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    sábado 08 de junio de 2024

    Federico Armas: "La forma de mejorar es tener una mayor base de jugadores"

    Federico Armas apunta en su gestión al desarrollo en el interior, a ampliar el trabajo en escuelas y a concretar el driving range

    Por unanimidad, la asamblea general ordinaria de la Asociación Uruguaya de Golf (AUG), llevada a cabo el pasado 6 de mayo, nombró a los nuevos integrantes de su Consejo Directivo y puso al frente a Federico Armas. El nuevo presidente, de 62 años, viene de una familia de larga tradición golfística y de ocupar en el mandato anterior de la entidad rectora del golf el cargo de secretario.

    Armas será el presidente de la AUG por los próximos dos años. Lo acompañarán Víctor García Paullier como secretario, Alejandro Rivero como tesorero y Agustín Leindekar y Marcelo Esmoris como vocales. Los suplentes serán María José Moreira y Leonardo Saucedo.

    En entrevista con Búsqueda, Armas hizo un balance del ejercicio anterior y sobre todo puso foco en futuros objetivos de la AUG. Además, analizó la actualidad del golf nacional. Lo que sigue es una síntesis de la conversación.

    —¿Qué lo llevó a postularse para liderar la asociación?

    —La idea del consejo anterior era dejar las manos libres para que los clubes eligieran nuevas autoridades, pero un par de meses antes de la asamblea nos dimos cuenta de que habíamos trabajado en algunos proyectos que considerábamos que era fundamental concretarlos. Así fue que Víctor García Paullier, Alejandro Rivero y yo decidimos postularnos para un nuevo ejercicio. En cuanto a mi elección como presidente confieso que fue por decantación (se ríe). Además hay una larga tradición familiar en el golf que empuja mucho. Fue entonces que comenzamos a mantener reuniones con los clubes para plantearles nuestra idea, que fue muy bien recibida por la mayoría. Fue un planteamiento distinto, ya que tradicionalmente cada club proponía su delegado, pero nosotros presentamos un equipo de trabajo. Nuestra plataforma se basa en tres puntos que consideramos fundamentales. El primero es continuar apoyando el desarrollo del golf en el interior del país. Hoy en Salto, por ejemplo, hay una cancha de 6 hoyos; en Trinidad, un club con 9 hoyos que próximamente se integrará a la asociación. El Club de Golf y Tenis de Paysandú proyecta una cancha de 9 hoyos ejecutiva con greens sintéticos, buscando bajar los costos de mantenimiento. La idea es inaugurar este proyecto, en el cual estoy personalmente involucrado, el año próximo, cuando el club cumpla los 100 años de su fundación.

    Nuestro segundo objetivo es continuar apoyando el golf de menores y juveniles en escuelas y colegios, un programa que comenzó con la anterior directiva y aspiramos a aumentar. Son clases dadas por profesionales y algunos amateurs que se sumaron al proyecto.

    El tercer punto es la concreción de un driving range en la zona del parque Roosevelt, iniciativa que surgió bajo la presidencia de Claudio Billig en la AUG cuatro años atrás. En este momento tenemos la aprobación de la Junta Departamental y de la Intendencia de Canelones. Solamente falta la definición de la zona donde se instalaría para luego firmar el contrato de comodato. Estamos trabajando intensamente en este punto, entiendo que en los próximos dos meses podemos tener una definición al respecto. A mi entender sería un avance enorme para el desarrollo del golf uruguayo.

    —¿Qué otras metas se traza para esta gestión?

    —Este ejercicio tendrá tres puntos básicos para desarrollar. Un ejemplo es enfocarse en la competencia internacional. También habrá un mayor énfasis en la comunicación de la asociación con los golfistas a través de las redes sociales, así como también con la prensa. Y la tercera iniciativa apunta a dar una ayuda concreta al Club de Golf del Cerro. Sobre este último punto estamos en negociaciones con la Intendencia de Montevideo, ya que dentro de la concesión municipal hay un predio de 15 hectáreas que se puede vender u ofrecer a algún emprendimiento privado para su explotación. Lo producido por alguna de estas posibilidades se destinaría para ayudar al Club del Cerro. También estamos conversando para lograr un cerramiento del predio, buscando una mayor seguridad, así como buscar levantar la sede social, que lamentablemente se quemó en un incendio años atrás. Por otra parte, la reapertura de la Escuela de Golf Chimont es una parte fundamental en la reconstrucción del Club del Cerro. No olvidemos que varios de los grandes jugadores de los últimos tiempos, como Juan Álvarez, Facundo Álvarez y Franco Martínez, surgieron de esa escuela de golf. Para esta directiva es un objetivo primordial ayudar al Club del Cerro.

    —¿Cómo ve al golf local? ¿Cómo describiría su situación actual?

    —Durante la disputa del Sudamericano Juvenil en marzo, en el Club de Golf del Uruguay, mantuvimos varias reuniones con Andrés Schonbaum (h.), asesor del Royal & Ancient para Latinoamérica. Su principal consejo fue que formáramos comisiones, ya que no es posible dirigir el golf de un país con siete personas. Nos gustó mucho su asesoramiento, al punto que ya designamos una comisión de menores integrada por Miguel Reyes, Agustín Estefanell y María José Moreira. También tenemos una comisión de competencias, donde Álvaro Canessa es el coach de los equipos y Daniel Angenscheidt es el director de torneos, a los que se suman Agustín Leindekar, Marcelo Esmoris y yo como presidente.

    Buscando mejorar lo de los últimos tiempos nombramos una preselección con ocho mujeres y ocho hombres, con un criterio de apertura total donde salen y entran jugadores de acuerdo a rendimientos y compromiso. Queremos hacer una buena Copa Los Andes en noviembre en Buenos Aires; dentro de las posibilidades nuestra idea es, siempre buscando el compromiso de los jugadores, evitar el descenso, algo que lamentablemente se ha dado en las últimas ediciones.

    A mi entender la realidad del golf uruguayo tiene dos aspectos bien definidos, donde uno es el nivel competitivo y el otro es el número de golfistas y el desarrollo que ha tenido el deporte en los últimos tiempos. En el primer punto es una realidad que a nivel de hombres no hay grandes figuras para destacar, mientras que entre las mujeres hay una camada muy buena, donde varias de ellas han tenido actuaciones internacionales para destacar. La forma para mejorar es tener una mayor base. Por ello es que aspiramos a aumentar el número de golfistas de alta competencia, en el entendido de que es un proceso a largo plazo. A esto responde nuestro objetivo de aumentar el apoyo a más escuelas y colegios, donde está claro que competimos contra los deportes colectivos. Es un tema complicado pero tenemos que intentarlo; seguramente nosotros no veamos los resultados.

    En cuanto al desarrollo del golf, es una realidad que hay más golfistas en un grupo de jóvenes que van entre los 25 y 40 los años. El número de hándicaps es el gran parámetro y ha ido creciendo notoriamente. Hoy estamos en los 1.200. Es el mayor número de hándicaps registrado por la Asociación Uruguaya.