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El uruguayo de 19 años detrás del diseño de un Pagani de más de 10 millones de dólares

Desde su computadora, Garo Villasuso estuvo a cargo de la especificación de un auto italiano de altísima gama, que se presentó en Fuori Concorso, a orillas del lago de Como

A los cuatro años, Garo Villasuso vio un Ferrari 360 Modena en una automotora de Uruguay. Era rojo, en el clásico Rosso Corsa, y tuvo incluso la posibilidad de sentarse dentro. No sabía que aquel momento iba a marcar el comienzo de una pasión que, 15 años después, lo llevaría hasta Italia para presentar un Pagani Zonda en uno de los encuentros de autos más exclusivos del mundo.

Hoy, con 19 años, Garo se dedica al automotive spec visualization, una disciplina para la que todavía no encontró una traducción exacta al español. A través del modelado y renderizado 3D, trabaja sobre autos para definir cómo podrían verse colores, materiales, fibra de carbono, cuero y diferentes componentes.

Pero esta historia empezó mucho antes de una computadora. Durante años modificó sus propios autitos a escala. Los pintaba con aerosol, alguna vez incluso recurría a esmaltes de uñas de su madre y con cartón construía alerones, splitters, difusores y canards. Eran, en sus palabras, pequeños lienzos en blanco.

En 2022 llegó el salto. Primero fue Photoshop y poco después descubrió el modelado y renderizado 3D. Las posibilidades se expandían. Ya no tenía que imaginar cómo quedarían sus ideas: podía verlas. En ese camino también apareció Paul Thomson, un joven escocés de su misma edad al que conoció a través de una publicación en Instagram. Lo que comenzó como un intercambio sobre autos terminó convirtiéndose en una amistad y en una sociedad creativa que, a miles de kilómetros de distancia, terminaría llevando a ambos a trabajar sobre uno de los autos más especiales del mundo. “A pesar de la distancia, los horarios o costumbres, forjamos una amistad increíble y hoy lo considero un hermano de la vida”, reconoce Garo.

La oportunidad llegó en 2024, cuando un coleccionista los contactó para trabajar en la transformación de su Pagani Zonda. Él vio algo diferente en ambos que los diferenciaba de otros profesionales con mucha más experiencia: la pasión y el conocimiento que habían construido alrededor de la marca.

El proyecto, sin embargo, tenía una particularidad. Un auto tan exclusivo no podía ser modificado simplemente en cualquier taller, pues la fábrica no lo autoriza. El Zonda debía volver a Italia, a la fábrica de Pagani.

“Además de ser el primer modelo de la marca, es un auto raro. Se fabricaron solo 140 unidades para la calle. El motivo por el que este auto se está revalorizando tanto (cuesta entre 10 y 15 millones de dólares) es principalmente por el disfrute que ofrece a quien tiene la suerte de manejarlo. Si tuviéramos que hacer una receta para crear un auto disfrutable, tendríamos que incluir un motor V12 aspirado, caja de cambios manual, tracción trasera y poco peso. El Zonda cumple con todos estos requisitos”, dice este joven experto.

Durante casi un año y medio, Garo y Paul trabajaron junto a su dueño y la propia fábrica para definir cada detalle de lo que terminaría siendo el Pagani Zonda Cervino, bautizado así en referencia a una de las montañas de los Alpes suizos.

La tarea consistió en crear la llamada spec o especificación: encontrar la combinación de colores, materiales y partes aerodinámicas que respondieran a la visión del propietario. “Cuando se trabaja sobre un auto así de especial hay que prestar atención hasta el más mínimo detalle. Se cuidan los materiales elegidos para el interior (durabilidad, resistencia, facilidad de limpieza, buena estética) y qué colores se usan para el exterior, ya sea pintura o carbono teñido”, explica Garo.

Y finalmente llegó el momento que durante años había imaginado desde una pantalla. En mayo de este año, el proyecto fue presentado en Fuori Concorso, a orillas del lago de Como. Allí, el Zonda quedó rodeado de algunos de los autos más extraordinarios del mundo, pertenecientes a marcas como Ferrari, Lamborghini, Bugatti, Porsche y Mercedes-Benz, con valores que superan los 25 millones de dólares.

Garo llegó a las 11 de la mañana y atravesó el encuentro entre autos que durante años había conocido únicamente a través de fotografías y videos. También pudo encontrarse finalmente con Paul y con Meliad, el dueño del auto, además de conversar con integrantes de la fábrica de Pagani.

Había llevado consigo algo especial: un libro que él mismo escribió y diseñó para Horacio Pagani, dueño de la marca y su ídolo. Pagani no estuvo presente aquel día, pero sus allegados se comprometieron a hacérselo llegar.

Cuando llegó el momento de descubrir el Zonda Cervino Garo solo sintió “emoción pura”. Había pasado siete años mirando la pantalla de una computadora e imaginando cómo sería estar frente a uno. Y había una ironía todavía mayor: sabía perfectamente qué había debajo de la tela, porque él mismo había trabajado en la especificación del auto. Pero nunca había visto un Zonda en persona. Y el primer Pagani Zonda que vio en su vida fue, justamente, aquel sobre el que él mismo había trabajado.

Para el joven uruguayo de Durazno, el viaje a Italia fue mucho más que conocer un auto. Fue la comprobación de que aquel sueño que perseguía desde los 12 años podía convertirse en realidad. Volvió a su ciudad “con los pies sobre la tierra” pero con la cabeza llena de nuevas posibilidades.

Ahora tiene otro objetivo: traer un Pagani a Uruguay. No sabe cuánto tiempo podrá quedarse ni qué modelo será. Pero hay algo que sí tiene claro: quiere que otros puedan conocer ese mundo que durante tantos años él vivió a través de una pantalla.