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Este año se cumplen 35 años desde que Uruguay convalidó la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia. El Estado uruguayo invierte en apoyar a las familias más vulnerables pero, según Unicef, este apoyo es insuficiente y no está adecuadamente articulado.
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El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que promueve los derechos y el desarrollo de los niños, no es una agencia autónoma como la OMS o la Unesco —que tienen personalidad jurídica, estructura propia y reciben del presupuesto regular de la ONU— sino que, técnicamente, es un fondo porque su financiamiento viene de donaciones voluntarias de gobiernos, aportes de organizaciones privadas, empresas y particulares que les llegan a través de sus campañas, pero trabaja como una organización sin fines de lucro.
Unicef está presente en más de 190 países y funciona en Uruguay desde 1992. Pero, en países que se consideran de altos niveles de desarrollo como este, el trabajo de Unicef no se ve reflejado en convoyes que llevan suplementos alimenticios a niños en desnutrición como sucede en Yemen, Sudán o Haití, sino que su rol es brindar al Estado cooperación técnica y asistencia financiera para monitorear la situación de la infancia con el fin de que se elaboren políticas y programas más precisos, que el propio Estado después implementa en terreno.
Este sábado 21 de junio a partir de las 18 horas se transmitirá por todos los canales de televisión uruguaya y también por streaming en YouTube la edición número 24 del programa Ponete la camiseta, con la conducción de Rafa Cotelo, Pablo Fabregat, Noelia Etcheverry, Gastón Rusito González, entre otras figuras de los medios, shows musicales de la mano de Trotsky Vengarán, Majo y La del 13 y una cuerda de tambores y la presencia de los embajadores de Unicef Natalia Oreiro, Diego Forlán y María Noel Riccetto.
Este programa es el cierre de la campaña de recaudación de Unicef. El desafío es superar los 32 millones de pesos que se recaudaron el año pasado. Además, para acompañar el nombre del programa, este año los supermercados Tata de todo el país, tiendas BAS, la web de la Asociación Uruguaya de Fútbol y la AUF Store tienen a la venta la camiseta de Unicef por 499 pesos.
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Ponete la camiseta busca superar los 32 millones de pesos que se recaudaron durante la edición del año pasado
Pero ¿a qué se destina ese dinero en Uruguay? Cada cinco años, con cada nuevo gobierno, Unicef presenta un programa o una propuesta de cooperación con el Estado que guía el trabajo y sienta las bases de lo que la organización considera que son las necesidades y las prioridades de la infancia en Uruguay.
Según la versión que está en ejecución todavía, hasta 2025 inclusive, uno de cada cinco niños vive en la pobreza, la mitad de los adolescentes no culmina la educación media, miles son víctimas de violencia en el hogar, el sobrepeso infantil está muy alto y los menores más vulnerables enfrentan la peor cara del cambio climático. Algunas de estas observaciones están interrelacionadas, o son consecuencias de otras, y en su conjunto provocan un espiral de exclusión que condiciona la vida de miles de niños y el futuro de toda una sociedad. De priorizarlos como recomienda Unicef, coordinadamente y sin repetir “mecanismos ineficientes de apoyo a las familias”, el cambio puede producirse en los próximos años “por las características demográficas de Uruguay y la solidez de sus instituciones”.
Unicef en Uruguay
Unicef en Uruguay se centra en generar evidencia sobre la situación de la infancia para incidir en políticas públicas. A través de datos concretos, como que más de 150.000 niños viven en situación de pobreza, en hogares con empleos informales, viviendas precarias y entornos expuestos a fenómenos climáticos, busca promover el cambio.
En un documento elaborado por Unicef para establecer los intereses y prioridades de las infancias ante las autoridades actuales se alerta sobre la inseguridad alimentaria: dos de cada tres adultos responsables de niños pobres no saben si podrán alimentarlos. Para revertir esta situación, recomienda fortalecer el trabajo formal, apoyar pequeños emprendimientos y controlar el empleo precario, plantea ampliar las políticas de protección social, reforzar los comedores escolares (que alcanzan al 60% de escolares pobres y al 10% de adolescentes) y asegurar la asistencia diaria a clases para cortar ciclos de pobreza y exclusión. Advierte además sobre las inequidades en salud materna: muchas embarazadas de bajos recursos no acceden a controles ni educación prenatal y la anemia y la depresión posparto afectan la salud infantil.
También da las pautas para trabajar en un enfoque integral ante la violencia, directa o presenciada en el hogar, con campañas de prevención, educación sexual y cambios culturales. Propone crear espacios educativos donde los niños puedan convivir de forma sana y aprender estrategias de autoprotección.
El documento menciona que Uruguay tiene una de las tasas más altas de internación infantil de la región, pero muchas separaciones familiares podrían evitarse con apoyo integral y políticas que fortalezcan el entorno familiar antes de optar por la institucionalización. Además, se preocupa por la cantidad de menores internados en centros de salud mental. Por otro lado, dice que la obesidad es el trastorno nutricional más extendido y detonador de problemas de autoestima en adolescentes.
Dado que el presupuesto de Unicef es limitado frente al del Estado, la estrategia es proponer líneas de acción, abogar por su implementación y desarrollar proyectos piloto junto con el Ministerio de Desarrollo, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Educación e INAU. Hay ejemplos exitosos de iniciativas de Unicef que fueron adoptadas como políticas públicas, como los centros CAIF y Uruguay Crece Contigo.
Actualmente, Unicef trabaja con la Administración Nacional de Educación Pública y Ceibal en la inclusión educativa, digitalizando libros escolares en formatos accesibles para niños con discapacidad. Ya se usan en primer y segundo año y se desarrollan versiones para quinto año con inteligencia artificial.
¿Cómo se financia?
Unicef financia todo este trabajo en Uruguay a través de las donaciones de personas, fundaciones y empresas. En cuestiones internacionales, el financiamiento proviene de los gobiernos de los países que aportan para la política humanitaria.
Hoy, y a escala global, el organismo está atravesando una crisis de financiamiento debido a que grandes potencias como Estados Unidos decidieron retirar de forma abrupta sus aportes, otros países lo tomaron de ejemplo y el presupuesto global de Unicef se está viendo reducido en un 20%.
Esto pone en riesgo, por ejemplo, el tratamiento contra la desnutrición aguda de niños en zonas de conflicto o las campañas de vacunación. Unicef ya expresó que sostener el financiamiento humanitario no solo ayuda directamente a quienes lo necesitan, sino que previene crisis migratorias, reduce la propagación de enfermedades y contribuye a la estabilidad global.
Con el objetivo general de ayudar a 109 millones de niños en el mundo, parte de lo que Unicef Uruguay recauda también va dirigido a causas internacionales una vez se pongan en marcha los planes de trabajo que tiene para el país. La mayor parte de los fondos para estos planes provienen de donaciones individuales; unas 140.000 personas colaboran mensualmente con montos accesibles (de $ 100 o $ 150), lo que permite una planificación quinquenal del trabajo. Este modelo de financiamiento sostenido por los socios es clave, ya que depender solo del apoyo de los gobiernos quedó demostrado que no garantiza la estabilidad.
Ante emergencias, Unicef lanza campañas específicas, como durante el terremoto de Haití en 2010 o la actual guerra en Ucrania, y los uruguayos pueden colaborar de forma directa eligiendo a qué causa destinan su donación.
No es nada menor el compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas que asume Unicef para mantener informados a sus donantes. Un equipo dedicado al contacto permanente con los socios envía información regular, responde consultas y organiza eventos presenciales para fortalecer el vínculo.
Se pueden conocer las distintas formas de colaborar aquí.