N° 2020 - 16 al 22 de Mayo de 2019
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSiempre, al finalizar una exposición de la dimensión de la Expo Otoño, todos los involucrados, expositores, jinetes, jurados y directivos hacen un balance personal y en conjunto sobre lo que dejó la muestra. Se realiza una profunda evaluación para determinar cuál fue el saldo positivo y qué se debe mejorar de cara al futuro.
Y nosotros hacemos lo mismo. La exposición de otoño tuvo aspectos que dejan mucha tela para cortar.
Comenzando con la morfología. Allí se observó un nivel de hembras excelente en todas sus categorías: potrancas, yeguas menores y yeguas mayores. Además, pudimos apreciar filas numerosas. Ya en los machos, participaron solamente seis, quizás el número más bajo en la historia. Esto tiene varias explicaciones. La primera, que los criadores son mucho más exigentes a la hora de seleccionar padrillos para su cabaña (dos de los cuatro mejores eran importados de Brasil), porque además de que es más difícil producir un buen macho que una buena hembra, un padrillo va a dejar más descendencia que una yegua. La hembra tiene un potrillo por año y el macho puede preñar más de cincuenta yeguas cada temporada. Otra explicación es la dificultad que conlleva preparar un macho en relación con la hembra, hay que tener más precauciones sobre todo porque tienen otro temperamento. Y la última, es que muchos caballos padrearon en primavera y el tiempo de preparación de cara a la Expo Otoño es corto como para llegar en condiciones aceptables. Esto no quita que, en todas las exposiciones tanto nacionales como internacionales, la calidad de las hembras es superior a la de los machos. Pienso que la Sociedad de Criadores de Caballos Criollos del Uruguay debe hacer una reflexión en este sentido porque las exposiciones morfológicas son cada vez menos importantes a nivel cuantitativo.
Yendo a los veredictos, la Gran campeona, Genoveva 737, es una yegua menor extraordinaria que ya había tenido el mismo premio tanto en Melo como en Treinta y Tres. Es una gateada de Cabaña Santa Genoveva de Marcos Uriarte que tiene un gran volumen y estructura sin dejar de ser femenina y que se destaca además por su buen avance al caminar. La Reservada gran campeona, una potranca también gateada, Felina Salvaje que había sido premiada en Treinta y Tres, se destacó por sus excelentes líneas, largo y línea superior. Felina fue expuesta por La Contienda de Rafael Gaggero. En los machos, el Gran campeón fue un potrillo zaino de Glencoe S.G. de Carlos y Natalia Parietti. Coe Clandestino se presentó muy bien en la pista, destacándose su cuello y línea superior. El Reservado gran campeón fue Sombreiro do Liscano-TE expuesto por Cabaña Santa Isabel de Eduardo Blengio. Este zaino se mostró muy bien montado, presentando un muy buen frente y angulaciones tanto de paleta como de garrones.
Otra de las pruebas del fin de semana fue la clasificatoria del Freno de Oro. Fue bastante numerosa: doce yeguas y nueve padrillos. De los cuatro cupos disponibles por categoría solamente se completaron uno en las hembras y tres en los machos, clara evidencia del bajo nivel de esta competencia, que sin dudas fue la de menor calidad que recuerde. Pero no fue una sorpresa, solo una de las yeguas que competía había credenciado con más de dieciocho puntos (el puntaje mínimo para clasificar en esta prueba para la final de Esteio). La yegua clasificada fue Pacífica Ta Pronta, de Cabaña La Pacífica, con el jinete brasileño Gabriel Marty. Una particularidad es que esta yegua es hermana por padre del fenómeno Colibrí Matrero, ganador del Freno de Oro FICCC 2018. En machos también sucedió lo que esperábamos, clasificaron los tres favoritos. El caballo brasileño Peñarol da Boa Vista, Freno de Plata 2018, ganó la clasificatoria con casi veinte puntos, expuesto por Cabaña Boa Vista de Fabio Camargo y con el jinete Fabio Teixeira. En segundo lugar, se ubicó el lobuno uruguayo Dansarino de la Colina de Cabaña La Colina de Bella Estancia S.A., montado por Claudio Fagundes. El tercer puesto fue de Del Oeste do Puruna de Cabaña San Rafael de Mariano Lemanski montado por el experimentado Marcelo Moglia.
Estos resultados garantizan la presencia de caballos uruguayos en Esteio de este año: Ta Pronta y Dansarino nos representarán en la final. Seguramente, en esta oportunidad, la pista más importante de Brasil no contará con la presencia de jinetes uruguayos después de muchos años. Cabe resaltar que los cuatro clasificados son jinetes brasileños, todos ganadores del Freno de Oro.
Era muy difícil repetir un año como el 2018 que estuvo plagado de éxitos, pero sin duda los jinetes de experiencia se esforzarán para volver a su nivel y el semillero de jinetes jóvenes que tenemos, en poco tiempo dará sus frutos en las pistas más exigentes del Freno de Oro. Por ahora, hacen sus primeras armas con gran éxito en pruebas como la Copa VW, competencia que le dio color y calor a una Expo Otoño con puntos a destacar y otros deslucidos.