo masculino que en el cuerpo femenino, como bien relata la columnista; b) en Argentina ya un hombre evadió la sanción penal prevista para el feminicidio alegando que se autopercibía mujer; c) en Europa personas que decidieron libremente cambiar su aspecto físico y medicarse con hormonas ahora se arrepienten y reclaman reparaciones económicas al Estado por haberles financiado sus deseos; d) deportistas mediocres en las competencias masculinas son admitidos para competir contra las mujeres (incluso en el boxeo, legitimando así la violencia del hombre contra la mujer) y, obviamente, les ganan; e) un trans ha sido premiado con el título de miss en algún país europeo y representará a las mujeres de ese país en el certamen Miss Universo… Pareciera que hoy el estereotipo de mujer, de lo femenino, es el hombre…
Con extrañeza veo cómo las mujeres vuelven a caminar detrás de los hombres…
NY
CI 1.799.176-9