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Mujeres, ¿más exigidas en escena?: el show “minimalista” de Justin Bieber en Coachella reabrió el debate

Tanto Carpenter como Karol G se subieron a este escenario como headliners por primera vez y, a juzgar por sus shows, hicieron todo lo que estuvo a su alcance por estar a la altura, mientras que el espectáculo de Bieber fue criticado por limitarse a reproducir videos de YouTube y cantar por encima

El Festival Coachella empezó y enseguida encendió el debate no solo por los precios inflados de todos los servicios que giran en torno a esta celebración en California, sino por otra temática que evidenciaron sus principales shows. Los grandes nombres anunciados para este año fueron Sabrina Carpenter, Karol G y Justin Bieber, quienes tocaron en los primeros días del festival. Ellas dieron todo de sí, y más, mientras que el show de Justin Bieber fue catalogado de minimalista, un eufemismo que muchos criticaron por justificar la ausencia de producción.

Tanto Carpenter como Karol G se subieron a este escenario como headliners por primera vez y, a juzgar por sus shows, hicieron todo lo que estuvo a su alcance para estar a la altura. La estadounidense convirtió su debut en el festival en una superproducción que incluyó brillos, coreografías exigentes e imponentes y constantes cambios de escenografía, desde grandes colinas al estilo Hollywood y escenarios ambientados a lo Broadway, evocando clásicos como Chicago o Fame, hasta un cierre con el éxito Espresso y una actuación bajo el agua que terminó mojando al público.

La cantante desfiló por una pasarela que aludió al Paseo de la Fama, nombrada como Sabrinawood, interactuó con su público y además, como sorpresa, sumó las apariciones de Will Ferrell, que interpretó a un electricista, y Susan Sarandon, quien manejó un auto y actuó de futura Sabrina Carpenter. Para los especialistas, se trató de uno de los shows más ambiciosos que se han visto hasta el momento en el festival.

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Pero Karol G no se quedó atrás. “Hoy soy la primera mujer latina en encabezar Coachella”, dijo la artista, vestida con los colores de la bandera de Colombia, su país. El de la colombiana fue un espectáculo identitario y político, centrado en una historia de diosas y ancestros. Una guacamaya gigante animatrónica, un conjunto de mariachis integrado por mujeres, salsa, reguetón y la compañía de colegas como Becky G y el guitarrista de Cigarettes After Sex, Greg González, fueron lo más destacado de este espectáculo. La artista bailó descalza, rodeada de fuego y humo, cantó en español casi todo el tiempo y pidió que el público se enorgulleciera de su país de origen.

Karol G
La artista bailó descalza, rodeada de fuego y humo, cantó en español casi todo el tiempo y pidió que el público se enorgulleciera de su país de origen.

La artista bailó descalza, rodeada de fuego y humo, cantó en español casi todo el tiempo y pidió que el público se enorgulleciera de su país de origen.

“Esto es por mis latinos que han estado luchando en este país últimamente. Estamos con ellos. Estoy orgullosa porque esto saca lo mejor de nosotros: unidad, resiliencia, un espíritu fuerte. No hacemos esto porque queramos sacar a todos, lo hacemos porque queremos que todos se sientan bienvenidos a nuestra cultura, a nuestra música”, expresó.

El contraste absoluto llegó de la mano del varón headliner Justin Bieber, quien abrió YouTube en pleno show (“al menos tiene Premium, no quiero ver publicidades”, bromeó Katy Perry como espectadora del espectáculo), mostró de fondo sus propios videos y cantó encima de ellos, y no mucho más.

Para muchos, fue un guiño nostálgico que evocó sus inicios en la música y en la plataforma. Para la mayoría, sin embargo, la falta de producción fue difícil de justificar en un festival de este calibre, más aún sabiendo que le pagaron alrededor de 10 millones de dólares por subirse al escenario.

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Una publicación compartida por Liv (@oliviaharriman)

Una interrogante se repitió a raíz de este contraste en titulares de medios de prensa y redes sociales tras el primer fin de semana de Coachella: ¿se les exige más a las mujeres en el escenario? Por lo pronto, parece haber consenso acerca de la respuesta.