El presidente está preparando el relevo de Fernández Huidobro, pero sin tanta presión, sobre todo porque necesita un candidato fuerte, dijeron los informantes.
Otros factor que incide es que el ministro, que cuenta con el respaldo personal del ex presidente José Mujica, ha demostrado tener un buen relacionamiento con los mandos de las fuerzas, de conocimiento y confianza, algo muy valorado siempre, pero más aún en un año en el que se discute el Presupuesto. En esta instancia compleja, además de las aspiraciones salariales existen planes como los de la Armada, que, solo para lanchas destinadas a cuidar el espacio marítimo, demandarían unos 200 millones de dólares.
Mientras en la interna militar no parecen haber grandes fisuras respecto al ministro, tanto en el FA como en las organizaciones de la sociedad civil las críticas no paran.
En las últimas reuniones de la Mesa Política y el Secretariado Ejecutivo, las bases de Montevideo del FA se pronunciaron a favor de pedir el cese de Fernández Huidobro, pero el MPP y el resto de los sectores que integran el Secretariado, salvo la Vertiente Artiguista, optaron por dejar claro que no están de acuerdo con las manifestaciones públicas del ministro durante el acto del Día del Ejército el 18 de mayo pasado, pero sin ir más allá.
El ministro que “humilla”.
El lunes 1º, representantes de Redes Frenteamplistas entregaron una nota en la Torre Ejecutiva, en la que piden el relevo del secretario de Estado.
Las Redes, que fueron recibidas por el prosecretario de la Presidencia, Andrés Roballo, a pedido de Vázquez, dieron al jefe de Estado los motivos de su postura: “Nos ha insultado y humillado en reiteración real con declaraciones irritantes y provocativas, injuriosas y tergiversadoras del espíritu que nos anima desde siempre: somos el Frente del general Seregni, nada tenemos de estigmatizadores de las FFAA ni ocultamos intereses económicos inconfesables u otras groserías impropias de un ministro de Estado y, mucho menos, de un gabinete frenteamplista. Por respeto a nuestra historia te pedimos su remoción como ministro”.
El pedido de las Redes, que desplegó en la Plaza Independencia a un grupo de adherentes con la larga bandera de Otorgués que la caracteriza, hacía referencia a las declaraciones del ministro que, entre otras cosas, dijo que los que atacaban a las Fuerzas Armadas eran “enfermitos y enfermitas”.
Por otra parte, fuentes de organizaciones sociales indicaron a Búsqueda que, al menos en la mayoría de los casos, las críticas hacia las posturas del Ejército no son por “prejuicios del pasado” como dijo en su discurso comandante del Ejército, Guido Manini Ríos, sino por la postura que tienen hoy los mandos, que incluye “no pedir perdón como institución” y una actitud “no proactiva” en la búsqueda de los desaparecidos.
Historia reciente.
El 1º de marzo, cuando firmó ante el escribano de gobierno y asumió como ministro en plena Plaza Independencia, Fernández Huidobro fue el único que tuvo que escuchar fuertes chiflidos.
No era extraño: a fin del año anterior había dicho “imbéciles” al Servicio Paz y Justicia (Serpaj) porque en su informe bianual sostuvo que no había habido colaboración suficiente del Ministerio de Defensa, a cargo suyo desde 2011 como reemplazo de Luis Rosadilla.
Luego, durante una entrevista dijo que en el Serpaj son unos “imbéciles” financiados por las “peores fundaciones” de Estados Unidos y cercanos a “grupos nazis” (Búsqueda Nº 1.796).
Las criticas de Serpaj al ministro—que para su informe recibió apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo (en las antípodas de los nazis) y tiene serias limitaciones económicas para funcionar— fueron respaldadas, entre otros, por la ex jueza penal Mariana Mota. Durante una entrevista con el semanario “Brecha” el 29 de mayo, Mota dijo: “Las veces que le pedimos información demoraba muchísimo en contestarla, cuando no contestaba que ‘no tenía información’”.
La magistrada, que fue trasladada de la materia Penal a la Civil mientras estaba a cargo de alrededor de 50 casos por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, advirtió que la mayoría de los pedidos no eran extraordinarios. “El dato que pedíamos era la dirección del militar para citarlo al juzgado”, explicó.
Para Mota, “lo que dice (Fernández) Huidobro es muy indignante. Es tomarle el pelo a la gente”, aunque fuentes militares indicaron que, como dijo el ministro, algunos de los pedidos eran en efecto demasiado vagos.
Fuentes de la organización de ex presos políticos Crysol dijeron a Búsqueda que Fernández Huidobro “se desbocó” y que su actitud “no es democrática ni republicana”, además de que “siempre ataca a los mismos”.
Historia antigua.
La defensa que hizo el ministro del contenido del discurso del comandante Manini Ríos, quien reclamó que no “se desprecie con soberbia” ni se denueste al Ejército “por prejuicios del pasado”, despertó también nuevas versiones acerca del papel que jugó el fundador del Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros) durante las negociaciones con militares en el invierno de 1972.
En la misma edición de “Brecha”, el periodista y biógrafo de Raúl Sendic, Samuel Blixen, sostuvo que mientras este ponía ciertas demandas para una eventual capitulación, el ahora ministro alentó “una rendición incondicional con entrega de armas”.
Blixen señaló también, que durante el período en que varios tupamaros estuvieron como rehenes en unidades militares, mientras Sendic recibió “salvajes torturas” e interrogatorios, Fernández Huidobro “aceptó la continuación del intercambio, que a veces se disfrazaba de interrogatorios y a veces era un simple diálogo entre combatientes”.
Para complicar aún más las cosas, la decisión de incluir el período 1968-73 en las atribuciones del Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia irritó sobre todo a los colorados, que estaban entonces en el gobierno, así como el decreto del 26 de febrero firmado por Mujica y Fernández Huidobro —dos días antes de dejar el gobierno— para fundir armas de militares y guerrilleros y hacer un monumento, enervó a muchos tupamaros (Búsqueda Nº 1.817).
Bethoven y cha, cha, cha.
En medio de una lluvia de críticas, el ministro siguió ocupando espacio en los medios. El sábado 30, a la salida del Congreso de la Federación Rural, Vázquez dijo que hasta el momento nadie le había pedido el cese del ministro. El martes 2, al día siguiente que las Redes entregaron la carta a Presidencia, Fernández Huidobro fue aplaudido durante un acto en el salón de honor del Ministerio de Defensa, en el cual se destacó su gestión en apoyo del desarrollo del deporte en las fuerzas, incluso con la presencia del presidente del Comité Olímpico, Julio César Maglione.
Al final del acto, el ministro dijo a la prensa que no haría comentarios acerca del pedido de renuncia, aunque luego los hizo. Dijo que no piensa en renunciar y que las demandas lo hacen seguir con más fuerza. “Toda la vida fui insultado”, afirmó. Prometió “salir del conventillo”, porque hay “asuntos más importantes”. Y añadió: “Estábamos en la Novena Sinfonía, no podemos bajar al cha cha cha”.
Información Nacional
2015-06-04T00:00:00
2015-06-04T00:00:00